Desde Grulovia con humor

Double Fine vuelve a enseñar su mejor cara recuperando un mundo y unos personajes para los que, efectivamente, no ha pasado el tiempo.

Creo que en Double Fine tenían tantas ganas de esto como tú y como yo. Dieciséis años después del Psychonauts original, el primer proyecto del estudio, la llegada de esta segunda parte tiene incluso un punto de justicia poética: el joven Raz siempre estuvo listo para más aventuras mentales, desde luego, y justamente llegan de la mano de Microsoft, que en su momento había cancelado el desarrollo del primer juego y ahora edita la secuela como propietaria del estudio de Tim Schafer.

Decía lo de las ganas porque Psychonauts 2 empieza con una fuerza tremenda. Rhombus of Ruin, aquel interludio para realidad virtual que se resume también en el vídeo introductorio, sirve como empujón inicial para arrancar la trama en un periquete; ya durante el tutorial están disparados los indicadores de ingenio y carisma. Bastante habíamos esperado todos.

Queda claro muy pronto, supongo que no había dudas ni alternativas, que estamos ante un título muy similar a su predecesor. Un plataformas de acción —o eso dicen los que saben de etiquetas; a mi me parece más importante la parte de exploración y la herencia, aunque limitada, de las clásicas aventuras gráficas— que alterna entre pequeñas zonas abiertas y mundos lineales ambientados en las mentes ajenas. Es una premisa especialmente determinante: las claves de la propuesta vuelven a ser una variedad alucinante en el diseño de niveles y la facilidad con la que, en ese contexto de traumas, obsesiones y psicoanálisis, se apilan temas y se relacionan conceptos. ¿Escenificar la inseguridad de un viejo espía psíquico retirado en un concurso de cocina donde los ingredientes son también el público? A eso hemos venido. A eso y a pegarnos con manifestaciones físicas de los remordimientos, las malas influencias y los ataques de pánico.

Y entonces, al toparse los chistes con los asuntos delicados, Schafer hace su magia con el tono de los diálogos. Psychonauts 2 es más gracioso que otra cosa, incluso cuando parece imprudente, por pura convicción. Porque sí. Porque es mejor serlo que no serlo. Y punto. Porque serlo no significa tomarse las cosas a broma y porque, de hecho, lo difícil y lo complejo y lo humano es hacer convivir la risa con la demoledora sensación de abatimiento que comparten varios personajes del juego. El paso del tiempo es absolutamente central: los dieciséis putos años han sido tres días para Raz, era inevitable colar dos coñas ahí, pero los agentes jubilados traen otro tipo de reflexiones sobre la edad, la soledad y la culpa —algo así como la cara oculta de Broken Age.

Aunque las fantásticas voces en inglés son la única opción aquí, la localización al castellano está bastante, bastante, bastante, bastante bien.

Quiere contar tanto Psychonauts 2, de hecho, que el juego se le queda pequeño. La historia a veces se distrae, el tramo final acaba algo estirado, y la familia de acróbatas de Razputin, los Aquato, no llegan a tener la relevancia que podría uno esperar. Su circo ambulante en ¿La Zona Enigmática? —se escribe así, con los interrogantes, la parte del mapa que más recuerda al campamento de la Roca Susurrante— sirve para estirar un poco la lista de misiones secundarias, cuatro mal contadas en total, y ya.

Podría señalar otros dos puntos en los que se intuye el tijeretazo, pero no quisiera dar a entender que a Double Fine le han podido las prisas; les ha quedado un juego pulido y muy bien presentado. La dirección de arte es una maravilla y los gráficos, sin grandes alardes, sí dan para varias escenas espectaculares y transiciones muy efectivas. Algunas bocas mal animadas se quedan en anécdota gracias al trabajo estelar con las interpretaciones y, qué queréis que os diga, a mí me gustó ver que algunos personajes tienen dibujados los nudillos.

Psychonauts 2 invita a quedarse con lo bueno, tiene esa actitud positiva que contagia con facilidad al jugador, pero es que tampoco hay mucho de lo malo. Solo se me ocurre cuestionar la colocación de algunos coleccionables —se pueden alcanzar forzando el salto con Levitación, antes de conseguir el poder o el accesorio que en teoría requieren— y, puestos a pedir, sigo pensando que la mezcla funcionaría mejor con más puzles y menos peleas. El combate no tiene nada nuevo que contar fuera de unos jefes finales muy notables y estorba, más que otra cosa, cuando se juntan varios tipos de enemigos y hay que cambiar constantemente las habilidades equipadas para atacar sus puntos débiles. Pero es que aquí, aunque por supuesto las hay, no va la cosa de mecánicas. Raz puede usar todavía la Piroquinesis y la Explosión PSI, aprende ahora la Cronopompa y la Proyección, pero su mejor poder sigue siendo el menos útil; la Clarividencia solo sirve para ver al protagonista a ojos de los demás, representado de cien maneras distintas, y ahí está el alma del juego.

Es esa imaginación desbordante, esa creatividad entendida como inconformismo, la que deja en fuera de juego a tantos otros títulos de ayer y de hoy. Psychonauts 2 solo se puede comparar con Psychonauts, aunque tampoco sé si tiene sentido hacerlo; a esta continuación le tocaba ser menos sorprendente por narices, solo puede haber una conspiración del lechero, y tal vez por eso hay algo de previsible en mundos o mentes tan brillantes como el concierto de Jack Black.

Al final, la buena noticia aquí es que uno de los mejores juegos de este durísimo 2021 sirve también para reivindicar la ópera prima de Double Fine, la de aquel lejano 2005. Pocas veces ha habido tantas razones para celebrar que una secuela ofrezca más de lo mismo. A solo un puñado les sirve (y les sobra) con eso, dieciséis años después. Demostrado esto, ojalá el tercero llegue pronto.

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Redactor
  1. MrRostes

    Tengo tanta curiosidad como miedo con este juego.

    La barrera de entrada que puede suponer el no haber jugado el primer juego, cosa que no voy a hacer ahora, estoy con el Hades también, temo que sea demasiado alta para mí.

    Espero que no, para que Pep le regale estas alabanzas algo tiene que tener.

    1. *Winnie*

      @mrrostes

      Es tan accessible como TLOU2, puedes jugar sin haber jugado al primero y disfrutarlo? Si, perfectamente. Pero no deja de ser una secuela de juego narrativo si quieres saber las historias de los personajes tienes que irte al primero, y el 2 pilla una dimensión de profundidad mas.

    2. molekiller

      @mrrostes barreras de entrada? Con el video resumen que hay en los extras tienes más que suficiente.

      1. AndresBaez

        @molekiller es tan simpático el puto vídeo. Ay.

  2. Alex__11

    Sin jugar al primero, las ganas de este me están pudiendo.

    Conociendo a Pep y sabiendo que, como en muchos, su nostalgia es algo importante, se ve que hay sinceridad en estos párrafos.

    Después de leer esto, muy a malas tengo que estar para no jugarlo con una sonrisa y añorar un poco lo que nunca jugué

  3. Demo_one

    Creo que no me va a quedar más remedio que darle al primero para entender qué demonios es eso de la conspiración del lechero. ¿Es el 1 muy duro de jugar a estas alturas?

    1. Gordobellavista

      @demo_one
      Yo lo caté por curiosidad hace unos días (No lo jugué en su día) y me pareció que conservaba la magia que se le atribuye. Eso sí, jugarlo se me hizo durillo, no duré mucho. Se ve MUY antiguo.

      Del 2, lo poco que he jugado me ha parecido una maravilla. Y mantiene exactamente el mismo tono que el 1, es increible. Parece que hubiese salido dos años después.

    2. Nae

      @demo_one
      El 1 es tremendo, yo me lo pasé un poco tarde, y lo disfrute mucho

  4. IndiAlien

    Yo lo estoy jugando sin jugar al primero y me está encantando.

    Desborda pasión e ingenio por los cuatro costados. No dudo que se disfrute aún más habiendo jugado al primero, pero lo de ponerme deberes para jugar a un juego que me apetece no me va.

    En resume si alguien está dudando y no le apetece darle al primero yo diría que pa alante.

  5. *Winnie*

    Evidentemente si no has jugado al primero, y la decision es jugarlo vs no jugarlo, ni lo dudes juegate al 2 al menos.

  6. Malleys

    Qué contento estoy de lo BIEN que ha salido y qué ganas de empezarlo la semana que viene.
    «Solo puede haber una conspiración del lechero», qué frase tan cierta, verdadera y expresiva.

  7. Von Braun

    Ya tenmos el GOTY provisional, a falta de lo que tengan que decir Forza y Halo (no me explayo más sobre qué significa que Microsoft tenga estos bombazos para cerrar el año -recuperando, por fin, después de mucho tiempo la atención en los premios-, mientras Sony y Nintendo están en el dique seco, porque luego dicen que llamo a la confrontación).

    Editado por última vez 25 agosto 2021 | 18:03
  8. ElAlexRG

    Ford Cruller o el mejor personaje de la historia de los videojuegos.

    1. AndresBaez

      @alexrevg POF, pof pof pof, el mundo del cartero tú

  9. Dela

    Qué maravillosa época están viviendo los juegos de plataformas. Disfruté el primero y, cuando pueda, disfrutaré de esta secuela

    .

  10. Rubén Cortés

    Me he adentrado en este juego con un poco de recelo al no haber tocado el primero.
    Sin embargo, al jugar la primera hora y media, he visto una introducción ejemplar sobre lo ocurrido en el primer juego, un tutorial que como bien dices, rebosa carisma, y unos primeros compases que me han sorprendido de la cantidad de opciones que tienes a tu alcance.

    Estoy encantado y con mil ganas de continuar jugando. Si la cosa sigue igual, cuando acabe le daré caña al primero!

  11. NahuelViedma

    Junto con el de Fares y (supongo) el Forza, tiene pinta de GOTY. Sé que es una estupidez hablar de esto en el análisis, pero es que soy muy básico, sorry.

    Por cierto, el texto ha quedado muy bien. Tiene las pinceladas de nostalgia que, por razones obvias, acompaña al sentir, pero sin pasarse de la cuenta. Lo justo como para valorar lo bello de esta experiencia retroactiva.

  12. Sams

    «Al final, la buena noticia aquí es que uno de los mejores juegos de este durísimo 2021 sirve también para reivindicar la ópera prima de Double Fine.»

    Amén, no podría estar más de acuerdo.