You’re the Devil as much as you’re God

Análisis de Outlast 2

Análisis de Outlast 2

De todos los clichés, tropos y artefactos argumentales que el videojuego ha tomado prestados de las películas de miedo —científicos locos, plagas zombi, casas encantadas, invasiones alienígenas, niños malignos, slashers, horrores cósmicos…—, quizá uno de los que más se echa de menos es el terror religioso. Por algún motivo los desarrolladores solo han sido capaces de mojarse un dedo del pie en las profundas y pantanosas aguas negras del satanismo y la interpretación un poco libre de versículos bíblicos, quizá por temor a herir sensibilidades muy mayoritarias en lugares como Estados Unidos, por poner un ejemplo aleatorio: el país más poderoso del planeta, dominador cultural inequívoco, y donde el número de ateos entre las dos cámaras del Congreso (la alta y la baja) asciende a la desconcertante cifra total de cero. Digamos que el tema, y me vais a permitir el juego de palabras cristiano, es algo… espinoso.

Esa suspicacia que se desprende del asunto religioso es quizá también una de las razones del éxito del cine de terror basado en su imaginería. La considerada mejor película de miedo de la historia, El exorcista, sigue funcionando como un reloj purulento y blasfemo cuarenta y cinco años después, sigue siendo plenamente eficaz en su tarea de incomodar al espectador hasta lo más hondo, y de ello tiene buena culpa la manera en que Occidente tiene interiorizado el cristianismo. Hasta el escéptico más feroz ha crecido amamantado por referencias a la Biblia, a Dios, a Cristo, a la Virgen o al Ángel Caído, símbolos, ideas y conceptos llovidos desde todas partes que se filtran hasta la conciencia. Las posesiones y el culto a Satán abundan en ese rinconcito más o menos importante, más o menos esencial, que todos guardamos dentro. Si el croar de Regan resulta tan espantoso es, al menos en parte, porque se trata de la voz de un ser temido durante siglos, el gran adversario; el monstruo definitivo en el que uno puede decidir no creer, pero no puede evitar haber conocido.

Por suerte Red Barrels está unos centímetros más arriba en el mapa mundi que Estados Unidos: el estudio canadiense formado por una docena y media de empleados tiene su sede en Montreal, y parece que en aquel hervidero empresarial la importancia de Dios y Jesucristo es solo relativa. Quizá ese sea uno de los motivos por los que agradecer a la desarrolladora que se haya atrevido a irrumpir, aunque sea a su manera desgarbada y nada sutil, en el ominoso y fascinante mundo del fervor religioso, del desvarío devoto y de la más salvaje enajenación cristiana.

Porque, sí: a pesar de esa cruz invertida en llamas que sus creadores se han apresurado a calzar en la estilización del título, en Outlast 2 nos enfrentamos a una secta de chiflados seguidores de un profeta, Sullivan Knoth, que obedece a Dios. O al menos lo que él cree que es Dios: una voz bajo el ruido de la estática de telepredicadores evangelistas vociferando por la radio, profecías que rompen con la tradición católica y con la Iglesia, que solo oye él y transmite a su culto de hombres y mujeres desesperadamente perdidos, necesitados de un guía. La historia, en lo básico, de todas las sectas habidas y por haber.

No es necesario darle demasiadas vueltas al guion de Outlast 2: encarnamos al cámara Blake Langermann, que acompaña a su esposa, la periodista Lynn Langermann, en un reportaje de investigación sobre el hallazgo del cadáver de una chica embarazada en pleno desierto de Arizona. Digamos que la tarde se les complica, el helicóptero en el que viajaban se estrella y Lynn desaparece, así que la premisa inicial es encontrarla en un extraño poblado que no aparecía en ningún mapa. El mismo inicio ya tiene cierto matiz introductorio: nos encontramos la cámara de vídeo, cuya capacidad para la visión nocturna será imprescindible teniendo en cuenta que una parte enorme del juego está del todo a oscuras, y al piloto del helicóptero clavado y despellejado en un árbol en lo que parece más un sacrificio ritual que una caída desafortunada. Con un par de gestos, Red Barrels nos da la bienvenida a su atracción de feria, nos invita a subir a un vagón de su tren de la bruja y nos abrocha el cinturón de seguridad: lo que está por venir puede parecer un juego mejor o peor, pero la experiencia que se desprende de él difícilmente podría ser más intensa.

Análisis de Outlast 2

La mecánica tras Outlast 2 abraza, de hecho, la idea misma del tren de la bruja como género: ni siquiera incluyendo una serie de rompecabezas y exigiendo cierta finura en el sigilo para atravesar algunas áreas puede el juego despojarse de su naturaleza expositiva. Es un juego no tanto de influir en una realidad ficticia como de experimentar lo que esa realidad nos depara: se trata de que pasar por ello, de convertir al jugador en un sujeto cuasi pasivo al que le suceden cosas bajo la ilusión de que es él quien se las ha buscado. En ese sentido, la noche más loca de Blake acaba cristalizando en unas cinco horas de presión psicológica sin descanso, de tortura a tres bandas (a algunos personajes, al protagonistas y al propio jugador) a un ritmo agotador y de un desfile de depravación tan descabellada y brutal que no tiene precedentes en nuestro medio. Y eso que de violencia en los videojuegos no vamos mal servidos.

A pesar de los límites que le impone su propia fórmula, Outlast 2 parece dispuesto a dominar cada herramienta de su pequeño cajón. Todas las formas y colores de scare tactics —esos resortes audiovisuales empíricamente probados que aflojan los intestinos y aceleran el pulso— tienen lugar en la partida, desde los más vulgares (hay veces en que el susto se ve venir tan de lejos que uno puede visualizarlo antes de que suceda) hasta los más creativos y perversos en su afán manipulativo. Es un juego que combina lo más barato del género con nuevas y refrescantes exhibiciones de maldad como parte de una voluntad clara de dominar cada faceta de su especialidad y cubrir un amplio espectro de miedos y amenazas. Incluso su vocación sucia, enloquecida y ultraviolenta, inspirada en un mundo rural absorbido por la fiebre religiosa, tiene un reverso paranormal inesperado en una serie de flashbacks recurrentes que trasladan al protagonista a los pasillos de un instituto donde el juego da rienda a suelta a otro tipo de tortura psicológica de clara influencia japonesa. El único y malévolo descanso que nos conceden sus creadores es el de sustituir, transitoriamente, un tipo de terror por otro.

Análisis de Outlast 2

La convicción con la que Outlast 2 trata de aprovechar cada centímetro de su pequeño terreno temático transmite la sensación de estar ante una especie de ambición contenida, una experiencia concentrada y muy densa que nos arroja destellos breves sobre ideas amplias. Ya no solo sobre la truculencia propia de algunos pasajes bíblicos (en particular el Sacrificio de Isaac), sino también sobre la reacción política al mandato cristiano: el satanismo. Las dos formas de entender el mundo, los dos bandos en eterna lucha y, sobre todo, la apropiación de la idea del amor paternal desde dos puntos de vista totalmente opuestos. Aquellos que disfruten leyendo sobre sectas fanáticas, cultos al Diablo y los valores que promueve el llamado Camino de la Mano Izquierda sobre el placer como doctrina. Es solo un rascado muy superficial pero agradecido a asuntos que se expanden a lo ancho bibliografías inabarcables, y da la impresión de que el juego no sabe cómo terminar de encajar la batalla final en esa noche aciaga que ambos bandos creen, desde posturas contrarias, que será la última de todas.

Con una dirección artística mucho más inspirada que la del juego original, ilustrando el gusto por el gore y el body horror con un contexto que enriquece el ambiente malsano, con un lore plagado de información relevante y distribuido en documentos por el escenario y con un apartado técnico que no necesita brillar (la escasa visión es consustancial a su forma de entender el terror) pero pone mucho énfasis en efectos puntuales (los aspersores de sangre solo aparecen una vez pero impactan lo suyo) y en un diseño de sonido ejemplar, con aullidos dementes a nuestra espalda que a muchos les perseguirán hasta la su propia cama después de apagar la consola, Outlast 2 logra coronarse como uno de los mejores de su especialidad. Su disciplina es poco agradecida en comparación a todo lo que puede darnos el medio, y se hace evidente cierto vértigo creativo cuando uno lo compara con los grandes de cada año. Al final todo se reduce a meter la cabeza en un agujero oscuro y pasarlo muy mal, una propuesta cuasi rudimentaria y elemental, pero siempre consciente de sus propias limitaciones y dispuesta a funcionar lo mejor posible como el matasuegras hipertrofiado que en realidad es. Quizá con una ventaja: ese agujero oscuro al que nos asomamos es, seguramente, el más oscuro de todos. [8]

Redactor
  1. ekochill

    Lo que mola meter la cabeza en el agujero del horror para pasarlo medianamente mal durante un rato… Parece que pinta bien. ¡Gracias por el análisis!

  2. LordSyme

    Yo me lo pasé entero en una noche con unos amigos y aunque me lo pasé muy bien fue más por el ambiente que porque me pareciera un buen juego. La historia sin ofender me pareció un soberano mojón terriblemente mal contada, el sistema de notas que sirve para contar el lore funciona más mal que bien y aunque la interpretación es soberbia (más si lo comparas con R7) el guión me pareció malo, hubo partes que me parecieron muy aburridas de jugar y el tercio de juego que ocurre en la escuela aunque muy conseguido no tiene apenas que ver con el resto de la trama cosa que en mi opinión le resta mucho. Aún así me ha gustado el análisis y muy interesante tu punto de vista; aun más si tenemos en cuenta que es la única review positiva que he leído por el momento del juego.
    PD: aun así al césar lo que es del césar el juego me dio miedo.

  3. Majere

    Yo es que tengo un problema desde Penumbra y Dead Space. No puedo con los juegos de miedo. Seguramente será el hecho de que por la propia esencia de un videojuego, vives la historia más intensamente que en el cine, pero ya os digo, lo paso fatal, son superiores a mis fuerzas, así que tendré que pasar de este. El análisis de Pinjed, genial como siempre.

  4. Joker73R

    el matasuegras hipertrofiado que en realidad es

    BEST SÍMIL EVER.
    La verdad es que no pienso tocar este juego (ni ninguno de terror) ni con un palo, pero joder, escribes tan bien @pinjed que casi me lo vendes.

  5. Égida

    Mira que me gustaría poder entrar en este y el primer Outlast pero me da fatiguita como te plantean los encuentros de enemigos.
    En cambio, en Alien Isolation y Soma no tengo ese problema.

    @xxreznikxx
    Yo leí que la escena de la que se habla de censura ya habían decidido ellos eliminarla por su cuenta y en Australia solo la vieron porque el comité recibió una versión anterior del juego.

  6. molekiller

    @majere dijo:
    Yo es que tengo un problema desde Penumbra y Dead Space. No puedo con los juegos de miedo. Seguramente será el hecho de que por la propia esencia de un videojuego, vives la historia más intensamente que en el cine, pero ya os digo, lo paso fatal, son superiores a mis fuerzas, así que tendré que pasar de este. El análisis de Pinjed, genial como siempre.

    Yo tampoco puedo ni acercarme a estos juegos, ni con un palo a plena luz del día.

  7. kong

    No me pienso acercar a este juego por nada del mundo. Por lo demás, hay un nuevo himno para cuando te gustan estas cosas:

    https://www.youtube.com/watch?v=GzDLzZFxwqs

  8. cutney4tw

    @azuma
    Entonces, en este sentido que comentas, ¿Soma bien? Me llama mucho pero no me he decidido todavía porque me pasó justamente eso con Outlast y me daba pereza extrema que me fuese a pasar lo mismo con Soma. Pero si es mas al estilo Alien Isolation voy a caer de cuatro patas al final.

  9. Molinaro

    Me preocupa por que todo eso autoparódico que se ve no creo que sea intencionado. Outlast sentó un precedente por Youtube, por el boca a boca y por pulir la mierda de juegos de jumpscares, como Slenderman y sucedáneos, que estaban tan de moda. Me daba la impresión de que querían contar algo y les ha quedado así.

    Por nombrar otro juego de pasarlo malamente que ha salido hace nada, me parece mil veces más interesante Little Nightmares.

    P.D. Cómo te gusta hablar de cosas de TERROR, se te ve cómodo de cojones

  10. Majere

    @garrus

    Lo cierto es que a este cabronazo (con cariño) se le ve cómodo de cojones cada vez que escribe.

  11. El Jugador Medio

    @pinjed

    Un detallito: El Congreso no tiene una Cámara Alta y una Cámara Baja. El Congreso ES la Cámara Baja, y el Senado la Alta.

  12. Majere

    @el_jugador_medio

    Y ninguna de las dos sirve para una mierda. :mrgreen:

  13. El Jugador Medio

    @majere

    Cumplen muy bien su papel de simular que sirven para algo. Lo bordan, de hecho.

  14. pinjed

    @el_jugador_medio dijo:
    @pinjed

    Un detallito: El Congreso no tiene una Cámara Alta y una Cámara Baja. El Congreso ES la Cámara Baja, y el Senado la Alta.

    Yo tengo entendido que el Congreso es un órgano bicameral: la Cámara de Representantes (baja) y el Senado (alta).

  15. zaws

    La verdad es que leyéndote dan ganas de jugarlo, pero el primero lo deje a medias. Mitad por que me cuesta jugar a los de miedo, mitad porque no me gusta nada eso de correr y correr.

    Todavía busco un juego similar a Penumbra/Amnesia/Soma y a Alien Isolation que pueda disfrutar de la misma manera que disfruté estos.

  16. Égida

    @cutney4tw
    Si, yo diría que es más similar a Alien; también vas a tener enemigos invencibles de vez en cuando de los que debes esconderte/huir pero está mejor llevado y en general siempre tienes claro que pasos debes seguir para estar a salvo.

  17. El Jugador Medio

    @pinjed

    Pues lo más seguro es que lleves razón y haya cruzado los cables con el Congreso de aquí. El «Congreso» de USA serían nuestras Cortes, y nuestro Congreso (de los Imputados, eeeeh Diputados) sería su Cámara de Representantes. Creo, porque cuando me cruzo…

  18. ElAlexRG

    Yo con todo el cariño, hacía tiempo que no veía un juego tan pestiño. Si eres de los que odia ver el mismo escenario continuamente, y hacer lo mismo una y otra vez, huye (como en el juego, ya sabéis. Badum TSS). Outlast me gustó. Outlast II me ha aborrecido.

  19. JavierXBox

    @molekiller

    Alquilé ese juego, lo puse 10 minutos, y lo quité del miedo que daba 😆
    Los videojuegos de terror dan mucho miedo… mucho más que una película de ese género…
    El comienzo de Bioshock y Singularity también me dieron miedito, y eso que no son juegos de terror… 😐

  20. el papa espacial

    @alexrevg
    Eso ya me pasó con el 1, lo cogí con un montón de ganas y acabé aburriéndome. Si este es peor creo que voy a pasar de él…

  21. Kipik

    Esta es la primera review buena que leo del juego lol

  22. Termal (Baneado)

    Me encantan los juegos de terror (al igual que las peliculas), pero la calidad de la gente que los desarrolla en esta ultima decada, ha decaido de forma estrepitante.

    Este juego huele a Jumpscare desde aqui. Me jugue la demo, y los sustos se basaban en eso. Y cuando la forma que tienes de dar miedo se basa en un jumpscare, es que no tienes talento ninguno.

    Podras tener calidad diseñando escenarios, y demas, pero jamas podras conseguir una ambientacion de miedo de verdad. Con los jumpscare lo unico que haces es sobresaltarme, y crearme una tension que no se basa en el miedo, sino en «a ver cuando va a ser el prox sobresalto barato que ponen».

    Un claro exponente de lo que es el miedo y una ambientacion perfecta, es el Silent Hill 2 y 3. Tenian cero jumpscares, y aun asi daban un miedo asombroso. Un miedo de «que va a salir por ese pasillo», de ruidos lejanos, de «presion atmosferica». Un miedo real.

  23. WH4RXOR3

    Red Barrels se merece todo el apoyo de los fans incondicionales del terror videojuerguista. Sacar el primer juego con su expansión y esta segunda parte en formato físico por 30 cochinos pavos, es cuanto menos elogiable.

  24. Simonchu

    Pues habrá que probarlo. Llevo desde el Silent Hill de PSX buscando un juego que de miedo, y aparte de algún sobresalto ocasional, nada. No sabéis la envidia que me dais los que decís que no sois capaz de jugar porque lo pasáis mal, no sabéis la suerte que tenéis.

  25. V-Rod

    Pues a mi el primero lo jugué con una angustia y un agobia acojonantes, y el último que mas o menos me ofreció algo similar fuè el Isolation, pero Outlast puede darte un puto yuyu y dejate tieso, joputa que agobio….diossss.

    Este será eso, mas de lo mismo, supongo. Buen texto.

  26. Javieres

    Soy ultrafan del terror, pero este tipo de juegos me dan to el palo y al final tengo que verlos por Yutu.

    PD: @pinjed sabes si la escena censurada está en algún lugar de Internet o se perdió para siempre?

  27. Zen (Baneado)

    Acabo de terminármelo. Demasiada nota veo yo ese 8 que le habéis cascado. El primero, sinceramente, era mejor.
    Éste tiene un montón de fallos, que para mí bien lo ponen en un 6 justito:
    -Sustos de «script» con música alta, a montones. Recurso fácil y típico.
    -Situaciones de ensayo y error a mansalva. Casi el 80% del juego se basa en aprender por dónde ir. No es un juego de terror orgánico, donde la situación se adapta a tus acciones, es más bien mecánico., tienes que adaptarte tu a las extremas acotaciones que te hace en todo momento.
    -Puedes pasar de esconderte en casi todo el juego y simplemente ir corriendo. Tampoco pierdes nada, incluso yo diría que así ni gastas gasas, ni pilas.
    -Diseño incomprensible de niveles: miles de sitios donde esconderte, que jamás utilizarás. Amplios espacios que, una vez aprendidos, son un paseo. Parecen más hechos al tun-tún que con un propósito definido.
    -La parte final, como en el primero, estiradísima y se nota.
    -Los diseños de algunos personajes y sus animaciones son bastante cutres, sobre todo la niña y el padre Knoth.
    -Repetición de escenarios a mansalva, y de situaciones. Las opciones de control son tan espartanas, que ni siquiera puedes empujar a los enemigos. Como te descubran entre más de uno, mejor date por muerto.
    -Control algo tosco a la hora de moverte/escapar, y en el propio diseño de elementos del escenario. Parece que puedes pasar por ciertos sitios, pero resulta que no, te matan y vuelta a empezar. Ensayo y error de libro.
    -La historia podría haber dado mucho más de sí, pero se limita a los tópicos de tren de la bruja estándar.
    -No es que sea oscuro…es que el 80% del juego es absoluta negrura, a no ser que vayas sí o sí con visión nocturna. Han abusado tanto de su efecto, que te preocupará mucho más quedarte sin pilas que encontrarte a un monstruo…porque no sabrás dónde estás ni a dónde vas. Literalmente.
    -Hay partes que se repiten demasiado (como el recurrente colegio), no explican ni cuentan nada y se nota que están ahí para estirar la duración artificialmente.

    Sin embargo, tiene unas cuantas cosas buenas, hay que ser justos:
    -La iluminación es bestial, así como mucha parte de su ambientación.
    -Hay situaciones verdaderamente escalofriantes, bien pensadas (aunque su ejecución deje un poco que desear).
    -Hay gran variedad de escenarios, todos dan un mal rollo importante.
    -Cuando te sale a la primera una sección o escapar de determinado peligro, lo gozas enormemente.
    -Muy bien optimizado (lo he jugado en PC, todo en ultra), y va suave suave. Sin bugs ni nada parecido (al menos en mi partida).
    Espero que haya servido para complementar un poco al análisis, que he visto demasiado benévolo con el juego.

  28. Joker73R

    En el podcast, hablando del juego:
    «Me gusta mucho que me persigan diciendo frases de la biblia». Puto @pinjed

  29. V-Rod

    También constatar el apoyo en el que se basa la jugabilidad del primero, el sonido. Sublime.

  30. goth_yagamy

    Me lo vendieron como lo más aterrador jamás visto, pero ni de coña, vamos. Lo he disfrutado mucho, sin embargo, la ambientación consigue cubrir los problemas que tiene aquí y ahí.

  31. Gusano

    @pinjed dijo:

    @el_jugador_medio dijo:
    @pinjed

    Un detallito: El Congreso no tiene una Cámara Alta y una Cámara Baja. El Congreso ES la Cámara Baja, y el Senado la Alta.

    Yo tengo entendido que el Congreso es un órgano bicameral: la Cámara de Representantes (baja) y el Senado (alta).

    Correctísimo, Se le llama Cámara Alta al Senado. En mi país serían Diputados (Cámara Baja) y Senadores (Cámara Alta).

  32. Rustgladiator

    Esta página esta llena de miedicas.

  33. plissken

    Una docena y media??? Una docena? Y media? Coño @pinjed me has hecho sacar la calculadora para ver cuantos tarados hay trabajando en Red Barrels xD

    Sobre el juego, ni con un palo bazooka.

  34. DrTenma

    Me has hecho interesarme por el juego, @pinjed, aunque me preocupa que los sustos sean demasiado facilones. Disfruto de la tensión y la atmósfera pero me aburren mucho los sustos con golpes de sonido y primeros planos. Me parece un recurso únicamente efectivo para conseguir un sobresalto fácil…