Quieren llevar el juego a móviles

Garena compra Phoenix Labs, el estudio de Dauntless

Garena compra Phoenix Labs, el estudio de DauntlessGarena, la parte dedicada al entretenimiento digital de la compañía singapurense Sea, ha anunciado hoy la adquisición de Phoenix Labs, la desarrolladora de Vancouver responsable de Dauntless.Según Jesse Houston, cofundador y CEO de Phoenix Labs, esto permitirá llevar esta suerte de Monster Hunter free to play a nuevos mercados y a dispositivos móviles. En relación a eso, lo que puede aportar Genera es evidente: igual su nombre no se lee tan a menudo como el de otras empresas similares, pero Free Fire es el juego para móviles que más ingresos genera en Latinoamérica, en el Sureste Asiático y en India –van más de mil millones de dólares desde su lanzamiento en 2017.Explica también Huston, en declaraciones a GamesIndustry, que no hay nuevos proyectos en el horizonte, que están «completamente centrados en Dauntless», y que los nuevos propietarios «financiarán el crecimiento y nos dejarán tranquilos».Garena ya fue uno de los primeros inversores de Phoenix Labs en 2014, cuando tres antiguos trabajadores de Riot Games montaron esta empresa de capital riesgo. «El reloj estaba haciendo tic-tac hasta cierto punto», reconoce Huston, y han optado por cerrar la operación antes de que aumentara la presión para vender por parte de los que habían aflojado la pasta.Dauntless tiene 15 millones de jugadores entre sus versiones para PC (en Epic Games Store), PS4, Xbox One y Switch. Curiosamente, 15 son también los minutos que aguanté yo cuando lo quise probar.
Redactor
  1. Cyberrb25

    Por algún motivo pensaba que a estos también les había comprado Epic (a la compañía, no sólo la exclusividad)

  2. tomimar

    Con lo que me quedo de este juego es justamente lo que comentabais en el Reload hace poco: la única razón para preferir este sobre Monster Hunter es porque es gratis, aún sabiendo que eso acaba teniendo un precio a medio-largo plazo.

  3. Viorru

    Pues ya aguantaste 10 minutos más que yo, Pep.