Juegos de guerra
Análisis de Fire Emblem Warriors: Three Hopes
El musou de Three Houses utiliza las elipsis en la historia original para llevarnos en primera persona a la guerra entre el imperio, el reino y la alianza.
El musou de Three Houses utiliza las elipsis en la historia original para llevarnos en primera persona a la guerra entre el imperio, el reino y la alianza.
El clásico de Natsume regresa con un nuevo juego que no es ni un reimaginación, ni un remasterización, ni una continuación, sino las tres cosas a la vez.
El salto de los Sonic originales al Retro Engine es una remasterización con luces y sombras, fiel a su material pero con tropiezos difíciles de ignorar en unos juegos tan conocidos e influyentes.
Yu Suzuki vuelve al arcade con un sucesor espiritual regulero que, a falta de otros méritos, consigue esquivar algunas connotaciones negativas de esa etiqueta.
Moppin está de vuelta para girar 180º el concepto de Downwell con una propuesta cargada de brillantes ideas que llegan para ensalzar la pureza de lo arcade.
Con Darkstalkers como gran protagonista, la nueva colección de Capcom es una oportunidad para ver cómo experimentó el estudio en unos años en los que su logotipo era toda una garantía de calidad.
Ahora incluido dentro del catálogo de juegos de Netflix, este título de estrategia apuesta todo a las mecánicas de construcción de mazos.
Ben Esposito recupera el espíritu de algunos de sus primeros juegos con un plataformas en primera persona que sirve de resumen y muestra de su filosofía de diseño.
Dejando temporalmente a un lado la antología The Dark Pictures, Supermassive Games presenta un nuevo juego que pretende remitirnos con su ambición y jugabilidad a Until Dawn.
En el nuevo título de Nerial las trampas y los trucos se mezclan de forma intencional. Ganar (y avanzar) es algo sólo reservado para los hábiles.