Nuevo asalto mediático a los videojuegos. Estamos acorralados.
Esta vez, por tres frentes bien distintos, pero con la misma idea en la cabeza:
«los videojuegos son transmisores de la violencia y deberían de ser censurados cual peli hentai»
Por un lado, aquí tenemos a la Nintendo DS como instrumento de pedófilos que se ponen en contacto con tus hijos gracias al pictochat.