
Durante su charla en la Develop 2015, Randy Pitchford, jefe de Gearbox, ha manifestado su interés en continuar con la serie Duke Nukem, cuyos derechos compraron en 2010, antes de terminar el desarrollo de Duke Nukem Forever. No era ese el único motivo de la compra, claro: «No compré la serie solo para que la gente pudiera vivir Duke Nukem Forever. Ese fue, de alguna forma, el peaje que tuvimos que pagar para darle a Duke Nukem otra oportunidad en un futuro», dijo Pitchford.
No es la primera vez que lanza un mensaje similar; en 2012 ya dijo que compró Duke Nukem «por voluntad propia y con mucho amor», pero que su objetivo último no era lanzar Forever, sino «construir un nuevo Duke Nukem».
«Así que sí. De hecho, ya hemos hecho algo de desarrollo conceptual», aseguró en Develop. «El desafío está en que Gearbox está muy ocupada. Una forma más rápida sería que el desarrollador correcto se interesara y trabajásemos con él».
Se me ocurren unos cuantos estudios en los que confío más que en Gearbox para hacer un Duke Nukem en condiciones, pero tampoco tengo suficiente en contra de los papás de Borderlands como para que un desarrollo a medias me parezca mal. Total, que todos ganamos: un nuevo Duke Nukem en el mundo de dentro de dos o tres años puede ser una montaña rusa de emociones.
Pitchford no quiere encontrarse con los problemas que tuvo Duke Nukem Forever, claro, que tuvo un desarrollo lleno de problemas, largo como un día sin pan y que acabó en uno de esos juegos pobres que algunos disfrutamos sin saber muy bien por qué: a mí no me disgustó, pero no sabría decir por qué. Sí sabría decir varias decenas de cosas que están mal. ¡Qué curioso!
«Creo que ese es un problema desafiante, pero no cabe duda de que, cuando ocurra, toda la industria va a fijarse en él. Llamar la atención en esta industria es una de las cosas más difíciles de hacer», reconoció Pitchford. «Ese es probablemente uno de los mayores problemas que tuvo Forever; durante diez años se prometió como uno de los mejores juegos que iban a existir. Era legendario como vaporware. Así que tuvo una atención particularmente polarizada».
Recordemos que la venta de Duke Nukem también tuvo a su alrededor demandas y millones de dólares tirados a la basura: se dice que el cofundador de 3D Realms, George Broussard, invirtió entre 20 y 30 millones de su propio bolsillo, que no llegaron a ningún lado. A principios del año pasado, Gearbox denunció a 3D Realms por uso indebido de la marca Duke Nukem. Creo que es un buen ejemplo para ilustrar por qué el sistema está roto.
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Bueno, espero no morirme antes de que lo saquen…
Al final caerá para Platinum Games, como si lo viera…
A new game from Keiji Inafune
Yo entre esos estudios que comenta @chiconuclear lo pasaría a People Can Fly. Sabemos de lo que son capaces (me cuesta no emocionarme al recordar Tormenta Balística), y creo que saben muy bien coger ese punto socarrón sin caer en lo estúpido que tiene Duke Nukem.
Eso o se lo damos a Flying Wild Hog que ya han demostrado que Shadow Warrior 2013 es mucho más Duke Nukem que Duke Nukem Forever.
Mientras no se lo manden a los mismos que le mandaron hacer Aliens Colonial Marines…
Yo no jugué a Duke Nukem 3D cuando salió. Mi primera aproximación ha sido Duke Nukem Forever. Qué quereis que os diga, el juego es divertido. Engancha. Se termina rápido. No se complica la vida. No busca segundas lecturas a la acción ni puzzles complejos, ni IA avanzada. La cosa va de pegar, oir a Duke decir que es el mejor y sentirse -efectivamente- el mejor.
El juego tiene errores. El apartado gráfico cumple, pero la gente esperaba más. Esperaba que fuese rompedor, pero llega justito a «decente». El ritmo del juego tiene altibajos. Como ese inicio prometedor, en el que recorremos los pasillos de un estadio deportivo, para acabar luchando contra el épico enemigo final del primer juego… enfrentamiento que resulta ser poco atractivo, y muy mecánico.
Pero Duke está ahí, presente siempre, en toda la trama. Hay ideas muy buenas, como la de convertir a Duke en un famoso televisivo gracias a los sucesos de la primera parte. Es una idea muy inspirada, ya que eso impregna todo de pinceladas de ironia, de trazo grueso. (Duke Nukem, ¿ídolo de adolescentes? ¿WTF?… ¡¡¡Excelente!!!). Hay secciones que suceden en su casa, un edificio convertido en culto a Duke, muy divertido de visitar… y destruir. Está la -sobresaliente- escena del bar de striptease. (Especial atención a las conversaciones en esa parte). O el momento en el que le haces un autógrafo a un niño, emocionado, en tu libro «Por qué soy tan grande, por Duke» y le recomiendas que tome pastillas para ser tan fuerte como tú. O la exploración en la colmena alienígena, con chicas capturadas que han sido «fusionadas con la nave», y a las que, en alarde de mala leche, Duke debe rematar antes de que de ellas salga una larva enemiga.
En definitiva, un juego que, sobre el papel, bebe de la serie B más ochentera, y que en ningún momento se toma en serio a sí misma. Creo que fue un juego muy machacado injustamente a su salida, ya que no era tan malo, aunque tampoco tan bueno. Y como diría Duke-Arnold… «I’ll be back!»
@tempano
Es justo el estudio que me ha venido a la mente. Bulletstorm tiene cierto regustillo a DN, ¿o es cosa mía?
The Chinese Room, LOL.
En realidad lo suyo sería que lo hicieran entre John Carmack y Suda 51. Y ahora si que no estoy de broma.
NO
Never forget:
Yo diría que los pobres desarrolladores son los últimos culpables, porque tiene pinta de que estaban haciendo un trabajo cojonudo hasta que empezaron a pasar cosas raras. Porque si no, no se explica.