Seis de ellos estarán disponible a través del Game Pass

Más de 30 juegos independientes protagonizan el último ID@Xbox Showcase

El último evento de Microsoft centrado en el videojuego independiente nos dejó ver más de 30 títulos que llegarán en los próximos meses a las diferentes plataformas de la compañía. En sus más de dos horas de duración también pudimos conocer 6 de los juegos que pasarán a formar parte del catálogo de Game Pass, entre los que se encuentran Stardew Valley y Aragami 2.

Entre los juegos más destacados del evento se encuentra Artful Escape, título editado por Annapurna Interactive y protagonizado por un joven guitarrista en sus intentos por desarrollar una identidad llamativa en el escenario: «El juego se divide en dos partes muy claras, una más realista y costumbrista, que nos anima a explorar el pueblo y a hablar con sus habitantes, y otra más imaginativa y «cósmica» en la que tendremos que buscar un misterioso club de jazz saltando de plataforma en plataforma con ayuda de nuestra guitarra», contaba el director creativo en un avance anterior.

El título de puzles Lab Rat, que tuvo también oportunidad de brillar durante el pasado festival de demos de Steam, mostró un nuevo avance en el que quedó patente el ingenio de sus rompecabezas. El título de Chump Squat nos pone en la piel de un prisionero encarcelado en un laboratorio por una extraña IA. Mezclando el humor satírico con componentes de ciencia ficción nos permitirá enfrentarnos a más de 80 rompecabezas mientras nos compara constantemente con los datos generados por otros jugadores.

Como no podía ser de otra forma, OlliOlli World ha sido uno de los títulos más comentados de la presentación. En esta ocasión, Roll7 nos ha dejado ver los entresijos del editor de personajes, un sistema que, tal y como adelantaron los creadores durante la presentación, tendrá muy en cuenta las particularidades de la cultura del skate: «Estamos muy contentos de estar trabajando en un nuevo OlliOlli, de poner en práctica lo que hemos aprendido en los últimos 10 años sobre este tipo de juegos para poder crear el mejor videojuego que hemos hecho nunca. Este juego es como un sueño dentro de una bolsa de surtido de golosinas de color neón. Es algo que debería sacarle una sonrisa a la gente cuando lo vea». 

El otro gran destacado ha sido Planet of Lana que, desarrollado por Wishfully Studios e inspirado en la obra de Ghibli, nos animará a reconectar con la naturaleza: «Un planeta que solía ser un lugar de equilibrio inalterado entre los humanos, la naturaleza y los animales ahora se ha convertido en algo completamente diferente. La falta de armonía que se había estado gestando durante cientos de años finalmente llegó en forma de un ejército sin rostro. Pero esta no es una historia sobre la guerra. Esta es una historia sobre un planeta vibrante y hermoso, y el viaje para mantenerlo así», podemos leer en la descripción oficial. 

Los juegos presentados ayer que ya han confirmado su llegada a Game Pass son Library of Ruina —un juego de cartas y estrategia ambientado en una biblioteca que ya está disponible en el servicio de suscripción—, Stardew Valley, Evil Genius 2, Aragami 2, Pathfinder: Wrath of the Righteous y Pupperazzi, que nos anima a tomar fotos de perretes en las localizaciones más inverosímiles. 

Redactora
  1. Caveleira

    Tendré prejuicios, seré vergonzoso… O no sé… Pero si el protagonista del Artful Escape se pareciera a algún guitarrista famoso alguien como yo se sentiría menos como un hortera flipado jugándolo.

    1. Orlando Furioso

      @caveleira
      mira que me interesa la explosión de colores del juego, pero que el protagonista sea un guitarrista de heavy o de hard rock es lo más molesto del mundo. ¿Por qué no otro instrumento, o por qué no otra guitarra? (Siempre pienso en lo maravilloso que es Thumper precisamente por eso, porque es una mezcla de ambient y percusión). Es que además no entiendo la decisión: parece un Elvis Costello joven. Los dos minutos del tráiler me han puesto la cabeza como un bombo, no podría jugar a esto ni con tapones.

      Editado por última vez 11 agosto 2021 | 11:49
      1. Furtivo

        @orlando_furioso
        Es muy curioso porque a mi me ha pasado justo lo contrario, me ha parecido que lo que tocaba era bastante aburrido y le faltaba «chicha» por todas partes

      2. Orlando Furioso

        @furtivo
        No es justo lo contrario, es a lo que me refiero, es el peor género del mundo: aburrido y chillón.

        Editado por última vez 11 agosto 2021 | 13:35
      3. Caveleira

        @orlando_furioso
        Es que es eso… la fantasía colorida (que por cierto, está guay ese contraste con lo soso que es el pueblo ese que sale) puede estar bien, pero sumada a un guitarrista desconocido tanto colorinchi fantástico me hace preguntarme si eso no estará dirigido a un prepuber que está deseando que le salgan peletes para irse a un festival.

        Si en vez de eso me pones a un Jimi Hendrix o un Chuck Berry (o quien sea vaya) pues además de no parecer una flipada porque sí, pues se le puede dar también más personalidad a ese mundo colorido.

        Pero bueno, entiendo que han intentado ser lo más neutros posible para llegar a cuantos más mejor… Pero sin agallas no hay gloria.

      4. Orlando Furioso

        @caveleira
        además, Hendrix y Berry tenían otro estilo, no este rollo heavy. Ojalá hubieran optado por ellos para tenerlos de modelo.

        Sigo sin comprender porque cuando se hacen juegos musicales, la guitarra eléctrica se convierte en protagonista. Vivimos en la era del sinte y de la mesa de mezclas digital (en la era del drone, si me apuras, algo que sabían muy bien los de Thumper). El solo de guitarra suena a fantasía de abuelo cebolleta.

        Y lo vuelvo a decir: es un género terrible. No puedo con el heavy.

        Editado por última vez 11 agosto 2021 | 20:09
  2. Pep Sànchez

    OlliOlli World GOTY.

    Y el Planet of Lana no es TAN bonito. ¿Bonito? Hombre, pues sí. ¿Tanto? No.

    1. FERIFO

      @pep_sanchez
      Es tan bonito que tuvieron que hacer un bichito acompañante feo para que la gente no llore irremediablemente mientras juega.