My milkshake brings all the boys to the yard

Hablemos de tetas

Hablemos de tetas

En uno de los pocos momentos de distensión filosófica de Así habló Zaratustra, Nietzsche hacía la madre de todas las comparaciones y, sin despeinarse el bigote, afirmaba que la naturaleza era como los pechos de una mujer: capaz de ser muy útiles y a la vez muy agradables. Y es que aunque las redondeces femeninas hayan encarnado siempre lo que los angloparlantes llaman el male gaze —el sitio que los hombres se quedan mirando embelesados, desconectados de su propia actividad intelectual; decía la humorista Rita Rudner que las mujeres de pechos grandes vuelven estúpidos a los hombres—, ese gancho visual solo lo es dependiendo de quién lo esté mirando, de sus circunstancias y de lo que puebla el interior de su cabecita.

Hablemos de tetasJenn Frank no solo lleva unos cuantos años escribiendo (y muy bien, además) sobre videojuegos, sino que también es usuaria de unos grandes pechos. Parece que es habitual, y lógico, que las mujeres de seno muy desarrollado piensen a menudo en ellos y en cómo condicionan su vida para bien o para mal. En una entrevista, la también voluptuosa Drew Barrymore explicaba cómo se había dado cuenta de la importancia de su pecho como objeto de adoración masculina, y cómo había «ponderado y pontificado» sobre el tema durante toda su vida adulta. Jenn parece ratificar esta conducta: «las tetas no son necesariamente algo para que otros jueguen», advierte, «solo es algo que tenemos. A veces molestan. A veces tenemos que reducirlas. A veces convierten algo como andar por la calle en una faena (al fin y al cabo son el rasgo sexual o de género más notorio). Algunos desearíamos tener tetas. Otros las maldecimos en el mismo día que aparecen. En realidad las tetas son un asunto complicado». Tal como ilustra la propia Jenn, no todo el mundo tiene la misma relación con los pechos, tanto propios como ajenos, e incluso quien nunca en ellos se está posicionando sin querer al respecto. Las tetas, en definitiva, importan.

Hablemos de tetas

En el contexto actual del videojuego, sobre todo a raíz de ciertos estudios más o menos competentes, hemos alcanzado cotas de autoconsciencia sexual nunca vistas. El debate del machismo, la cosificación de la mujer, la hostilidad hacia la minoría jugadora femenina y la sexualización de los rasgos de los personajes femeninos está a la orden del día, y estamos llegando a esa peligrosa fase en que la policía sexual se multiplica y actúa cada semana. Personitas que se han erigido en defensores de la causa feminista y que con sus uniformes y sus placas y sus gafas de sol reflectantes a veces tienden a usar más de la cuenta el táser de la corrección política y la paridad contra obras que incumplen sus cuotas. La intención es buena, aunque la cuestión de fondo sea mucho más compleja de abordar que obligando a los creadores de incluir personajes femeninos en sus juegos.

El problema de la inmadurez sexual está ahí y es innegable, pero hay gente como Jenn que ha decidido incitar a la transformación de una forma más transversal e inclusiva. Su proyecto se titula Boob Jam y busca un objetivo muy claro: desmitificar las tetas.

Hablemos de tetasLa Boob Jam terminó el pasado lunes y giró, desde su puesta en marcha a principios de agosto, en torno un sencillo criterio: «Haz un juego que hable sobre las tetas sin acudir al male gaze heterosexual». La respuesta de los creadores no solo ha sido graciosísima, sino también muy ilustrativa sobre el estado de la cuestión mamaria. Desde trabajos muy sencillos como la ficción interactiva Sleeping With Boobs, donde Del Angahard nos hace vivir en primera persona la problemática de adoptar una postura para dormir cuando se tiene el pecho grande, o Fittest, sobre una guerrera nórdica de gran delantera a la búsqueda de un sujetador que le encaje bien; hasta Alice & Joe, donde se aborda el tema de la disforia de género que sufren algunos transexuales, la guerra contra el propio cuerpo y el rechazo de los pechos como algo que no debería estar ahí, o **(o)(o)**, de Anna Anthropy, sobre los cambios físicos derivados del tratamiento de sustitución hormonal (y parecido a Dys4ia, de la misma autora); pasando por A Tale of Breasts and Pain, una aventura conversacional sobre el cáncer de mama donde podemos encarnar a la mujer enferma o a su hijo; The Curse, de Lizzie Stark, sobre la misma temática; y propuestas menos dramáticas como Those Darn Nipples, una locurita arcade donde debemos alinear pezoneras con pezones; Gaze, una chorradilla de Ted DiNola que busca subvertir esa incapacidad masculina de desviar la mirada de unas tetas; The Kingdom of Shitland, una impresionante pieza de Bruno Pinheiro donde debemos controlar el tracto intestinal de una Princess Peach desnuda (ojo: el sol es una teta); Jiggle Physics, de Lana Polansky, una «sutil» reflexión sobre la variedad de actitudes respecto a la teta; Rate My Boob, un programita sobre dibujar y valorar tetas que, dice su autor Wrim Rimbaug, «te hace pensar en cosas»; y Grand Titons, un fantástico juego de plataformas «autobiográfico» obra de Devi Ever, una diseñadora y artesana musical que antes era un hombre.

Hablemos de tetas

Los pechos son el tótem de esa malformación psicológica de la industria con respecto al sexo, y el centro de cientos de miles de discusiones. Son el resorte que hace saltar al colectivo feminista, a veces incluso antes de analizar los pormenores del juego en cuestión, y el que pone una sonrisa socarrona en los labios de los reaccionarios, los machistas confesos y los chavales de doce años. La idea tras Boob Jam es que los creadores de videojuegos intenten descontextualizar las tetas, adoptar otras perspectivas y tratar de despojarlas de ese simbolismo cegador.

La propia Jenn admite en una muy recomendable entrevista para Animal New York que separar los pechos de la mujer a la que están unidos puede interpretarse como una actitud misógina y que objetiviza partes del cuerpo femenino, y que la idea no es perfecta, pero que el fin podría justificar los medios. «Creo que la revelación privada de que los pechos son solo montoncitos de grasa o pequeñas fábricas de leche, o lo que sea», sugiere, «puede ayudar a alguna gente a aceptar que las personas que están detrás de los pechos son, eso, personas».

Redactor
  1. Adrià Kent

    Pinjed y tetas. BEST ARTÍCULO EVAH.

    Pues lo cierto es que todo esto del Boob Jam se ve muy curioso. Desde luego, ya ha servido pra mucho más que todo el torrente de mierda de Anita Sarkeesian y sucedáneos. Bravo por la señorita Jenn Frank.

  2. Harle

    Muy bien escrito, como siempre. Hace tiempo di una conferencia en la uni que rozaba este tema (yo hablé más en general sobre la mujer en el videojuego), pero lo cierto es que da como para escribir un libro. Existen tantos matices que es imposible acertar con una sola sentencia, pero sí es cierto que circunscribiéndonos al ámbito de los videojuegos la utilización de estos amados atributos es, casi siempre, ridícula. Un ejemplo entre muchos lo tenemos tres noticias atrás.

  3. METALMAN

    Muy bueno Pinjed. Y lo de las tetas en el mundo virtual…pues no se, a mi no me excitan los polígonos…en el fondo es todo un poco absurdo y consecuencia de ese adoctrinamiento de mierda llamado religión (todas).

    De verdad que me ha gustado el artículo, y desconocía la propuesta, pero al final, las tetas son como los penes, los culos o las rodillas: todos tenemos, así que nunca he entendido este tipo de cosas..

    Saludos!!

  4. Long Drong

    Jeje, la noticia del Fairy Fencer F ahí al ladico mola

  5. Battles

    Me he enamorado. Acabo de ver que esta es la tía pone voz al super hexagon <3

  6. Mominito

    Siempre hay una escusa para hablar de tetas gratuitamente.

  7. sauron

    Los falofilos siempre estamos discrminados :picado:

  8. Ozulone

    A mí me parece que nos vamos a la mierda sinceramente. Continuamente estamos abocando cada vez más al mundo de lo «políticamente correcto». Religión, chistes, razas y ahora…las tetas. ¿Sabéis que es un mundo políticamente correcto? Un sopor infinito y hasta las trancas lleno de corrección infumable.

    Lo que hace al humano, humano, es nuestra capacidad innata para la grosería distendida, sin mal fondo y sobre todo la capacidad de reírnos de los demás, pero sobre todo de nosotros mismos. ¿Sabéis cómo se llama eso? SOCIEDAD y HUMANIDAD. Queremos cada vez ser más políticamente correctos hasta el hastío y no nos damos cuenta de que en el fondo nos estamos deshumanizando, desprendiendo de esa ligera chispa interior que hace que cada día al levantarnos podamos tener una sonrisa pícara por estar vivos.

    Me gustan las tetas, es más, las AMO. Y no lo digo como objeto (como pretende esta señorita), sino como símbolo sexual. ¿Qué narices hay de malo en mirar los pechos como símbolo sexual? Absolutamente nada de nada. ¿Qué hay una señorita a la cual eso no le guste? Pues tiene mi respeto, pero de igual modo yo tengo el derecho a que me gusten de un modo sexual, al igual que tiene el mismo derecho una señorita voluptuosa de presumir de ellas, enseñarlas o lo que a ella le de la gana. Si la señora esta quiere desmitificarlas me parece como digo arriba, una gilipollez desmesurada ya que hay gente a la que le gustan las tetas tal y como están ahora, como símbolo sexual inherente.

    En resumen, que cada uno/a haga lo que le salga de los cojones con las tetas, desmitificarlas o adorarlas, pero que dejen en paz a los que como yo, las seguimos y seguiremos viendo, como un magnífico atributo de la mujer.

  9. Madcore

    @ozulone

    Estoy intentando imaginarme un mundo politicamente correcto, y lo unico que se me viene a la cabeza son miles de sectas quemando vhs y dvds de peliculas de Abrahms y los Zucker.

  10. Tolstoievsky

    Gran articulo que ha reactivado mi cerebro de mamífero, en sentido literal. Voy a visitar ciertos sitios y cuando esté desahogado vuelvo.
    Las tetas es una de las pocas cosas que tienen un valor absoluto y perpetuo.

  11. Preacher (Baneado)

    @ozulone dijo:
    Lo que hace al humano, humano, es nuestra capacidad innata para la grosería distendida, sin mal fondo y sobre todo la capacidad de reírnos de los demás, pero sobre todo de nosotros mismos. ¿Sabéis cómo se llama eso? SOCIEDAD y HUMANIDAD.

    Di que sí, joder. Chistes de mariquitas y de gente con sida FTW.

  12. Jack Bauer

    Las tetas son como los billetes de 50€, aun viejos y arrugados tienen un valor intrínseco.

  13. Orgullo gamer.

    Personitas que se han erigido en defensores de la causa feminista y que con sus uniformes y sus placas y sus gafas de sol reflectantes

    Me imagine así a la Sarkessian (y unos pantaloncitos cortos de donde cuelga su placa) y me puse palote. ¿Estoy enfermo? ¿Vendra la Sarkessian a reeducar mi pensamiento machista? ¿Si lo hace, se ofendera si le pido que se vista de poli sexy? tantas preguntas y tan pocas respuestas…

  14. Happy Cat

    @ozulone
    You missed the point, sir.

  15. Ozulone

    @link0

    Pues señor me parece a mí que no. Y todo se refleja en esta frase:
    «Creo que la revelación privada de que los pechos son solo montoncitos de grasa o pequeñas fábricas de leche, o lo que sea», sugiere, «puede ayudar a alguna gente a aceptar que las personas que están detrás de los pechos son, eso, personas»

    Esa afirmación es respetable, pero roza hasta el infinito el absurdo de lo políticamente correcto. ¿Que ella quiere decir que son montones de grasa solamente? Lo respeto. Pero también es respetable mi opinión de que eso es una objetivización de los pechos y pierden todo el sentido sexual y porque no decirlo, artístico que tienen los senos y el desnudo femenino en general. Que unos piensen que unas tetas son un símbolo sexual, no tiene porque ser incompatible con saber que detrás hay una persona y eso es en lo que está fallando esta chica. Lo sexual no es incompatible con el conocimiento de la persona. A mí me pueden gustar y excitar los pechos enormes de mi mujer porque me encanta y excita el desnudo femenino, pero a la vez me doy cuenta de la persona que hay detrás y a la que quiero. UNA COSA NO ES INCOMPATIBLE CON LA OTRA y precisamente queriendo separar y eliminar el componente sexual estamos creando una discriminación de tendencia, estamos marginando y encima condenando a los que le gusten los pechos como símbolo sexual precisamente.

  16. Ozulone

    @preacher

    ¿Y por qué no? Pero como en todo, si haces burla de un defecto/enfermedad de alguien tienes que estar dispuesto a que se rían de los tuyos. Te pongo un ejemplo de un amigo: El hace chistes racistas o machistas, sin ser ni lo uno ni lo otro, más que nada porque un amigo de la infancia de nuestro grupo es negro (ah y negro señores, no «de color»), pero a la vez hacemos chistes sobre su incontinencia estomacal por tener colon irritable, vamos chistes a su costa por cagón. ¿Y pasa algo? ¡¡Pues nada en absoluto!! Hay que saber reírse como decía, de los demás y de uno mismo.

    Eso sí, la libertad de reírte acaba donde empieza la sensibilidad de las personas. Me refiero, si haces chistes machistas y a una amiga tuya le ofende, pues no los cuentes delante de ella por respeto y punto, pero no por ello debes dejar de hacerlo en otro contexto.

  17. Happy Cat

    @ozulone
    And again, You missed the point.

    Las tetas son muchas cosas (ella pone 2 ejemplos) pero lo importante de las tetas, ES QUE SON DE UNA MUJER. No hay ninguna objetivización ni se está hablando de lo políticamente correcto. Se está hablando del abuso y el mal uso de los pechos, de como son algo más que un objeto sexual, una fábrica de leche o una forma de queso. No se habla de eliminar los componentes calificativos o los usos de las ubres, se habla de no imponer o anteponer estos al sujeto que los porta.

  18. Flogisto

    Que gran victoria del feminismo, hacer sentir culpabilidad a un monton de idiotas sin personalidad porque le gusten un buen par de tetas.

    En serio, todas estas sandeces solo existen en el mundo del olor de las nubes y la teoria huerfana de los que tienen muy poca practica en el asunto.

    En el mundo real, hombres y mujeres se desenvuelven de una manera mas natural y menos estupida, sin caer en toda esta verborrea infecta que pretende establecer formas de entender la sexualidad sujetas a modas y miradas distorsionadas que solo generan, a la larga, frustraciones en ambos sexos.

    Y si ¡Listo!, los hombres miramos a las mujeres de forma natural e instintiva como objetos. Asumelo para cuando tengas una cerca:

    http://www.elmundo.es/elmundo/2009/02/17/ciencia/1234890907.html

  19. Ozulone

    @link0

    E insisto que eso es lo absurdo de lo políticamente correcto. Te cito: «se habla de no imponer o anteponer estos al sujeto que los porta». Y yo te respondo: ¿Por qué? ¿Quién ha decidido que yo tengo que pensar que la persona está antes que el cuerpo siempre?

    Es decir, según tu afirmación se trata de que cuando vea una tía con un escotazo piense inmediatamente en la persona por delante de su cuerpo… pues no. Eso lo haré con la persona que me importe o me interese (mi mujer por ejemplo), pero estoy en mi derecho de mirar a la persona que me de la gana como objeto, como tetas solamente si me apetece. ¿Que a esa persona le molesta? Pues media vuelta y adiós, pero estoy en mi derecho de pensar como me de la santa gana sobre una persona y sobre su cuerpo, y por ende, los demás sobre mí.

  20. Ozulone

    @flogisto

    A colación de lo que has puesto a mucha gente se le olvida un hecho innegable del hombre respecto a la mujer: somos animales y de toda la vida existe y existirá algo llamado instinto, que es el que provoca esa atracción sexual y visceral hacia el cuerpo de la mujer. Ese instinto visceral es el que hace que queramos copular por copular (no por procrear) y por el que se produce el deseo carnal, por encima de la apreciación personal.

  21. Yipee

    @sauron dijo:
    Los falo-felos siempre estamos discrminados :picado:

  22. octopus phallus

    @ozulone no se trata de ser políticamente correcto, se trata de que si eres una niña y quieres jugar al wow no tengas que hacerte un personaje que va en tanga.

    No es corrección política, es abrir las puertas del medio a todo el mundo, y que haya más focos de interés además de los varones heterosexuales de entre 15 y 29 años.

    Y, ésto es cosa mía, que le echen más imaginación a las cosas hombre, vale ya de que sólo las fantasías de poder vendan a tope, o que en todas las pelis mínimamente comerciales haya una rubia adosada al prota, que alguna de las chicas se quede en ropa interior sin razón (Star Trek: Into Darkness…), etc.

  23. Shinomune

    @ozulone

    Nadie está diciendo que se imponga un mundo de «políticamente correcto». Por ejemplo, la sexualización de Bayonetta está más que justificada, y querer censurarla sería absurdo. Pero hay otros casos donde no ponen personajes femeninos, ponen cachos de carne al servicio de pajeros.

    Soy el primero que le gusta todo lo políticamente incorrecto. Pero sólo cuando es eso, algo políticamente incorrecto. No una «excusa» para imponer una mentalidad obsoleta y retrógada. Cuando un personaje femenino claramente sexualizado, le pones atuendos normales y más acordes a la historia, y queda igual o incluso mejor, sabes que allí tienes un problema…

  24. Flamerats

    @ozulone

    Lo mejor de todo es que tanto una cosa como otra pueden coexistir sin ningún tipo de problema. Es más, para mí esta iniciativa, viene precisamente a decir eso: amigos, dejémonos de tratar a las tetas como ese objeto lascivo fetichista y oculto y adorémoslas de forma abierta como lo que son: pechotes, tetas, boobies, mamellas. bufas, peras, ubres…Donde hay teta hay alegría amigos.

    Viva esto y vivan las tetas.

  25. Preacher (Baneado)

    Las tetas deben seguir siendo un objeto de febril adoración. Hay pocos momentos tan tristes en la vida de un hombre como cuando pasea por la playa y descubre que ver una colección de imponentes tetas de todos los tamaños y colores ya no es suficiente para provocarle una poderosa erección como en la pubertad. Las tetas son algo más que una parte del cuerpo femenino, son un símbolo de la vida y de todo lo bello y puro que hay en ella.

  26. Happy Cat

    @ozulone
    You’re still missing de point.

  27. casidios

    Hablemos de pezones, cojones chá.

    Gran artículo, @pinjed. Mucho hablamos de la cosificación de la mujer, pero creo que los estereotipos masculinos que nos vende la industria del videojuego están totalmente desfasados y son bastante contraproducentes para el arquetipo de jugador que ha predominado hasta hace una década.