Análisis de Monster Hunter 4 Ultimate
Menos apasionante que su anterior entrega, el nuevo Monster Hunter consigue salir a flote y resultar interesante a pesar de ciertos tropiezos técnicos.
Menos apasionante que su anterior entrega, el nuevo Monster Hunter consigue salir a flote y resultar interesante a pesar de ciertos tropiezos técnicos.
A pesar de las buenas bases y el trabajo de diseño notable, Kick and Fennick se queda a las puertas de ser algo memorable, de merecer un lugar destacable.
El Zelda más extraño y cautivador vuelve, rehecho para Nintendo 3DS y con todo lo que hizo que fuera tan especial hace casi quince años, en Nintendo 64.
Emparentado con los grandes de la narrativa emergente como Gone Home, lo nuevo de Dontnod tiene potencial para convertirse en una gran historia.
Techland reformula su Dead Island dejando atrás algunos errores de bulto, pero también parte de su frescura.
Resident Evil HD Remaster no es solamente un refrito bien peinado con la raya al lado y vestido de domingo: es un remozado bien ajustado.
El inmenso espacio exterior cristaliza en un sandbox donde la libertad, el leit motiv que se buscaba, tiene como consecuencia una soledad también galáctica.
Tantos años después de su lanzamiento original, la epopeya de strippers y polis cerdo todavía puede enseñarnos alguna cosa sobre qué hace grandes a los FPS.
La inesperada pareja de aventureros hace pleno y se salta todas las polémicas de 2014, convirtiéndose en un refrescante oasis de videojuego sin complejos.
Se necesitan dos líneas para definir lo que propone Super Smash Bros., pero 25 años para explicar lo que significa. Y no mucho menos para verlo entero.