Hay dos verdades universales en los videojuegos: una, que Bobby Kotick es el anticristo con corbata y un ligero sobrepreso; y la otra, que, como con la letra, con sangre todo entra. Que sí: que la ultraviolencia es la salsa chimichurri de la ficción y todo lo alegra y lo mejora. Buen ejemplo es este espectaculito indie de aroma a pre-8bits llamado Tiny Plumbers, que está claro a quién tiene de referente pero añade un toque sangriento rico, rico.
Podéis comprarlo en la web oficial, a la mitad de precio si no esperáis a la versión final.
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Mola, pero que fisicas tan raras no?
Se podían haber cortado un poquito más… xD
El aspecto enamora. Pero la parte final me ha acojonado bastante