Debates cíclicos

Etnocentrismo invertido

Deborah López reflexiona sobre lo que podríamos hacer la prensa y los consumidores locales para apoyar la industria española del desarrollo.

Los debates en los videojuegos son cíclicos. Cada pocos meses, los mismos temas tienen a diferentes autores exponiendo ideas alrededor de las mismas problemáticas en sendos artículos. Además de proporcionar un recordatorio constante del estado del medio y la industria, aportan consideraciones fértiles. Incluso, a veces esos textos medran más allá de las páginas y surgen proyectos nuevos, llenos de ilusión y esfuerzo, que intentan mitigar la gravedad de lo investigado. Pero no suele ser lo habitual. Tras el boca a boca espectacular que tienen esos escritos y la polémica en las redes sociales, su esperanza de vida suele tener un final abrupto, con lo que, en pocos meses, otro artículo vendrá a abordar el mismo tema, medio sustituyendo al otro según la pericia de quien esté detrás del teclado. Imagino que por esa razón apenas noto cuando, como si se tratase casi de una novedad, se subraya por ejemplo que hay mucho talento y calidad en los videojuegos españoles. Otra vez.

Normalmente coincide con un lanzamiento notorio, una efeméride o un hito de ventas. Los medios se llenan de noticias, análisis, recomendaciones, recopilatorios, reportajes y otros artículos insistiendo en demostrar que la industria española tiene grandes videojuegos, sobre todo cuando tienen notoriedad fuera de las fronteras y números interesantes de ventas. De esta manera, suelen aludir a únicamente esos dos factores como la prueba de que los profesionales que trabajan en los estudios nacionales están al mismo nivel que quienes desarrollan videojuegos en países extranjeros. Sobre todo, al mismo nivel que aquellos conocidos por sus producciones o que tienen en su seno empresas reconocidas a nivel mundial. Lanzar uno o varios títulos triunfantes en un año es la demostración de que la industria española se merece un puesto en la global, como si cada ciclo los estudios tuviesen que pasar un examen para tener un hueco en el panorama.

Me parece desalentador que este limitado punto defina e inunde gran parte de los medios nacionales e internacionales en cada lanzamiento patrio. Hace pocos días fue el turno de Narita Boy (Studio Koba). Antes de él, Sword of the Necromancer (Grimorio of Games), Colossus Down (Mango Protocol), Vanishing Grace (Monte Perdido), Mutropolis (Pirita Studio), Mail Mole (Talpa Games), etc. Gran parte de los textos relacionados con ellos ponen de manifiesto que, aun siendo españoles, vale la pena jugarlos. O que su éxito demuestra que hay buenas aptitudes en España. Peyorativas periódicas a las que se ven sometidos los estudios del país. Sin embargo, en las pasadas décadas el videojuego español ha demostrado con creces que es capaz de desarrollar grandes títulos y formar a grandes talentos que han alcanzado la fama en otras tierras. Por supuesto que el medio y la industria española tienen mucho por solucionar (la precariedad, la falta de oportunidades, las desigualdades, el tejido industrial débil, la financiación, etc.), como también pasa en otros países a mayor o menor escala. Pero la calidad no es precisamente una de ellas. 

Vanishing Grace

Aun así, parece haber un pensamiento generalizado de inferioridad hacia nuestra industria, de que los títulos nacionales no tienen el mismo valor, su categoría no es suficiente o que no son tan dignos como las producciones de otras regiones. Si también echamos un vistazo a los videojuegos más vendidos en España cada mes, veremos que casi ningún título español llega a la altura de otros superventas. No aquí. Los desarrolladores independientes llevan tiempo exponiendo públicamente que en territorio nacional es donde venden menos, aunque, como apostilló en Twitter David Ferriz, cofundador, artista 2D/3D y game designer de DevilishGames y Spherical Pixel, en su caso particular los jugadores españoles generaban pocas ventas pero suponían gran parte de sus ingresos ya que compraban el título el primer día y a coste completo. 

Otros datos relacionados con las ventas de los videojuegos españoles los tenemos en el Libro Blanco del Desarrollo Español de Videojuegos 2019. En el documento encontramos que, por aquel entonces, España era el cuarto mercado europeo y el noveno a nivel mundial. Sin embargo, su facturación estaba muy lejos del tamaño de su mercado, siendo de 813 millones en 2019. En comparación, el mismo año Reino Unido recibió 1720 millones, Finlandia 2150 millones y Francia 3677 millones. Además, el tejido empresarial estaba polarizado y se componía por una ámplia base de microempresas. Así, el 61% de las empresas facturaba menos de 200.000 euros y el 75 % empleaba a menos de 10 personas. En unos días, la nueva edición del Libro Blanco del Desarrollo Español de Videojuegos expondrá datos actualizados sobre estos aspectos, aunque las cifras de 2019 nos indican graves dificultades de consolidación y pervivencia para las empresas de desarrollo nacionales. 

Los proyectos españoles llevan años compitiendo contra los titanes de la industria, contra los obstáculos de desarrollar en España y contra las vicisitudes de intentar emprender en el sector dadas las circunstancias del país (crisis económicas, medidas insuficientes, poco apoyo institucional, falta de capital, etc.). No es precisamente poco. En mi opinión, los estudios que forman la red de este país, la gran mayoría independientes, se han ganado con creces un puesto que suele ser menor del que debería, ya sea por falta de visibilidad y oportunidades, o por abundante denostación. Obviamente, el triple A o los videojuegos comerciales llenan fácilmente los tops de ventas, a pesar de las carencias o la falta de calidad que puedan llegar a tener esos títulos, y es probable que sigan haciéndolo. Pero también lo es que aun con todas las dificultades a las que se ven sometidas las empresas de desarrollo españolas, los títulos patrios han sabido despuntar fuera de nuestras fronteras y vender un número considerable de copias. Algunos ejemplos relevantes son Rime (Tequila Works), Blasphemous (The Game Kitchen) y GRIS (Nomada Studio).

Rime

No obstante, no solo los datos de ventas y los hábitos de compra reflejan una tendencia adversa en lo que respecta a la fama de lo que aquí se desarrolla, sino también la visibilidad de los proyectos. En años recientes, un porcentaje más bien modesto de comunicadores, autores y medios han apostado por cubrir los videojuegos españoles y hablar con los desarrolladores independientes del país, fortaleciendo su posición y dándoles espacios para mostrar proyectos y los problemas a los que se enfrentan. A pesar de ello, y de que otres se han sumado con el paso del tiempo, haciendo crecer las comunidades nacionales, la tendencia es aún bastante anecdótica y no reciben el mismo impulso ni amabilidad que los renombrados títulos internacionales. Salvo si son textos o reportajes que inciden en aspectos excepcionalmente positivos (renombre, notas, ventas o premios) o especialmente negativos (cierres, datos, conflictos y contrariedades). Entonces es más probable que lleguen a protagonizar alguna portada y unas cuantas publicaciones.

En cambio, entre medias hay todo un catálogo de oportunidades para conversar, jugar y abordar los videojuegos nacionales, y que se nos escapan cuando miramos con fijeza esos extremos. Innovación, creatividad, pasión, perseverancia, cultura, aprovechamiento de recursos… Los equipos de desarrollo españoles y sus proyectos nos dicen mucho de las personas y las comunidades que se han construido aún con todas las penurias y dificultades. Fijándonos mayoritariamente en una fracción del conjunto, que suele centrarse en si el título es de cosecha nacional, solo añadimos más piedras a la mochila de los desarrolladores del país, quienes se ven reducidos a la dicha o a la fatalidad. En vez de eso, ¿por qué no apoyamos más al sector y a la industria española? ¿Por qué no nos interesamos más por todo lo que aquí se desarrolla? En el fondo, esa falta colectiva de interés nos afecta a todes, porque a más aliciente y sostenimiento, hay más oportunidades de visibilidad y dinero. A su vez, a más capital, probablemente haya mayores y mejores producciones, más empleo y, si aplicamos sentido común y medidas que lo propicien, más pluralidad. 

Dejemos de mirar hacia fuera y de comparar siempre lo que aquí se crea con el resultado de otros países. Dejemos de pedir permiso para estar en el mercado internacional, que favorece a les mismes, y confirmemos nuestra posición en él. No nos conformemos con que solo unos pocos proyectos sean visibles y exitosos. Como he mencionado antes, hay muchísimo trabajo por hacer dentro de nuestras fronteras que facilitaría el proceso a la mayoría de estudios, pero no seamos también nuestros propios enemigues. Les desarrolladores necesitan nuestro apoyo. Movamos sus proyectos. Hablemos con elles. Conozcamos sus historias, sus metas, sus proyectos y sus luchas. Patronicemos y compartamos sus proyectos. Porque con todas las batallas que tienen que pelear los desarrolladores españoles, especialmente los independientes (dinero, precariedad, denostación, falta de visibilidad, recursos escasos, favoritismo hacia otros países, etc.) deberíamos aplaudirles y visibilizarlos: la suya es una odisea. Después, y muy, muy importante, si nos gusta su trabajo, compremos sus videojuegos. Del aire no vive nadie, así que menos aún se pagan gastos y se desarrolla en condiciones no precarias.

Desde mi pequeño y humilde rincón os doy las gracias, devs españoles. 

¡Tenéis mi dinero y mi ánimo!

Colaboradora

Apasionada de los videojuegos independientes y de la comunicación, no duda en hablar sobre videojuegos allá donde es bienvenida. La curiosidad me lleva a buscar respuestas en los lugares menos sospechados, así que siempre tengo preparadas algunas preguntas.

  1. P4RS3KS

    Como consumidor, o jugador si se quiere caer en el eufemismo, si los propios estudios españoles apuestan por el mercado internacional/global conscientemente, algo bastante lógico por otro lado, no se porqué el consumidor debe hacer suyos los éxitos o fracasos de cualquiera de esos títulos. ¿Existe el videojuego de proximidad? ¿Existe una tendencia a intentar apelar a alguna idiosincrasia que compartamos? Vamos, que la nacionalidad es uno de los factores más bajos en mi lista de prioridades a la hora de poner en seguimiento un videojuego.

    La prensa como un todo no creo ni que exista, de modo que cada medio se aproximará al fénomeno desde la perspectiva que mejor se adecúe a sus intereses o inquietudes.

  2. Sams

    Yo creo que lo que hay que hacer es lo que se hace en esta santa casa tratarlos por los que son y no darles favoritismo pero tampoco invisibilizarlos. En ese sentido creo que se lleva haciendo muchos años bien en Anait. También desde un poco antes de la época del Castlevania de Tequila noto a los creadores españoles muuuuucho más centrados y con mentalidad global, y eso es bueno.

    ¡Ole españitaaa ahí! (inserte su dragonite aquí)

    1. beneitXVI

      @samsks
      El castlevania no lo hizo Mercury Steam?

      1. Sams

        @beneitxvi
        Correcto. Buen lapsus mental me ha venido al escribirlo. 🙇‍♂️

        Editado por última vez 26 abril 2021 | 15:22
    1. NycteriX

      @kyle

      Al contrario que tu comentario, ¿no?

  3. Yurinka

    En España, como en todo el mundo, se hacen un montón de juegos. La gran mayoría son muy flojos, algunos están super bien, unos pocos se llevan la gran mayoría de la atención y otros pocos se llevan la gran mayoría del dinero. Unos pocos tienen grandes empresas o un gran presupuesto detrás que les permite gozar de muchas comodidades y recursos. La inmensa mayoría intentan tirar adelante con un equipo enano y sin un duro, con una mano delante y otra detrás, a fuerza de (algo que también tiene la gente con pasta) pasión, esfuerzo y sacrificio. Repito, como en todo el mundo. Esto no es algo raro de España, en todos lados es así.

    Sin duda en un mundo ideal todo el mundo tendría pasta para hacer los juegos que quisiesen sin tenerse que preocupar del presupuesto, o si de que el juego venda lo suficiente como para tener contento a quien ha puesto pasta y para pagar el siguiente desarrollo, además de poder permitirse unos buenos sueldos y un gran equipo. Y tampoco habrían problemas de visibilidad para darse a conocer ni una saturación bestia del mercado con un montón de juegos entre los que es complicado llamar la atención.

    Pero lamentablemente no es el mundo donde vivimos. Salen demasiados juegos, no tenemos tiempo para jugarlos o al menos conocerlos todos, los juegos se hacen con las condiciones de que se disponen y cuesta darlos a conocer. O incluso quienes quieren darlos a conocer tienen problemas para poder hacer una cobertura muy completa. Eso lleva un poco a una lógica selección natural: aquellos con mejor pinta que saben mover el culo para darlo a conocer (y tienen dinero, recursos, tiempo y conocimiento para hacerlo) son los que acaban siendo más conocidos, tanto aquí como fuera.

    Vivimos en un mundo imperfecto, somos imperfectos y es imposible contentar a todo el mundo. Por lo que creo es normal que mucha gente se quede por el camino. Como bien dijo Arturo Monedero, «las cunetas están llenas de devs». Pero vamos, en España igual que en otros países (al menos no tantos en algunos países donde hay más ayudas y menos impuestos para quien no tiene un duro).

    Sabiendo que tenemos un limite de juegos que podemos conocer o apoyar con los dineros o como sea, no se puede cubrir a todo el mundo, pero quizás estaría bien echar un ojo para detectar mejor muchas joyas que se hacen por aquí y muchas veces se pasan por alto. Juegacos tipo Blasphemous, Narita, Gris, los de Deconstructeam, Tequila o Mercury reciben una merecida gran atención que consiguen por su gran calidad y quizás por el nombre y apoyo en comunicación de buenos publishers. Pero quizás se debería estar más atento también a juegos de un perfil de gente tipo (por mencionar algunos, me dejo un montón fuera) Fran Téllez de Meneses, Locomalito, Abylight, DYA Games, Josyan, Nape Games, Resistance Studio y tantos otros, que hacen cosas tremendas en lo suyo (en este caso juegos de pixelotes, añadiria el Superepic de Undercoders) pero normalmente quedan fuera del radar de la mayoría de jugadores y prensa española.

    Editado por última vez 26 abril 2021 | 16:11
  4. orwellKILL

    Yo veo que al videojuego aún le queda para ser considerado, en ámbito mainstream, cómo un objeto cultural.
    Yo veo que el videojuego es considerado mayoritariamente como un pasatiempo.
    Desconozco otro medio en castellano que lo trate, como hace Anait, como objeto cultural. Lo que no quita que no existan. Si alguien sabe, que me diga, por favor, me interesa.
    Con todo esto vengo a decir que, en mi opinión, se saca más pecho de algo cultural, que de un pasatiempo.
    Con el tiempo pasará como como con las películas. Cuando era joven, saber de pelis actuales no le hacia a uno más culto, ahora saber de cine actual, viste.
    Imagino que cuando sea considerado el videojuego como algo cultural, mayoritariamente, habrá más preocupación e interés en los videojuegos españoles, lo que podría favorecer que el dinero fluyera con más alegria.
    A la mayoría de gente le da igual la nacionalidad de un pasatiempo. La mayoría de jugadores no conoce más de tres estudios y ya no hablémos de desarrolladores.
    Quizá cuando la chavalada fiel a Anait compre videojuegos a sus hijos, la cosa habrá cambiado.

    Editado por última vez 26 abril 2021 | 17:21
    1. NahuelViedma

      @orwellkill
      Anait obviamente es la santa casa, como ella ninguna.

      Acercamientos similares puedes encontrar en Nivel Oculto o Presura (videojuegos e historia/memoria de Venegas). No me quiero olvidar de mundogamers cuyo cierre nos puso triste a todos hace unos meses.

      También tienes la opción de otras revistas de cultura dónde tratan al videojuego. En Cactus hay artículos excelentes y Canino (otra QEPD) ni te cuento.

      Bueno, después me cuentas si te sirvió. Saludos.

      1. orwellKILL

        @nahuelviedma
        Gratz!!:):)

        Mismo Nahuel que “las horas perdidas”?

      2. NahuelViedma

        @orwellkill
        Ups no sé a qué te refieres pero seguramente no. Ya abracé mi mediocridad hace rato como para pretender ser reconocible xD

        Me había olvidado que en España suena raro, siempre había gente descolocada cuando decía mi nombre. Es mapuche como Lautaro, del otro lado del charco son nombres menos extravagantes.

  5. METALMAN

    Creo que se debe a que no tenemos ejemplos «míticos» exitosos masivamente como ocurre en otros lugares, no existe un Diablo, Civilization, o un Assassins o un Metro o similares creados en España, lo que provoca esa mentalidad que se comenta en el artículo de «hay que apoyarlo, es Español».

    Queremos tener éxitos redundantes y que queden en el colectivo videojueguil, pero por norma se consiguen éxitos puntuales que sólo trascienden momentaneamente. (Quizá, esto se logró con Comandos, puede que sea la excepción moderna, pero claro, de esto hace ya…)

    Por qué ocurre esto me parece complicado de explicar, porque puede ser porque en España no se apoya a esta industria todo lo necesario, y estas empresas aun con un éxito o dos tienden a desaparecer, o porque el tipo de videojuego que podemos permitirnos producir no puede competir de tú a tú contra el resto… no lo sé la verdad, pero está claro que no trascienden como nos gustaría, y con cualquier éxito mediático nos emocionamos pensando en que será ese gran éxito realizado en España que trascenderá.

    Complicado este asunto. Lo que está claro es que cada vez desarrollamos mejores juegos y, creo, cada vez estamos más cerca de conseguir ese clásico made in Spain, por el simple hecho de que cada vez se producen más videojuegos en nuestro país.

    Yo mismo, reconozco que actualmente tengo muy puesto el foco en el desarrollo patrio, algo que no ocurría desde los tiempos de Dinamic, Pyro o Rebel Act.

  6. Onishima

    Qué pena que la propuesta del artículo quede tan empañada por la tontería del «elles», «enemigues», «les desarrolladores». Todo esto es tan ridículo. Pero tanto que llega un punto en que me entristece…

    1. METALMAN

      @onishima

      Comparto sensaciones. Me parece genial que una redactora hable en femenino (nosotras, las jugadoras… fantástico y totalmente acertado) y se fomente el inclusismo (que el lenguaje puede ayudar en este sentido, reconozcámoslo), pero los neutros estos sacados de ninguna parte, y que parecen lo más mainstream del mundo, me dejan descolocado.

      Pensamiento propio. Sin ánimo de ofender, de levantar debates o de que nadie me diga «te jodes». Lo acepto, pero esta es mi sensación, simplemente.

      1. Caveleira

        @metalman @onishima
        A mi tampoco me suena bien esa forma de hablar… pero voy a ver si me sale un buen paralelismo…

        Quejarse de la forma de hablar de alguien es igual que quejarse de la forma de vestir de alguien.

        1. La rae… la gramática… bla bla bla…
        El protocolo… el decoro… bla bla bla… ¡Siglos de tradición por dios!

        2. Es que desprestigia su causa política reduciéndola a una forma de hablar/estética extravagante.

        3. Muchos motivos que no se dicen en voz alta si se quiere argumentar, como: se ve raro, me da miedo esto que no se a que viene ¿Estoy pasado de moda? Estos jóvenes…

        Se entiende por raro que suene y se encuentra el culo por rara que sea la prenda que lo envuelve.

        Ok boomers, si yo nací jubilado, pero dejar que los chavales camelen lo que camelen camelar, legia mandanga o hablar y vestir como les salga de los huevos.

        Quejarse es el equivalente de dar de comer a las palomas con lágrimas en los ojos… Bueno no, quizá ahí me he pasado, pero no se me ocurre ningún motivo para quejarse de eso que no te afecta que no sea una vida insulsa o soledad extrema ¿Qué mas da como hable o vista si hace bien su curro?

        No es que diga «os jodeis» ni mucho menos, haced lo que queráis, llegó un momento que nadie criticó a los que visten diferente. Lo que yo digo es que lo único peor que esa forma de hablar es quejarse por la misma.

        Pero de todos modos siento que de todos los que sean quejado (no son pocos en cada artículo así) os haya caído mi queja a vosotros.

        Perdón y un saludo.

        Editado por última vez 27 abril 2021 | 13:23
      2. Caveleira

        @kyle
        A mí me encanta la etimología, y te sorprendería saber la cantidad de vocablos cuya etimología es desconocida o estimada y por lo tanto discutida.

        Y digo yo que para que algo cambie antes tiene que llegar un grupo de personas, no hay cambios bruscos de la noche a la mañana.

        En todo caso puedes reírte o llorar, igual que al ver a un punkarra con botas y mayas, pero quejarte por eso creo que te hace… no sé… ¿Maruja? ¿Jubilado que grita a obreros?

        A mí si me parece acertada la analogía… solo hay que imaginarse (si nio conoces a ninguno que te cuente) como lo pasaron un punk o un hippie pidiendo un trabajo y las pocas trabas en general que tienen hoy día ¿Cuanta gente no se ha ofendido por los looks de otros? Que es eso, las pintas y la forma de hablar sin dos cosas por las que los yayos se quejan o incluso les parece ofensivo.

        Pero ya digo, a mi no me gusta ese lenguaje, creo que suena fatal y se ve peor escrito (como el look de botas y mayas vaya) ¿Pero quejarse?

        (Me quejo de quien se queja, soy como un cartel de «prohibido poner carteles»)

      3. Caveleira

        @kyle
        Me ha faltado lo de que la vestimenta también tiene su función, aunque no se resuma en un solo verbo como «comunicarse», es una función social, de clase, trasmite mucho de la persona y de la sociedad, y como todos queremos una civilización aún mejor se podría decir que se debe vestir de cierta manera (y se ha hecho muchas veces y en muchos sitios aún hoy)

      4. Caveleira

        @kyle
        Sí, si te he entendido, por eso me sorprende la queja, porque sí se entiende. Puede ser molesto o raro, como hablar con alguien que abusa de alguna muletilla o algo así, pero no niegues que se entiende… hay problemas mas reales en el lenguaje, yo estoy hasta los mismisimos de muchos anglicismos innecesarios (y en los videojuegos ya ves si hay…) y si alguien se queja de eso desde luego es con menos energía que del lenguaje este.
        Que reitero, sí me parece ridículo y cumple con muy poco, pero me la suda tanto como las pintas de quien sea.

        Has puesto ejemplos muy extremos… pero mas mesurados seguro que sí has visto: alguien con vaqueros y zapatos a 40 grados en la playa… o a alguien en zapatillas de deporte aguantando malas miradas de mas de uno (aquí esa malas miradas las da mas de un joven que peca de exceso de protocolo) en una boda.

      5. Caveleira

        @kyle
        La verdad, ppr eso la analogía con la ropa me parece tan buena ¿Qué se consideraría «aceptarlo como un uso correcto»? ¿No quejarse al verlo en un artículo? (Por cierto ¿Es anait única y pionera en eso o sucede por ahí?) ¿Ver a un profesor usarlo? Profes punkarras o hippis hay desde el principio, y padres que se quejaban.

        ¿Qué sería peor, el rey dando el discurso de Nochebuena en inclusivo o en chándal? Desde luego me cuesta menos imaginarlo dándolo en inclusivo, que sería una declaración política, que en chándal, que no se sabría si es dejadez, crítica al protocolo o vete a saber.

        También me pasa que siempre que pienso en la RAE se me vienen a la mente como han hecho el ridículo tantas veces en Twitter.

      6. lukiat

        @kyle dijo:
        @caveleira No pretendía lanzar ninguna queja en realidad,

        mmm…

        @kyle dijo:
        Muy rancie tode.

        Solo echando veneno por echar, entonces.

        Editado por última vez 29 abril 2021 | 17:26
      7. DarkCoolEdge

        @caveleira
        Cada vez que leo customizado quiero matar a alguien.

      8. Caveleira

        @darkcooledge
        Para una cosa en la que estaríamos de acuerdo con la derecha y la derecha más rancia… Pero se ve que la lucha contra el inclusivo es más importante que la lucha contra los anglicismos innecesarios.

        Por cierto, el final de la adaptación de lock and key terrible… Joder, no empezaba mal y era difícil cagarla tanto… (de buen disgusto te has librado no viéndola)
        Y el cómic… ¡La madre que los parió! Lo esperaba bueno y me resultó obra maestra… Que puta locura en todos los sentidos macho… El tono, la promiscuidad de géneros literarios, lo tiene todo esa jodida obra maestra.
        La primera vez que lo leí me dije que solo le faltaba un mensaje subyacente en el que pivotara la historia, pero mientras la reposaba en mi cabeza me di cuenta… ¡Ningún personaje se acepta así mismo! Me excuso en que no es una idea muy común de metatexto… Pero Joder, que siendo así (es que es tan claro que hasta a los secundarios les ocurre) tardará tanto en darme cuenta, creo que dice más de lo bien escrito que está que de lo mal lector que soy yo.

        (Aprovecho este cambió de tema para reivindicar los mensajes privados en anait)

        Editado por última vez 5 mayo 2021 | 16:04
      9. DarkCoolEdge

        @caveleira
        Es un cómic brutal, tiene chorrocientas capas. Me alegro de que lo disfrutases.

      10. METALMAN

        @caveleira

        Lo primero: me parece muy correcto todo lo que expones, no tienes que sentir nada. Bienvenido el comentario.

        Lo segundo: No puedo negar que me hace sentir mal mi crítica, porque veo que es minoritaria y me hace pensar que es un problema mío (o de los que opinan como yo). Pero es lo que siento, no intento convencer a nadie.

        Lo tercero: Personalmente, no volveré a opinar o a dejar un comentario de este tipo, que no es mi casa y entiendo que los redactores son libres de escribir como quieran, me guste más o me guste menos. No te quito razón con lo de «me quejo de quien se queja».

        Saludos!

        Editado por última vez 27 abril 2021 | 15:51
      11. Caveleira

        @metalman
        Precisamente pedía disculpas por ti, que era evidente que te sentías culpable expresando tu mini queja y que si hubieras querido hacerlo mas educadamente tendrías que haber usado formalismos fuera de lugar para este ambiente distendido. Por eso me disculpaba, eres quien menos merece mi queja.

        Lo de que es minoritaria… bueno quizás en anait sí en general no lo creo. Pero no tengo tiempo y mucho menos fuerzas para hablar de esto con la fauna desbocada de fuera de anait.

        Se te quiere y ojalá fuera de anait la gente como tú fuera lo común.

      12. METALMAN

        @caveleira

        Se agradece el cumplido y comparto que hablar de ciertos temas requiere de demasiada energía.

        Saludos!!

      13. Onishima

        @metalman
        Pues a mí me parece una chorrada una cosa y la otra. Y a quien no le guste pues ok.

    2. NahuelViedma

      @onishima
      Me parece perfecto que no te guste, lástima que de ahí a decir que es una «tontería» hay un abismo de distancia. El inclusivo de ridículo tiene poco. Me parece que aquí muchos no entienden su función,

      1. Freddy_Hardest

        @nahuelviedma
        Todos la entendemos. Como dices, lo inclusivo de ridículo tiene poco, lo que lo tiene es lo inventado.

      2. NahuelViedma

        @freddy_hardest
        Si se entendiera se sabría que la intención detrás es loable (después podemos hablar distendido si la cumple o no), que no nace del capricho de algunos como se dice contínuamente y no habría un rechazo desmedido como para que se hable más de esto que de los propios artículos.

        Lo de inventado, si bien es cierto, no veo el punto sinceramente.

      3. DarkCoolEdge

        @freddy_hardest
        No como el resto de palabras que son fruto del Big Bang.

      4. Freddy_Hardest

        @darkcooledge
        Pues nada, el próximo artículo que lo escriba en Klingon que total, es igual de inventado que el Castellano.

      5. DarkCoolEdge

        @freddy_hardest
        Bueno, prefiero el lenguaje inclusivo. Se entiende perfectamente. El klingon lo veo algo más complicado.

        Editado por última vez 7 mayo 2021 | 01:01
      6. Onishima

        @nahuelviedma
        Sí, es una parida.

  7. Baladre

    Es muy cierto que hay una tendencia a considerar que todo lo que se hace desde nuestro país es peor a lo de fuera. Recuerdo esta manía a «lo nuestro» desde que era niño y parece que no hay manera de deshacerse del dichoso complejito. Gracias por el artículo, creo que es necesario recordar estas cosas para prestar atención a lo que se hace aquí. Y gracias por usar el género neutro, para que se nos vaya haciendo el ojo. La gramática tiene que tener una función descriptiva de la lengua. No prescriptiva. Esto último solo ayuda perpetuar unos privilegios vetustos que hay que dinamitar. Un abrazote.

  8. Orlando Furioso

    A efectos prácticos, la nacionalidad de un videojuego me parece totalmente irrelevante. Entiendo que algunos aspectos tienen que ver con aspectos culturales y sólo ahí aceptaría que alguien se refiriera a la ciudadanía de cada juego. Pero, en general, eso del malinchismo o el chauvinismo me parece extemporáneo.

  9. Entropio

    Sobre el tema de las ventas, no creo que los videojuegos españoles vendan menos en España por serlo. Simplemente el mercado en España es más pequeño, especialmente para el tipo de juegos indie que suelen ser desarrollados en España lo que hace que en otros mercados reciban más ventas, pero por lo general el público que compra estos juegos en España no tiene un prejuicio contra los juegos españoles.

    Si vemos las ventas españolas en físico de Blasphemous, por ejemplo ha vendido muy por encima de lo que suelen vender este tipo de juegos (dos semanas en el top 10 de Vandal). Lo que pasa que eso son unas 15,000 unidades de un público ya
    convencido, mientras que en otros países las ventas son mucho mayores y más dilatadas en el tiempo.