PEPITAS DE CONOCIMIENTO, VOL. V

Softporn y el PC como santuario del erotismo

Softporn y el PC como santuario del autoerotismo
Como episodio erótico, Softporn (1981) dejaba mucho a la imaginación. Softporn era una aventura conversacional sin gráficos. Tras cargar el floppy disk, al jugador se le daba el control de una «marioneta», un varón humano a través del cual ejecutaba órdenes textuales. JUGAR TRAGAPERRAS. COMPRAR WHISKEY. USAR CONDÓN. FOLLAR PROSTITUTA. Softporn se ambientaba en una vaga utopía urbana setentera compuesta por un bar, un casino y una discoteca. Los videojuegos habían escoltado a los jugadores a cuevas subterráneas, reinos espaciales estrellados y recintos deportivos de todo tipo desde 1960. Softporn captura una clase distinta de paisaje aspiracional, una visión retorcida y pulp de la noche de un soltero en la ciudad. Softporn era la creación del programador de Massachusetts Chuck Benton, un hombre que difícilmente podría abanderar la revolución del software erótico. Referido a sí mismo como «un yanqui conservador», Benton era un tipo soltero rondando la treintena, e inicialmente diseñó el juego como un ejercicio autodidacta de programación en el Apple II. Concibió el juego como una sátira, un catálogo autoparódico de los singulares sufrimientos de su especie: la vergüenza de ir a comprar condones o de accidentalmente llevar a alguien a casa que te ata a la cama y te roba el dinero (Benton afirma que algunas partes del juego están basadas en su propia experiencia, pero nunca ha concretado a qué partes se refiere). (…) Lo destacable de Softporn no es que existiera, sino que se vendió comercialmente. El contenido erótico había circulado libremente entre ordenadores durante décadas, ya fuese en forma de generadores de chistes verdes o de impresiones ASCII de la cabeza de conejo que hace de logotipo de Playboy. Código lúbrico disponible para cualquier usuario especialista curioso que tantease entre los archivos de sistema. No había mucha diferencia con la chica en bikini en un póster de la oficina: trazaba las nociones estándar de lo que era y lo que no era deseable entre los compañeros de trabajo masculinos, pero no estaba necesariamente pensado para provocar actividad sexual. En contraste, los ordenadores tenían un potencial nunca visto para la privacidad, el uso individual y la pertenencia personal de código. El erotismo en este contexto podía ser ilícito y furtivo. Softporn era el equivalente computacional al alijo escondido de revistas porno.

—Laine Nooney, La extraña historia del primer videojuego erótico (inglés)

Redactor
  1. Selinkoso

    Estamos aquí con internet en una constante catarata de estímulos de todo tipo virtuales, acostumbrados a marrranadas en el que aveces mencionamos el: «es suficiente internet por hoy», pero en los 70, que decir, en los 90, las cosas eran completamente diferentes. Un tabú para los jóvenes geeks, en el que hasta el mas leve estimulo funcionaba de manera dramática. Imaginar que hasta hace unos 15 años en el colegio un poker con mujeres desnudas era lo mas excitante del universo, que se podría decir de un software de esta clase en los 70.

    que frase mas interesante la de

    captura una clase distinta de paisaje aspiracional

    todos los videojuegos lo hacen?

  2. JuslibolLord

    absolutamente genial articulo de los inicios del entretenimiento electronico, gracias por la recomendación.

    y, joder, la de la derecha es Roberta Williams! la creadora del king quest que tantas pesadillas jugables me ha dado no estaba nada mal de jovena

  3. xoanin

    Me pregunto si tendrá animaciones ascii chingonas

  4. ElOctopodo

    La trama del «Leisure Suit Larry» original es una revisión más «moderna» y con más coñas de este juego, ojo ahí.
    De hecho, está incluido en el pack «Greatests Hits and Misses» que venden en GOG, por si a alguien le interesa probar el asunto.