Ha pasado una semana desde que supimos que la Organización Mundial de la Salud había actualizado su Clasificación Internacional de Enfermedades, la CIE-11, e incluido en su directorio algo llamado «trastorno de videojuego». El debate sobre la adicción a los videojuegos se ha vuelto a abrir, aunque nunca se cerró del todo (Víctor incluyó en su noticia unos recortes de la Hobby Consolas de hace 24 años que eran muy reveladores) incluso a pesar de los numerosos estudios y discusiones entre expertos sobre el tema. Ahora la Sanidad pública inglesa, el National Health Service, parece haber dado el siguiente paso para terminar de apuntalar la existencia de un trastorno: un lugar donde tratarlo. Un hospital de Londres será el primero en acoger una clínica financiada con fondos públicos para atender a jóvenes y adultos aquejados de una relación problemática particularmente con los videojuegos pero también con otras áreas relacionadas con internet, un campo en el que la clínica —que llevará por nombre Centre for Internet Disorders— se irá expandiendo en el futuro a medida que surja gente con problemas específicos. Una de las fundadoras de la clínica, la psiquiatra Henrietta Bowden-Jones, señala en The Guardian que la necesidad de este tipo de centros empieza a ser acuciante: «Por fin el trastorno de videojuego empieza a tener la atención que merece. La angustia y el dolor que puede causar son extremas y siento el deber moral de, en nombre del NHS, proveer de un tratamiento respaldado en la evidencia que estos jóvenes y sus familias necesitan. No es probable que lleguemos a ver una epidemia de jugadores jóvenes con adicción al videojuego, pero para aquellos que están luchando esto puede cambiarles la vida». Dice Bowden-Jones que están centrándose sobre todo en jóvenes porque han detectado que una de las consecuencias en los casos graves del trastorno de videojuego es el absentismo escolar, el bajo rendimiento en los estudios y en última instancia el abandono académico, con consecuencias que pueden marcar el resto de la vida del joven. Además este tipo de centros llevan años existiendo de forma gratuita en algunos países de Asia, y hay especialistas como la propia fundadora, o Jeff van Reenen, el jefe de tratamiento de adicciones en el hospital Priory de Chlemsford, en el condado de Essex, asegurando que estas iniciativas no solo son necesarias sino que ya llegan tarde. También hay especialistas en contra tanto de la decisión de la OMS como de la creación de estos centros. The Guardian recoge la opinión de Anthony Bean, un psicólogo y director de una clínica de salud mental en Texas, que señala que el riesgo de compartimentar demasiado la clasificación de trastornos podría derivar en errores de diagnóstico al ignorar otras posibles causas que estén llevando al paciente a relacionarse de una manera perjudicial con los videojuegos, internet, las redes sociales o el porno. En su noticia sobre la inclusión del trastorno de videojuego en el directorio de la OMS, Víctor mencionaba esa diferencia entre la postura de la organización y la opinión pública, más dada a quitar hierro al asunto y denunciar la antipatía que tradicionalmente los medios amarillistas han mostrado por los videojuegos, un medio que solía utilizarse como activador de la alarma social. Y lo cierto es que su tesis se demostró al momento: esa misma actitud algo indulgente se vio reflejada en los comentarios del post y hacia el final un lector intervino con un testimonio muy personal y bastante impactante sobre sus hábitos con el videojuego. En una web dedicada a los videojuegos, donde es normal que se los defienda de lo que alguien pueda entender como ataques, exageraciones o directamente mitos, está bien tener un contraste desde la experiencia ajena que ayude a poner en contexto este tipo de problemática que afecta a algunas personas.Adicción: 80
La Sanidad inglesa abrirá su primera clínica contra la adicción a los videojuegos
Ha pasado una semana desde que supimos que la Organización Mundial de la Salud había actualizado su Clasificación Internacional de Enfermedades, la CIE-11, e incluido en su directorio algo llamado «trastorno de videojuego». El debate sobre la adicción a los videojuegos se ha vuelto a abrir, aunque nunca se cerró del todo (Víctor incluyó en su noticia unos recortes de la Hobby Consolas de hace 24 años que eran muy reveladores) incluso a pesar de los numerosos estudios y discusiones entre expertos sobre el tema. Ahora la Sanidad pública inglesa, el National Health Service, parece haber dado el siguiente paso para terminar de apuntalar la existencia de un trastorno: un lugar donde tratarlo. Un hospital de Londres será el primero en acoger una clínica financiada con fondos públicos para atender a jóvenes y adultos aquejados de una relación problemática particularmente con los videojuegos pero también con otras áreas relacionadas con internet, un campo en el que la clínica —que llevará por nombre Centre for Internet Disorders— se irá expandiendo en el futuro a medida que surja gente con problemas específicos. Una de las fundadoras de la clínica, la psiquiatra Henrietta Bowden-Jones, señala en The Guardian que la necesidad de este tipo de centros empieza a ser acuciante: «Por fin el trastorno de videojuego empieza a tener la atención que merece. La angustia y el dolor que puede causar son extremas y siento el deber moral de, en nombre del NHS, proveer de un tratamiento respaldado en la evidencia que estos jóvenes y sus familias necesitan. No es probable que lleguemos a ver una epidemia de jugadores jóvenes con adicción al videojuego, pero para aquellos que están luchando esto puede cambiarles la vida». Dice Bowden-Jones que están centrándose sobre todo en jóvenes porque han detectado que una de las consecuencias en los casos graves del trastorno de videojuego es el absentismo escolar, el bajo rendimiento en los estudios y en última instancia el abandono académico, con consecuencias que pueden marcar el resto de la vida del joven. Además este tipo de centros llevan años existiendo de forma gratuita en algunos países de Asia, y hay especialistas como la propia fundadora, o Jeff van Reenen, el jefe de tratamiento de adicciones en el hospital Priory de Chlemsford, en el condado de Essex, asegurando que estas iniciativas no solo son necesarias sino que ya llegan tarde. También hay especialistas en contra tanto de la decisión de la OMS como de la creación de estos centros. The Guardian recoge la opinión de Anthony Bean, un psicólogo y director de una clínica de salud mental en Texas, que señala que el riesgo de compartimentar demasiado la clasificación de trastornos podría derivar en errores de diagnóstico al ignorar otras posibles causas que estén llevando al paciente a relacionarse de una manera perjudicial con los videojuegos, internet, las redes sociales o el porno. En su noticia sobre la inclusión del trastorno de videojuego en el directorio de la OMS, Víctor mencionaba esa diferencia entre la postura de la organización y la opinión pública, más dada a quitar hierro al asunto y denunciar la antipatía que tradicionalmente los medios amarillistas han mostrado por los videojuegos, un medio que solía utilizarse como activador de la alarma social. Y lo cierto es que su tesis se demostró al momento: esa misma actitud algo indulgente se vio reflejada en los comentarios del post y hacia el final un lector intervino con un testimonio muy personal y bastante impactante sobre sus hábitos con el videojuego. En una web dedicada a los videojuegos, donde es normal que se los defienda de lo que alguien pueda entender como ataques, exageraciones o directamente mitos, está bien tener un contraste desde la experiencia ajena que ayude a poner en contexto este tipo de problemática que afecta a algunas personas.
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Te ha quedado genial, Fran. Me resulta especialmente interesante la puntualización de Anthony Bean. Como cualquier cosa que ayude a evadirse, los videojuegos pueden resultar adictivos, no obstante, creo que en ocasiones influyen otros trastornos (yo no he jugado más que cuando estaba fatal con la depresión, por ejemplo). Ojalá una terapia transversal.
Una clínica de ese tipo que se precie debería tener salas repletas de juegos tipo Musou.
«Clasificar a los pensamientos, sentimientos y comportamientos como enfermedades es un error lógico y semántico.»
Recomiendo leer la obra de Thomas Szasz.
@howardmoon
Esto está guay para despatologizar a las personas trans, homosexuales o agénero. Para excusar la constante necesidad de evasión… creo que no tanto.
Me parece una buena noticia. Se puede, y se debe, afrontar el problema, real, de la adicción a los videojuegos de una vez, sin caer en el amarillismo de esas noticias sobre una niña que jugó al Fortnite hasta mearse encima. Que la última cosa no nos ciegue de una realidad que, temo con las cajas de loot y derivados, se va a convertir en una no tan infrecuente.
Por último, también estoy muy de acuerdo con estas líneas:
@philip_s_owen
¿Tratar el problema de raíz, dices? ¿O tratar la consecuencia de la adicción?
Creo que la palabra clave que has ignorado es «constante». Una persona que huye de la realidad refugiándose en actividades evasivas (videojuegos, porno, trabajo) en todo momento está evidentemente enferma y necesita ayuda.
@philip_s_owen
Me refería, tal y como pone, a la necesidad **constante** de evasión. Es decir, a no funcionar correctamente porque solo tienes deseos de evadirte. Es un pequeño matiz pero es importante para explicar lo que quiero decir (que creo que has entendido)
@philip_s_owen
Sí, sí, por supuesto. La adicción a los videojuegos puede ser síntoma y no enfermedad mntal «per se». Pero eso no quita para que exista la adicción a los juegos de forma autónoma. Por eso yo veo esta noticia como un buen y necesario primer paso. Hasta ahora siempre que se mencionaba la adicción a los juegos poco menos que se decía que eran cuentos de brujas, como bien dice Fran como reacción a las noticias sensacionalistas, pero creo que esconder la cabeza bajo el suelo ya no es una opción, menos aún con los sistemas de casino que las compañías nos tienen preparados.
@philip_s_owen
No me aventuraría yo a tildar de estúpido algo que está tan estudiado por gente que sabe muchísimo más que tú y yo del asunto. Hay psicólogos que te hablarán de tratamientos más generales y otros que prefieren especificar en las particularidades de cada tipo de adicción, ninguna de las dos aproximaciones es una estupidez. La adicciones a sustancias químicas, por ejemplo, no se tratan igual que la adicción al sexo, ni esta se trata igual que la adicción al trabajo.
Para mí tiene mucho sentido que concrete y se compartimente y se tenga en cuenta las características que hacen de una actividad o producto algo atractivo para la gente propensa a la adicción. Creo que hay casos en que la relación de la persona con el objeto de su adicción se puede reparar con terapia psicológica ligada justamente a la manera en que el adicto interactúa con ello. Probablemente haya causas externas de tipo social, familiar o incluso biológicas, pero no está de más trata en el contexto en que se han desarrollado como adicción.
También creo que lo de la OMS sirve precisamente para visibilizar algo que hasta ahora hemos llamado «vicio» quizá como eufemismo, porque no queríamos verlo como algo serio y preocupante, y que en muchos casos puede ser un verdadero problema y una adicción con todas las letras.
No digo que no haya gente adicta, sobre todo que se vayan a Asia que comparado con lo que ha salido aquí esto es una broma. Pero no sé es muy fácil atacar a los videojuegos en todo y me hace gracia que en su .ahora parte vengan de telediarios cuyas cadenas fomenten valores en la juventud como los de MHYV, first data, grandes hermanos y similares. O que vengan de asociaciones como las del rifle en usa y en países donde se vendan en supermercados accesibles a cualquiera que pase y entre y le apetezca tener una que se la van a dar sin preguntar.
Sobre la noticia, si eso ayuda a gente pues bienvenido…
Que les pongan el Dark Souls, verás que rápido se les quitan las tonterías.
Las redes sociales donde se las dejaron,Facebook en el movil debe provocar la hostia de accidentes.
Yo los churumbeles de hoy los veo cogidísimos con Instagram y Facebook, no sé si se ha incidido ya la OMS en ésto pero siempre me he movido en los jueguitos y muy poca gente realmente chalada y enferma con ellos he visto, en cambio lo de las redes sociales ojo cuidao.
Yo me saltaba clases porque NECESITABA hacer mis farmeos en World of Warcraft para luego poder ir a las raides decentemente.
Y cuando dejé el wow seguía faltando a las clases porque estas me parecían una puta mierda, lo del absentismo escolar es síntoma de algo, pero no de videojuegos XD
¿Y la adiccion que tiene muchisima gente al futbol , y a la television?
Conozco gente que ve hasta la liga sudafricana con tal de ver futbol.
Y otros tantos que se quejan de que su hijo no para de jugar a la «consolita» luego se meten 12 horas de television del tiron.
Muy bien artículo, Fran. Gracias por destacar el comentario del caso del chico de Anait. Se me había pasado por completo y me ha dejado KO…
Yo no soy ningún experto en el tema pero me parece ridículo querer equiparar la adicción al videojuego con ver la tele o incluso leer (lo más ridículo que he oído nunca): para mí la diferencia es la interactividad, una cosa es estar viendo la tele que incluso puedes realizar otras actividades mientras lo haces y otra muy diferente es un entretenimiento interactivo como un videojuego o una red social donde lo que recibes es un estímulo rápido ideado para satisfacer a tu cerebro una y otra vez sin fin ( ya sea pulsando un botón y recibiendo una recompensa en forma de combo, o explosión de partículas, o haciendo scroll al feed de tu red social favorita hasta recibir la recompensa en forma de meme) en cambio veo más difícil volverse adicto a leer cuando las satisfacciones son a muy largo plazo y además en muchos casos requieren de un esfuerzo a cambio.
@clyde
Quizás las clases te parecían una mierda porque al compararlas con un videojuego eran poco estimulantes y no te daban la misma satisfacción.
Cosas como que tu equipo de futbol meta un gol, o ver el siguiente capitulo de la serie que estas esperando ansiosamente son recompensas de igual forma, yo tampoco soy un experto en el asunto, pero no creo que sea necesario que tengas una interactividad alta sobre el objeto en si para que te genere adiccion.
Me alucina como el NHS se cae a pedazos y aun asi hacen cosas asi.
Parece que todo genera adicción. Es como el diablo en la edad media, que se esconde en todas partes para tentar a los buenos cristianos.
Que épocas tan locas cuando las adicciones tenían que ver con la química y no con la ética.