Brick not hit back!
Análisis de Onechanbara Z2: Chaos
Volvemos a los tacones, el bikini tres tallas más pequeño, y el sombrero de camarera del bar Coyote y a empuñar un par katanas. El resto es una excusa.
Volvemos a los tacones, el bikini tres tallas más pequeño, y el sombrero de camarera del bar Coyote y a empuñar un par katanas. El resto es una excusa.
La primera entrega de una de las series estrella de Microsoft vuelve para recordarnos por qué el juego de Cliff Bleszinski fue grande y tan (mal) imitado.
Level-5 vuelve al RPG para público juvenil con una aventura de juguetes importantísimos y los niños que los usan para salvar el mundo.
Lo nuevo de Itagaki no consigue merecer la salvación a pesar de haber sobrevivido a una bancarrota, un desarrollo tortuoso y un rescate por los pelos.
Quizá con un toque menos de timidez casi temerosa, Mega Man Legacy Collection habría podido ser el ejemplo a seguir de lo que deben ser las recopilaciones de clásicos.
En Galak-Z, la fuerza de su sistema de combate es tal que puede convivir con una manera de organizar el juego que no le hace demasiado bien.
El apocalipsis de Everybody’s Gone to the Rapture no entiende de tormentas de arena, catástrofes violentas o infectados caníbales: es un apocalipsis contemplativo.
Metanet ha agotado todas sus ideas y herramientas para que N++ sea infinito.
No existe malicia en el diseño de Submerged, hasta el punto de volverse líquido, inofensivo, lineal y del todo intrascendente.
De madrugada, en Cartoon Network, el espacio de animación para adultos Adult Swim suele dar rienda suelta a la creatividad y el delirio más desaforado. Los cortometrajes que emiten