Susto de 490 puntos
Análisis de Project Zero: Maiden of Black Water
La quinta entrega de la saga de terror de Tecmo llega a las Wii U europeas con un gimmick curioso y una propuesta tan anticuada que da miedo.
La quinta entrega de la saga de terror de Tecmo llega a las Wii U europeas con un gimmick curioso y una propuesta tan anticuada que da miedo.
Por su mirada nostálgica a la serie original y por copiar a Bayonetta en casi todo, Transformers: Devastation pasa por encima de sus evidentes limitaciones.
Aunque las nuevas modalidades siguen sin estar a la altura, las bases de NBA 2K16 siguen siendo las del mejor juego de baloncesto –o deportivo, en general– habido y por haber.
El creador de The Stanley Parable explora las luces y sombras de la creación artística en un falso documental jugable sobre un desarrollador atormentado.
Un amasijo de cables y metal agonizando y pidiéndonos ayuda entre llantos es algo que le afecta a uno más de lo que creería en un principio.
FIFA sigue sin decidirse a dar un paso hacia delante, cómodo en su buena posición y contento con añadir solo las novedades necesarias.
Witch Beam sorprende con un primer juego que entra de cabeza en las listas de los mejores arcades de acción del año; un juego generoso e inteligente.
Aun con todos sus fallos, este es el PES más divertido del último lustro. Quizá esa sea la clave: que esta vez se ha buscado, sobre todo, la diversión.
David Kanaga (músico de Proteus) y Fernando Ramallo colaboran en un experimento audiovisual en el que se subvierten los mecanismos de poder del videojuego.
No es un mal juego, no comete errores garrafales, pero tampoco sabe cómo encarar un reto contra el que, parece, el respeto ha ganado al entusiasmo.