La nada en alta definición
Análisis de Mario Tennis: Ultra Smash
Camelot apuesta por el riesgo cero en la nueva entrega de una serie que hereda mucho de otros Marios, excepto lo importante: ambición y creatividad.
Camelot apuesta por el riesgo cero en la nueva entrega de una serie que hereda mucho de otros Marios, excepto lo importante: ambición y creatividad.
Menos sorprendente e interesante que el último Tomb Raider, pero también más constante y con más tumbas, la nueva aventura de Lara mantiene el listón.
Bethesda se enfrenta a una continuación que da un paso más en la dirección popular: la del shooter, la acción en tiempo real y el world building.
Tales of Zestiria celebra los 20 años de la serie de Namco rompiendo con algunas de sus tradiciones, pero sin alejarse demasiado de los orígenes.
Los mejores plataformas de los últimos años están en consolas de Nintendo, pero Chibi-Robo: Zip Lash! ni siquiera destaca entre los iconos del género.
Escasa interactividad y duración para un juego que es una fiesta de Halloween por parte de los empleados de Funcom; un casual friday con calabazas y dentaduras de vampiro.
Ghost Games abarcan más de lo que aprietan en un nuevo arcade de carreras que sale adelante a pesar de sus constantes contradicciones.
Broforce es como se supone que debería ser: violento, caótico, estúpido y del todo coherente.
La clausura de toda esta historia es satisfactoria y nos aboca a una cuestión decisiva a la que yo personalmente sigo dando vueltas un día después de acabarme el juego.
Moppin debuta con un pequeño roguelite perfecto en el que, con poco más que tres colores y un muñequito con botas que disparan, descendemos por un pozo.