A revisión
Análisis de Soccer Story
La interesante premisa de lo último de PanicBarn queda empañada por sus problemas técnicos y un tedioso diseño de sus misiones y del acercamiento su mundo.
La interesante premisa de lo último de PanicBarn queda empañada por sus problemas técnicos y un tedioso diseño de sus misiones y del acercamiento su mundo.
El debut del estudio belga Glowfish Interactive tropieza con su propia ambición, proponiendo un gameplay más interesante sobre el papel que en la práctica.
Lo nuevo de Super Mega Team mezcla géneros con buena mano y buen gusto en una aventura expansiva y ambiciosa, en la que se nota mimo en cada rincón.
El RPG táctico por antonomasia vuelve a la actualidad con una remasterización que quiere ser también algo así como la versión definitiva del juego.
Una secuela inesperada que respeta sus orígenes en PS2 quizá demasiado, tropezando más de la cuenta en sus propias formas y manías.
Lo nuevo de Flying Wild Hog, su tercer juego de este año, aplica la filosofía del estudio —fórmulas conocidas + máxima intensidad— a una historieta grindhouse del Oeste en la que no hay un momento para el respiro.
El debut de rose-engine tiene claros sus referentes y sabe cómo trasladar sus virtudes al videojuego presente, mientras eleva el legado de los survival-horror clásicos con una propuesta con identidad propia.
El debut de Jumpship muestra un gusto y una inteligencia admirables, aunque no siempre consiga mantener el interés con la misma facilidad.
El título de Obsidian, que utiliza múltiples recursos visuales y contextuales para trasladarnos al siglo XVI, se hila a través de un misterio generacional capaz de afectar al futuro de todo un pueblo.
Los fundamentos de la Platinum clásica se condensan en una tercera entrega caótica e irregular, pero con picos de excelencia difíciles de ver en otros hack and slash.