Análisis de The Saboteur
Un juego que nos pone en la piel de un irlandés que, principalmente movido por la venganza y las mujeres (y una extraña mezcla de ambas cosas), se ve de pronto en medio de la infatigable lucha entre los franceses que se niegan a aceptar que Hitler sea su líder y los alemanes que, esvástica en brazo, aterrorizan al país y a media Europa a base de culatazo en la boca, bayonetazo en los riñones y suela de bota en la nuca, entre otras lindezas.