Análisis de Henry Hatsworth en la aventura rompecabezas

enc-henryhatsworth Henry Hatsworth es muy british. No como uno de esos blancuchos orejudos que se emborrachan como monos a los 12 y tienen hijos como conejos a los 15, sino la clase de oficial del ejército colonial que usaba la misma mano para levantar la taza del te y acribillar bantúes. Nuestro Henry es el hijo perdido que Indiana Jones y Mr. Darcy tuvieron en el excusado de un gentlemen’s club de Londres ((No confundir con un club de caballeros, ahí es donde yo paso las tardes.)). Explora los más peligrosos parajes armado solamente con un bastón y la certeza de ser más educado que los demás, como buen inglés de la época. Pero, sobre todo, más elegante. Vaya si es elegante. Por eso debe encontrar todas las piezas de cierto arcano artefacto mágico —un traje dorado— que sólo podrá lucir y dominar el hombre más glamouroso del mundo. ¿Miguel Ángel Muñoz? No, coño. Hatsworth. A estas alturas todos sabréis lo que hace relevante a este Henry Hatsworth en la aventura rompecabezas —HH a partir de ahora—: es su combinación de plataformas y puzle, ambos en su forma más tradicional. Ya ha sido hecho antes, pero esos esfuerzos amalgamaban ambas partes en una sola, saltitos y toqueteo de bloques indivisibles e inseparables. En cambio el de EA está compuesto de dos partes bien diferenciadas y apenas unidas entre sí: arriba un plataformas de libro, casi casi genérico. Abajo un Puzzle League. Tan poco original como eso, por mucho que quieran venderos los malvados tiburones del márquetin. Y ya. henry-hatsworth-horizontal001 Y ya no, porque con dos simples ingredientes un servidor puede morir feliz. Pero EA Tiburon ha encontrado la forma de mantener la combinación lozana como una lechuga fresca, sin tener que innovar lo más mínimo. He aquí cómo funciona, si es que soy capaz de explicarlo: los niveles se superan como un plataformas tradicional, llegando al final y venciendo al ocasional jefe de final de fase —el acaudalado pero poco elegante Leopold Charles Anthony Weaselby the Third, o el afeminado Miguel Ángel Muñoz Lance Banson—. Para eso tendremos que saltar y sortear abismos insondables, plataformas móviles y toda la pesca habitual en el género. Matamos a nuestros enemigos con gran saña y con bastón, pero no desaparecen de forma permanente, sino que van a la pantalla de abajo donde pasan a formar parte de unos bloques que no dejan de subir y amenazar con regurgitar a nuestras víctimas. Así que nos libramos de ellas eliminándolas en el Tetris Attack puzle, para lo cual tenemos un tiempo limitado. Ahora bien, destruir piezas nos da, entre otras muchas ventajas, energía que rellena una barrita cuyos efectos se muestran arriba. Como convertirnos en un Hatsworth más joven y más fuerte. O disponer de muchos tipos distintos de ataque. Por tener, el juego tiene hasta contador de golpes en los combos, que te darán una mayor recompensa por cada enemigo eliminado. Por tener, el juego tiene hasta tienda de mejoras. Por tener, el juego tiene tres monóculos más que el juego medio, si mis cuentas no me fallan. Por tener, el juego tiene incluso un robot invulnerable que usaremos de forma temporal cuando rellenamos nuestra barra de energía. El modo se llama ‘Tea Time’. ¡’Tea Time’, por el amor de todo lo sagrado! ¡Robots! ¡Monóculos! ¡Bastones! ¡Game of the Forever! Por tener, tiene hasta un par de ínfimos defectos. Uno es la presencia de ciertas zonas en las que los enemigos te tienden emboscadas, y de las que sólo puedes salir previa matanza. No hay plataformas ni nada similar, sólo la necesidad de matar o morir ayudándote de los power-ups que te brinda el puzle. Son una ruptura con el ritmo habitual del juego, y contra varios enemigos a veces acaba pareciéndose más a un shmup espídico. A título personal diré que no solo no me molestan sino que me gustan. Pero debería dejar claro que son algo así como los flood de Halo. Aunque no exactamente igual, porque yo odio los flood tanto como a… a Miguel Ángel Muñoz. henry-hatsworth-horizontal002 El otro punto polémico de HH es la dificultad. La curva se yergue de buenas a primeras cual Pep Sànchez ante una foto de Natalie Portman. Pero es una dificultad con carisma, old school, de rancio abolengo. En un juego que homenajea directa o indirectamente a todos esos clásicos frustrantes de ayer y hoy me parece incluso adecuada. Una vez más no veo un defecto sino un plus nostálgico. Pero advertir nunca está de más, y lo que pienso yo y la mayoría no siempre es lo mismo. Quedó sobradamente demostrado en el juicio. En serio gente, yo juraría que tenía 18 ó 19. Es sólo que tengo problemas para distinguir las edades. Por encima de todo está el sentido del humor. Es patético que haya que destacarlo como algo excepcional hoy día pero sí, es divertido. Para alguien que no entiende el humor japonés ((¿Le sangra la nariz? ¿En serio? Uau.)) y que ve con desesperación cómo los grandes proyectos occidentales se masturban con fanfarrias wagnerianas, algo así de vez en cuando sabe a manifestación divina. No es el más sutil de los humores —Henry pertenece al Pompous Adventurers’ Club y en algún momento exclama ‘What the Dickens!’—, pero es efectivo. Además los personajes hablan con soplidos, gruñidos y resuellos con hilarantes resultados. Hilarantes para mí, repito, que soy un alma cándida. henry-hatsworth-horizontal003 Y qué decir de la parte más artística. Sus pretensiones son cero, pero todos los escenarios son bellos, así como los diseños de los personajes, los efectos y demás elecciones estilísticas. Vistoso y a la altura. Aunque lo mejor es la música, una ecléctica selección de post-psychedelic-punk e industrial thrash metal que ambienta a la perfección. Es broma, jebis. Sí es ecléctica y muy variada, pero también es graciosísima y encaja a la perfección con la filosofía y la ambientación del juego. Puedes bajarla gratis de su web si así lo deseas. Acabo con una confesión: soy una histérica voluble que cambia de opinión cada minuto. Pero creo firmemente que este cartucho —o tarjeta, o como demonios se diga— es lo más adictivo que he jugado desde Braid, si bien por razones completamente diferentes. Mucho me temo que le voy a poner un diez al acabar este análisis. Y no, no me van a convencer los gritos de indignados lectores, o insidiosos jebis, insinuando que las plataformas son para mariquitas, que el juego no es muy original o que me he dejado comprar por EA. Lo haría gustoso si supieran quién soy, anda que no y si os he visto no me acuerdo, perdedores. Pero lo cierto es que aunque identifico sus fallos, y sé que no va a gustar tanto a la mayoría de la gente como me gusta a mí, esto es un blog (multi)personal y yo lo cuento como lo veo. Este juego tiene plataformas, puzles, sombreros elegantes, joyas, power-ups, aristócratas, final bosses, combos, monóculos, tiros, Union Jacks, acción frenética, risas, gentlemanes, fanfarria y boato, así que espero que me entendáis cuando os digo que jugar a Henry Hatsworth en la aventura rompecabezas es sexo para el cerebro. TEA TIME / 10
Usuario
  1. Maz

    Sólo he terminado un sólo mundo, pero suscribo totalmente lo dicho. El juego es viciante y loleante a partes iguales. Y romper cabezas las rompe, me las veo y deseo más de una vez para que la pantalla del puzzle no se me descontrole y acaben volviendo los enemigos.

  2. alzberto

    Combos de hostias y planet puzzle league? He metido incontables horas de vicio al tetris attack o como cojones lo hayan llamado, me parece el puto mejor puzzle ever. Pensaba que lo de abajo sería un zookeeper o un puzzle quest, pero ésto me mola más todavía. Y habla uno que se hizo entero el puzzle quest. Grandioso!

  3. La Voisin

    En contra de lo que dice todo dios, las arenas, la dificultad exagerada a partir del tercer mundo y las poca o nula variedad del puyo puyo de la pantalla de abajo lastran demasiado un juego que podria ser muy bueno, pero que se queda en insufrible, al menos en mi opinion.

  4. Letras

    Combos de hostias y planet puzzle league?

    Un par de combos simplones, ¿eh? Tampoco quiero que penséis en un Ninja Gaiden.

  5. La Voisin

    Te olvidas de decir que el trabuco viene con láser integrado!

  6. -[GuiLLe]-

    Lance Banson es el mejor enemigo final que te puedes encontrar en un videojuego, y la música que le acompaña es sencillamente AWESOME. xD

    Hablando de la música, sí que incluye algún que otro guitarreo. (Por lo de los jebis y tal xd)

  7. Letras

    Sí, tiene un tema completamente jebi y a pesar de eso, divertido.

  8. Yuluga

    yo tengo muchas ganas de jugarlo o.o

  9. borre

    Este juego es DIOS!

  10. sauron

    Dios, pues yo debo ser muy manco porque las estoy pasando canutas para matar a Leopold Charles Anthony Weaselby the Third en la segunda pantalla del tercer mundo. Algun truquillo? Porque joder, hay que ver como sodomiza el juego eh? Y aun asi es gloria! Gloria!

  11. sauron

    Por cierto, he flipado con las notas de las webs. Vale que no se merece un 10 (jijiiji) pero por dios, sietes? Un 7 eurogamer (UK)??

  12. Letras

    hay que ver como sodomiza el juego eh? Y aun asi es gloria!

    Tan barato que me avergüenzo de mí mismo. :(

  13. hola32a

    probarlo antes de comprarlo porque igual no gusta a la mayoría , a mí no me gustó…

  14. pussy bompensiero

    El juego es la hostia.

    El análisis es la rehostia.

    Y Miguel Ángel Muñoz se merece una mano de hostias.

  15. EraserHead

    Adoro lo frustrante de algunos niveles. Incluso he llegado a apagar la consola con desesperación y odio, snif, qué nostalgia.

  16. Yuluga

    Perdón por reflotar el hilo, pero es un juego que merece la pena. Voy ya por el segundo mundo y esta wapisimo, cada vez me gusta mas O_O