Pro Skater
Análisis de OlliOlli 2: Welcome to Olliwood
Roll7 expande su arcade de skaters con una secuela que sabe identificar lo que hizo grande al original, y llevarlo mucho más allá en la dirección adecuada.
Roll7 expande su arcade de skaters con una secuela que sabe identificar lo que hizo grande al original, y llevarlo mucho más allá en la dirección adecuada.
Ready at Dawn debuta en PS4 con una aventura insegura que no acaba de dar el salto generacional completo, y queda suspendida sobre un precipicio incierto.
Veinticinco entregas después, Resident Evil continúa con un juego solvente pero inexplicablemente sometido a un formato, el episódico, en el que no encaja.
El nuevo proyecto experimental y pequeño de Ubisoft sorprende por fresco y feliz, y debería servir de ejemplo para otras producciones de la compañía.
Si Lovecraft hubiese tomado antidepresivos, leído un poco de China Miéville y jugado a FTL, lo que hubiese salido de su pluma se parecería a Sunless Sea.
Menos apasionante que su anterior entrega, el nuevo Monster Hunter consigue salir a flote y resultar interesante a pesar de ciertos tropiezos técnicos.
A pesar de las buenas bases y el trabajo de diseño notable, Kick and Fennick se queda a las puertas de ser algo memorable, de merecer un lugar destacable.
El Zelda más extraño y cautivador vuelve, rehecho para Nintendo 3DS y con todo lo que hizo que fuera tan especial hace casi quince años, en Nintendo 64.
Emparentado con los grandes de la narrativa emergente como Gone Home, lo nuevo de Dontnod tiene potencial para convertirse en una gran historia.
Techland reformula su Dead Island dejando atrás algunos errores de bulto, pero también parte de su frescura.