Sería posible desestimar Kingdom Hearts: Melody of Memory agarrados a la carta de la nostalgia; mirando la propuesta con cierta distancia y cinismo, convencidos de que estamos ante la enésima ocasión en la que una franquicia explota a sus seguidores con cualquier triquiñuela, más allá de sus posibilidades. Pero si lo hiciéramos, claro, nos estaríamos perdiendo un juego de ritmo sólido. Una propuesta encantadora que hace enormes esfuerzos, adaptaciones muy inteligentes, para mantener el espíritu de la saga original, abriendo la puerta a todos aquellos que solo buscan moverse al ritmo de la música.

Melody of Memory es, principalmente, un homenaje. A los personajes de la saga Kingdom Hearts, a sus historias y, sobre todo, a su apartado musical. En el modo Gira Mundial (el modo historia) recorremos una serie de mundos ya conocidos en los que podemos enfrentarnos a las canciones que los acompañaron en los distintos títulos de la franquicia original. Al superar algunos de estos pequeños planetas, podremos desbloquear una «memoria» que en forma de breve clip de vídeo, y narrado por Kairi, nos cuenta de forma directa el argumento de cada uno de los juegos, añadiendo alguna que otra escena inédita. La intención de Square Enix de que todo el mundo pueda disfrutar de Melody of Memory se hace evidente al ver que la distribución de los mundos sirve a su vez de esquema narrativo que podemos explorar a placer. Mientras que si nos quedamos en la línea principal desbloqueamos los recuerdos de la trama más importante, si tomamos algún desvío descubrimos los detalles de las tramas secundarias, reconectándolas, si es necesario con la principal o llegando sin ningún tipo de problemas a un final abrupto.

El interés por conservar el espíritu de Kingdom Hearts ha llevado a los desarrolladores a adaptar los combates para que Sora y sus acompañantes —la configuración del equipo no afecta a la jugabilidad— lancen golpes y hechizos al ritmo de la música. Cada una de las canciones que componen los mundos de Kingdom Hearts: Melody of Memory, sitúa a tres de los personajes en un pentagrama que tendrán que recorrer mientras son asediados por diferentes tipos de monstruos. Pero mientras que no es importante si es Donald o Roxas el que nos acompaña, el tipo de enemigo sí es fundamental. Los más poderosos nos exigirán un par de notas para poder vencerlos, los voladores requerirán un salto antes de atacar y los que están fuera de nuestro alcance sólo podrán ser vencidos a través de magia. Aunque los controles permanecen constantes a lo largo de todo el juego (y la mayoría de minions están acabados solo con un toque) la animación de los personajes puede distraernos de nuestra misión, haciendo que lancemos el ataque demasiado pronto o que fallemos por completo nuestro objetivo. Para superar una canción, tanto en el modo Gira Mundial como Selección de temas (que nos permite jugar cualquier canción en cualquier momento), tendremos que llegar al final con la suficiente salud, para lo que será imprescindible subir de nivel y fabricar los objetos adecuados con los materiales que encontramos tras cada uno de los combates.

A la hora de enfrentarnos a las diferentes canciones, Melody of Memory nos permite adaptar la jugabilidad a placer para intentar que entremos lo más rápidamente posible en el flow necesario para disfrutar del ritmo. Aunque no podemos modificar en exceso los controles —que son muy limitados y sencillos—, el título pone a nuestra disposición tres grados de dificultad (principiante, normal y experto) que podemos combinar o no con diferentes ayudas (como un salvavidas, que nos permite recuperar salud o un asistente que golpea algunas de las notas que fallamos) para llegar al final con el esfuerzo deseado. A la hora de valorar nuestra actuación, el juego nos puntúa según la cantidad de notas acertadas en total, premiando las golpeadas en el momento justo (marcadas como excelente) y penalizándonos por los fallos. Este sistema consigue que, a diferencia de otros juegos como Taiko no Tatsujin, aunque acertemos el 100% de las notas no consigamos necesariamente la máxima valoración, quedándonos en una clasificación de A dorada en lugar de A platinada. Este detalle, que puede parecer tonto, incentiva la competición con uno mismo y potencia la rejugabilidad basada en las ganas de superar nuestra propia marca. El multijugador —tanto cooperativo como competitivo— es muy similar al modo single player y también permite personalizar e igualar las condiciones entre los jugadores, por ejemplo, permitiendo que uno de ellos utilice objetos y otro no pueda hacerlo.

El principal argumento a favor de Melody of Memory como juego de ritmo es que es tremendamente intuitivo. Y esto el juego lo sabe. Aunque tras superar varias canciones se desbloquea un tutorial para enseñarnos a utilizar ayudas y fabricar naipes (coleccionables) y objetos, el juego empieza directamente con una canción que sintetiza los puntos más básicos y que podemos entender sin ninguna explicación. Mientras que otros títulos estrella del género, como Persona 5: Dancing in Starlight, introduce todo tipo de notas para crear un reto constante, Melody of Memory apuesta por una accesibilidad que llena de posibilidades el multijugador. En su contra, hay que señalar que la intención de usar todas y cada una de las canciones de la saga —temazos, sin duda— hace que muchos niveles se sientan como una repetición, en los que las limitadas variaciones de la música no se transmiten necesariamente al jugador.

En ese sentido, en el de la comunicación, y dada la temática musical de la propuesta, hubiera agradecido algún tipo de «feedback festivo» cuando entramos en una buena racha de notas, con la posibilidad de cerrar el nivel con una valoración perfecta. En Osu! Tatakae! Ouendan, por volver a los clásicos incontestables del género, la buena actuación se premia constantemente a lo largo de las canciones tanto con un cambio en la historia como con la aparición de más animadores que se unen a la fiesta. En Taiko no Tatsujin, la racha de aciertos se acompaña con un cambio en el fondo y nuevos personajes para «celebrar» la actuación del jugador. Pero más allá de esto —que en realidad no es más que un estímulo visual— Kingdom Hearts: Melody of Memory es un juego de ritmo muy bueno que se puede disfrutar tanto si somos fans de la franquicia como si hemos permanecido ajenos a ella. Aunque es evidente por el feedback en pantalla que el juego se ha desarrollado para jugar en PS4, la experiencia en Switch es absolutamente satisfactoria y por encima de otras propuesta recientes como Hatsune Miku: Project DIVA MegaMix, que en algunos aspectos es demasiado exigente a la hora de estimular la memoria muscular.

Kingdom Hearts: Melody of Memory es una experiencia que puede ser tan compleja o sencilla como queramos y que puede servir tanto de aparato nostálgico para los fans como de guía de entrada para aquellos deseosos de conocer los entresijos de la franquicia. Cargado de encanto, utiliza los personajes y las canciones de Disney con la suficiente elegancia como para no recargar y se guarda en la manga un par de ases en forma de personajes aliados que podremos conocer al entrar al tercio final. Como juego de ritmo, Melody of Memory cumple. Es una de las propuestas del género más interesantes de este año. 

[ 8 ]

Redactora
  1. Sinve

    Solo un 8? Esperaba un 10. Yo lo veo cuqui

    1. Marta Trivi

      @sinve
      ¿Qué quieres decir?

      1. Sinve

        @martatrivi
        Esta llevandose muy buenas notas por ahi, siendo bonito, buen rollo y tal me esperaba Mas buena nota

        Editado por última vez 13 noviembre 2020 | 09:48
  2. Cyberrb25

    Mira que soy fan de la saga y llevo bastante al día toda la historia, pero creo que soy lo bastante poco fan de los juegos de ritmo (o me resulta demasiado caro, a pesar de que Yoko Shimomura se merece este juego) como para no tirarme a la piscina.

  3. tom

    Que el KH bueno iba a ser el musical casi era previsible viniendo de Nomura, cómo no lo vimos venir xD

  4. kyotchi

    Jo, pues yo probé la demo y me pareció un despropósito. A lo mejor estoy acostumbrado a otros juegos de ritmo pero el control que planteaba me parecía un poco sin sentido. Que los botones para los carriles te valgan distintos a la vez y que haya que saltar offbeat para dar al enemigo en el timing perfecto me pareció que lo complicaba todo sin razón.

    En cualquier caso me alegro de que en su versión completa se convierta luego en un juego disfrutable

  5. rules

    El Kingdom Hearts que me merezco. Estoy muy desconectado de su universo, pero es que los juegos de ritmo me atraen mucho.

  6. Nanomaxine

    Ojalá este me cambie el mal sabor de boca que me dejó el 3. Me pareció malísimo y cansino, joder…

  7. LadnaV

    Y los análisis de Amnesia Rebirth y Visage pa cuando? Como me gustaría que los hubiese jugado el gran Pinjed!

  8. DanUp

    Creo que soy capaz de olvidar el despropósito del III, sólo para rememorar lo que un día fue KH para mí.

    I´m in.