War Reporting for Cowards
Un fotógrafo de guerra en The Last of Us
Hace poco la revista TIME tuvo una gran idea: llamó a Ashley Gilbertson, un fotógrafo de guerra, y le pidió que hiciese su trabajo con The Last of Us.
Hace poco la revista TIME tuvo una gran idea: llamó a Ashley Gilbertson, un fotógrafo de guerra, y le pidió que hiciese su trabajo con The Last of Us.
Un repaso a algunos artículos interesantes de la semana pasada, para que empecemos el lunes con la cabeza activa y bien higienizada.
La réplica de los videojuegos indie al Riot grrrl, una forma de feminismo con la filosofía del «me importa una mierda» como eje principal de pensamiento.
Sobre cómo un subgénero de juegos de naves inspiró un subgénero de un subgénero musical, basado en crear las partituras musicales más extremas imaginables.
Nuestra crónica del debut de esta celebración del cacharreo, lo retro y el macarreo desenfadado, en el que Game Boys, pedales de delay y el Papa se dan la mano.
Un jugador se coloca el Oculus Rift y le es presentada una bomba de diseño aleatorio. Tiene cinco minutos para desactivarla tocando los botones adecuados, cortando ciertos cables o introduciendo ciertas secuencias de colores.
Las fotos de The Last of Us, el regreso del podcast, yakuzas, parques digitales e incluso una competición de juegos que haría llorar lágrimas de 8 bits a Obama.
Otro emocionante batiburrillo de ocurrencias alrededor de lo nuevo de Bungie, amado por unos, detestado por otros, ignorado por muy pocos.
Hablamos con Clara Boj, creadora, junto con Diego Díaz, de este proyecto que busca reapropiarse del espacio urbano aprovechando para ello el videojuego.
En el espacio nadie puede escuchar tus gritos, y por eso la semana de Destiny es ideal para, aprovechando el silencio sideral, leer artículos sobre videojuegos.