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Octavi Navarro: «En The Supper, el reto autoimpuesto estaba en la narrativa»

Octavi Navarro: «En The Supper, el reto autoimpuesto estaba en la narrativa»

Si hiciéramos una lista de recursos narrativos desaprovechados en videojuegos la figura del narrador se situaría en un lugar especial por derecho propio. En parte, tiene lógica. La presencia del jugador en la mayoría de títulos es tan alargada que no tiene sentido introducir voz alguna para que nos guíe intelectual o emocionalmente. Y en bastantes juegos el protagonista tiene una entidad lo suficientemente sólida para que sus acciones puedan explicarse sin necesidad de añadir nada más. No obstante, quedarse simplemente con la imagen del narrador-protagonista o el narrador extradiegético directivo es infravalorar lo que la figura puede hacer por las ficciones. Porque si algo nos demostraron novelistas como Poe o Arthur Conan Doyle es que un narrador puede hacer mucho más que informarnos. Puede ser nuestro amigo, nuestro acompañante. Pero también una figura absolutamente aterradora.

Es precisamente un narrador sospechoso —uno que no se digna a hablar con nosotros, sino que se dirige exclusivamente a la protagonista—  el que nos recibe en The Supper, la nueva mini aventura gráfica de Octavi Navarro, que esta vez se aleja de la ciencia ficción para adentrarse en el horror gótico. Pero el uso de esta figura aparentemente amenazadora no es algo casual. Según cuenta Navarro a AnaitGames su inclusión parte de la necesidad de crearse un nuevo reto. De abandonar, otra vez, su zona de confort: «Al empezar a escribir el juego, quise explorar un punto intermedio entre el género mudo —con el que ya experimenté en The Librarian— y la narrativa basada en el diálogo —como en Midnight Scenes: The Goodbye Note. De ahí que creara este narrador no omnipresente, que es parte esencial de las aspiraciones de la señora Appleton. De esta manera, el personaje del jugador se expresa únicamente con mímica y comunicación no verbal. Esto me proporcionó un reto super divertido y muchas más posibilidades para el humor». 

Navarro siempre trabaja imponiéndose retos. A lo largo de los últimos años —y desde que terminara de trabajar en el arte de Thimbleweed Park— el pixel artist catalán ha intentado una y otra vez reinventarse dentro de los límites de las aventuras gráficas de solo media hora. Y mientras que en The Librarian exploraba las posibilidades de un entorno 3D o en sus Midnight Scenes jugaba con el diseño de los puzles, aquí ha querido reforzar la narrativa. Dejar de lado los avances técnicos y crear un juego «dinámico y divertido» usando un espacio limitado a tres brevísimos escenarios. Y lo cierto es que el juego funciona muy bien. El secreto, para su creador, ha pasado por trabajar especialmente el ritmo, buscando que no se hiciera pesado ni supiera a poco. Intentado que el título fuera, como él lo define, un satisfactorio juego «bite-sized» (tamaño bocado). 

Octavi Navarro: «En The Supper, el reto autoimpuesto estaba en la narrativa»

Octavi Navarro: «En The Supper, el reto autoimpuesto estaba en la narrativa»Pero hablemos de la protagonista, la señora Appleton. No cabe duda de que ha visto días mejores. La anciana camarera de un local de mala muerte renquea sobre dos patas de palo mientras se aferra a su salsa especial, un espeso líquido burbujeante que se supone la estrella de todos sus platos. Appleton tiene una misión pero no es hasta que los tres clientes de la noche toman asiento que podemos verla con claridad. Los comensales traen un cofre. Un valioso cofre. Pero la anciana tendrá que esperar para explorarlo.

Pese al interesante diseño de la señora Appleton y lo diferente que resulta en cuanto al resto de protagonistas femeninas en videojuegos, The Supper no nace de ella sino de sus comensales y de la idea de crear un juego alrededor de un convite de pesadilla: «de la idea inicial lo único que acabé trasladando a la historia final fueron los tres personajes invitados: la bestia absorbe-mentes, el anciano y el tiburón, que representan la depresión, el miedo a la muerte y la ira, respectivamente. Tres elementos que suelen estar presentes en el proceso de duelo ante la pérdida de un ser querido. Son temáticas que siento la necesidad de explorar desde que mi padre falleció dos años atrás y me pareció que una estética gótica, al estilo Edward Gorey me venía al pelo», nos cuenta Navarro.

Pero aunque podamos pensar que sabemos hacia dónde se dirige esta historia, lo cierto es que con Navarro nunca podemos estar seguros. Una de sus señas de identidad —junto con el sobresaliente pixel art, marca de la casa— son los giros argumentales (y de tono) basados en nuestras expectativas como jugadores. Unas sorpresas rupturistas que, según nos confiesa, no siempre se encuentran en las primeras fases del proyecto: «El acto final lo acabé reescribiendo al final de la producción del juego, cosa que me suele ocurrir. Cuando trabajé en The Goodbye Note escribí el cuarto final distinto a pocos días del lanzamiento, para acabar rescatando el primero de todos, que era el único que verdaderamente funcionaba». En el caso de The Supper, Navarro planeó un final mucho más oscuro que el que ha acabado lanzando, sin embargo, durante el desarrollo decidió cambiar de tercio al conocer mejor a su extraña protagonista. Y hasta aquí podemos contar.

The Supper es la cuarta mini aventura lanzada por Navarro desde septiembre del 2017, una serie de proyectos con los que intenta coger la tracción suficiente como para embarcarse en una aventura comercial y mucho más ambiciosa: «Mientras trabajaba en Thimbleweed Park, empecé a fantasear con la idea de crear mi propia aventura gráfica, y como suele ocurrir con los desarrolladores noveles, mi intención era producir una ópera magna comercial de veinte horas de duración. Al final pude permitirme tomar este otro camino más tranquilo y aprender lo básico con juegos cortos no comerciales antes de lanzarme a la arena». No obstante, la excelente acogida de esta pequeña pieza —que con un 98% de críticas positivas se ha posicionado como una de las joyas ocultas de Steam—, va a servir para que su creador dé por fin un paso más allá. Un paso pequeño, eso sí, no dirigido aún a la aventura de 20 horas pero sí a piezas más ambiciosas que las que ha lanzado hasta el momento: «El siguiente paso lógico para mí tras los cuatro juegos cortos es trabajar en mi primer juego comercial de tamaño mediano. Algo que me emociona y aterroriza a partes iguales». Navarro asegura estar «supercontento» con el guión del que será su próximo trabajo, un proyecto «muy especial» del que aún no puede dar detalles. Además, se encuentra inmerso en el «remake» de sus anteriores minijuegos para Steam. Un trabajo que pasará por mejoras de sonido y música, así como la ampliación de algunas escenas.

Todos los juegos de Octavi Navarro, incluido The Supper, pueden encontrarse en su página de itch.io

Redactora
  1. Pep Sànchez

    Me lo acabo de jugar tomando el café y es justo lo que esperaba. Requetebién.

  2. molekiller

    Me flipa el pixel art de este señor, me lo guardo para el finde.

  3. KyLe

    Muchas ganas de ver su juego tocho.

  4. AlbertGarlo

    Muy buen artículo y tremendo el trabajo de Octavi Navarro.

  5. Yussuf Jones

    Hostia @martatrivi, no sabes la ilusión que me hace ver un artículo sobre Octavi por aquí. Soy muy fan. Aún me tengo que acabar The Libarian (me he quedado atascado pero me niego a mirar la solución, el maldito puzzle de la llave me tiene intrigadísimo) y empezar The Supper pero el hype ante una nueva aventura es muy fuerte.

    Por cierto, las aventurillas también se pueden descargar en itch.io y, en cualquier plataforma, podéis comprar el artbook de the supper por 2€ de nada, así le apoyais un poco si os apetece.

  6. DarkCoolEdge

    Qué buena pinta. Y me ha venido genial para recordar que tengo descargados algunos de los anteriores sin haberlos estrenado. A ver si los puedo jugar estos días (aunque no descarto que se me vuelva a olvidar 🙁 )

  7. kiovich

    Me ha encantado, gracias por la recomendación