<3
Análisis de Hyper Light Drifter
Hacen falta más juegos como Hyper Light Drifter. Personal y bonito, por estética, diseño y mensaje.
Hacen falta más juegos como Hyper Light Drifter. Personal y bonito, por estética, diseño y mensaje.
El tramo central de la trilogía sobre una sociedad vikinga que huye de su propia extinción no necesita compararse con el primer juego para ser una propuesta muy completa.
Platinum Games y Nintendo recuperan a Fox McCloud y familia con un arcade generoso y sorprendente, que apuesta fuerte por la segunda pantalla del GamePad.
Un roguelike de espíritu tarantiniano que sabe absorber y transformar sus muchísimas influencias hasta conseguir tener una personalidad arrolladora.
Insomniac recupera a sus mascotas con un juego basado en la película basada en el juego; un retruécano que les sale bien por bonito y divertido.
Nadeo desembarca en la nueva generación de consolas con un arcade puro y totalmente centrado en transmitir su pasión por el trazado y la partida perfecta.
Ubisoft repite con otro juego tocho de manual, que funciona sin sorprender y engancha sin encantar.
Adam Orth parte de la misma sinopsis tripalabra que Gravity («movidas del espacio») y acaba siendo tan hijo de la conveniencia como toda su generación.
Quantum Break apuesta por un híbrido entre videojuego y serie en la que los actores de renombre y la ambición hollywoodiense pesa más que lo interactivo.
Con más estética que ética, Slain! sube al escenario con sus mejores galas pero se le olvida la guitarra en el backstage.