Platos rotos
Análisis de Sushi Striker: The Way of Sushido
Un buen arcade de puzzles con posibilidades para el multijugador pero demasiado centrado en contar historia sin demasiado interés.
Un buen arcade de puzzles con posibilidades para el multijugador pero demasiado centrado en contar historia sin demasiado interés.
Un juego de dos cabezas que a veces discuten entre sí pero cuyo vínculo físico y emocional es más sólido que sus posibles desavenencias puntuales.
Un fangame de Touhou Project que consigue destacar gracias a un par de ideas novedosas que lo distinguen de otros shmups.
La promesa de destruir la cordura del jugador con un horror inolvidable ha quedado rebajada a un monótono paseo por un museo de cera voluntarioso pero vulgar.
De la mezcla casi imposible entre exploración en un mundo abierto y pinball nace uno de los metroidvanias más refrescantes de los últimos tiempos.
Quantic Dream da voz a las minorías en uno de los juegos más interesantes del año.
Digital Sun crea una estimulante y encantadora mezcla entre gestión de tienda y roguelike de espadazos en el que todas las piezas se retroalimentan.
Choice Provisions propone una secuela menos evidente de lo que parece, que apuesta por la variedad y la densidad pero sobre todo por la repetición.
Inspirado en una serie de éxito, el juego no consigue adaptar de manera fiel el espíritu de la obra original.
Limitado en lo técnico y en sus ambiciones, Undead Labs lo fía todo a repetir en gran medida la fórmula original.