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WarioWare: Get It Together!

El salto de la saga a Nintendo Switch pasa por un variado multijugador que, en muchos casos, no consigue que nos olvidemos de los pilares que han hecho tan popular la franquicia.

Recuerdo la primera vez que jugué a WarioWare: Touched!. Mi única experiencia anterior con la franquicia se reducía a un par de partidas rápidas a WarioWare: Twisted! en donde me habían fascinado el humor y el uso del giroscopio. Por eso mismo quería más. Touched! llegó a Europa como uno de los títulos de salida que acompañaban a Nintendo DS, por lo que la compañía japonesa utilizó sus microjuegos para presentar al público todas las posibilidades de la pequeña portátil. La primera vez que jugué a WarioWare fue en un Carrefour, y la prueba acabó con los encargados de la sección de juegos llamándonos la atención a mi y a mis amigos porque estábamos gritando, soplando y empujándonos entre nosotros, intentado hacer fallar a aquel que tuviera la consola. Se trataba de un modo competitivo local espontáneo. Desde entonces, y con excepción del título de Wii U, he disfrutado con todos y cada uno de los juegos de la franquicia, desde el creativo WarioWare: D.I.Y al fresquísimo WarioWare: Gold!.

Pero aunque la saga es conocida por mutar y evolucionar; adaptando aspectos concretos de su jugabilidad a la consola del momento, lo cierto es que es una de las series que más claro tiene los pilares que la identifican. WarioWare es, en primera instancia, velocidad y simpleza. Los microjuegos que componen el título deben resolverse en segundos, a partir de una o dos acciones por parte del jugador. Por tanto, el avance de la curva de dificultad no pasa por un aumento de la complejidad sino por una disminución del tiempo de reacción, que aprovecha que cada vez somos mejores al reconocer y ejecutar el patrón necesario. A su vez, WarioWare no sería lo que es sin su absurdo sentido del humor. El juego utiliza su rico diseño artístico junto con micronarrativas (muchas veces escatológicas), para sorprendernos y hacernos reír a partes iguales. Así, es fácil encontrar microjuegos sobre enterrar una caca de gato en la arena (de la caca termina brotando una flor) o sobre espantar los insectos de un picnic de aspecto «vintage», que se suceden uno tras otro sin dejarnos —casi— espacio para la risa.

Sin embargo, el juego destaca sobre todo por su infinito amor y referencias a la marca Nintendo. No se trata solo de que la saga adapte el uso de sus personajes entre entregas para que resalten usos minoritarios del hardware de la compañía, o que personajes como 9-Volt o 5-Volt sean obsesos de los jueguitos y sus minijuegos se ambienten siempre en conocidas franquicias nintenderas. Hablo de usar «Nintendo» como un lenguaje lo suficientemente presente en la cultura popular como para que los juegos ambientados en Super Mario Bros. o Captain Toad: Treasure Tracker no necesiten ni explicación ni justificación adicional dentro de este universo. Y aunque WarioWare: Get It Together! mantiene intacto este amor y cariño por Nintendo, no puede decirse lo mismo de los dos anteriores pilares. El salto de la saga a Switch es algo más lento, bastante más complejo y mucho menos consistente de lo que cabría esperar.

Evolución de WarioWare, vía Nintendo Central

A grandes rasgos, podríamos decir que las dos grandes ideas que caracterizan a Switch son su naturaleza híbrida —que nos permite jugar en varios lugares y de muchas formas posibles— y las posibilidades de esta naturaleza en relación al multijugador y el disfrute de toda la familia. Como es normal, WarioWare: Get It Together! busca sacar partido a todo esto con un modo campaña enfocado abiertamente al cooperativo y varios modos adicionales que nos permiten competir de una forma más libre. Get it Together! Comienza con Wario y el resto de personajes de la saga siendo absorbidos por el juego que acaban de terminar de desarrollar. A lo largo del modo historia tendremos que ir desbloqueando cada uno de los personajes como forma de luchar contra los diferentes «virus» que han corrompido el juego. Por supuesto, y como es habitual, también contamos con modos «mix» que mezclan niveles de los diferentes personajes o incrementan el reto reduciendo al mínimo las vidas o el tiempo de resolución.

Por primera vez en la serie, WarioWare: Get It Together! nos da la oportunidad de controlar directamente a los personajes y su desplazamiento a través de la pantalla, en lugar de dejarnos interaccionar a nosotros mismos con el puzle. Las ideas tras esta decisión de diseño parecen ser tanto la rejugabilidad, ya que cada personaje puede enfrentar el microjuego de forma diferente, como la búsqueda de compenetración en el modo para dos jugadores. Así, al enfrentar con Orbulón un nivel sobre recoger monedas tendremos que capturarlas con el rayo de nuestro platillo volante, mientras que con Ana tendremos que saltarle encima. Esto, que sobre el papel parece una idea maravillosa, se empaña un poco al descubrir que hay bastantes niveles extremadamente sencillos con ciertos personajes, que resultan, en lo práctico, imposibles con otros.

No obstante, mi principal problema con el control de los personajes es que hace el juego bastante más lento y complejo. En WarioWare: Gold!, por poner un ejemplo, éramos capaces de resolver niveles con solo dos pasos mentales: reconocer el puzle y aplicar la solución con el lápiz. Aquí, tras reconocer el juego, tenemos que pensar en qué personaje controlamos, cómo utiliza su habilidad (hay personajes que necesitan colgarse de anillas para desplazarse o que solo disparan en una dirección), y, entonces, aplicar la resolución. Y aunque el título nos da, de base, más tiempo para esto, la verdad es que en los «mixes» extremos puede llegar a ser muy frustrante encontrarse con uno de los 200 microjuegos que reconocemos y, a pesar de eso, no poder resolverlo por lo obtuso del movimiento del personaje. Mientras que la saga siempre ha puesto a prueba los reflejos de los jugadores, aquí se cuelan muchas veces retos derivados de la habilidad (por ejemplo con el disparo) que parecen por el momento ajenos a la propuesta. 

El modo campaña cooperativo también tiene ciertos altibajos. En términos generales, la mayoría de los microjuegos no cambia si los afrontamos acompañados o en solitario, por lo que este modo es ideal para jugar con hijos o con personas sin demasiado contacto con los videojuegos. No obstante, ciertos microjuegos concretos sí que dan en el clavo con los cambios, haciendo que la experiencia acompañada tenga una profundidad añadida. El resto de modos, desde el popurrí a la Copa Wario, llegan a ser bastante irregulares. Los modos «fiesta» van desde los magníficos y sobresalientes Globo explosivo y Tri-unfo (que mezclan los minijuegos con la estrategia), al extraño Colegas a la gresca, que pone a los personajes a luchar todos contra todos usando sus habilidades. Los competitivos, por su parte, resultan bastante planos con excepción de la Batalla infinita, que nos invita a buscar nuestra mejor marca en los minijuegos y a compararla con nuestros amigos. 

Pero, a pesar de todas las pegas que queramos encontrar, es muy sencillo perdonarle a WarioWare: Get It Together! todos y cada uno de sus pecados. El humor absurdo y sorprendente sigue estando tan fresco como siempre, aunque en ocasiones fallen las micronarrativas. El amor hacia Nintendo en particular, y los videojuegos en general, sigue estando presente en cada una de sus decisiones de diseño, incluyendo sus adorables y divertidos títulos de crédito, que también se transforman a su manera en un juego. Get It Together! no es un mal juego pero es mucho menos dinámico que los anteriores títulos de la saga. Ideal para entrar en compañía al universo WarioWare, pero algo plano si nos enfrentamos a él con nuestra mochila cargada de nostalgia.

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Redactora
  1. Fortesqe

    La demo me dejó exactamente las mismas sensaciones que describes, Marta. Mucho más espeso que los anteriores WarioWare.

  2. Orlando Furioso

    Me bajé la demo y no me convenció. Lo abandoné con la idea de que la misma sensación de planitud que tenía a la media hora la tendría todo el tiempo…

  3. Dela

    ¡Escribe!

    Es evidente que después de Wario Ware GOLD -que sonaba a despedida, al menos de la fórmula clásica- tocaba revisar la serie para darle esa vuelta de tuerca que Nintendo no tanto valora como exige para continuar desarrollando secuelas.

    Los cambios más grandes, diría, son dos: el pasar a manejar directamente al personaje (aprovechando la ocasión para meter el multijugador) y el uso de las físicas dentro de los microjuegos.

    El problema es que esos cambios se hacen insuficientes y el juego (apenas he completado a tres personajes) se hace repetitivo, especialmente porque pierde esa inmediatez que Marta bien comenta en el análisis.

    Esperemos que el próximo título del equipo (que con tantas referencias a Rhythm Tengoku en este Get It Together! parece evidente cuál va ser el próximo proyecto de éstos) vuelvan a demostrar su talento y valía

    .

  4. Zer0

    Muy buen análisis Marta. Coincido en que a veces los microjuegos se rompen en función del personaje que lleves y llega a ser frustrante, pero me ha ocurrido un número de veces residual. En general me ha funcionado bien y poner el selector de personajes en aleatorio hace que se viva esa experiencia de nuevas formas de pensar cómo solucionar el nivel.

    También creo que está pensado para jugarse fundamentalmente en cooperativo. El hecho de que tus movimientos puedan arruinar el nivel porque estás moviendo las aspas de un molino en la dirección contraria a la del otro jugador o que por las prisas el otro jugador no se pare a pensar y directamente actúe y perdáis es divertidísimo.

    Pero el mayor valor que tiene es el de reunir a las personas. Cuando el viernes terminé de trabajar puse por el grupo de la familia: «Ya tengo el Wario, ¿a qué hora os venís a mi casa?». Que tus hermanos dejen por un rato su dinámica universitaria (que alguna vez añoro) para echarse una partida rotando los mandos conforme íbamos perdiendo, hace que le perdone los fallos que tiene. Que tenga el poder de juntar a familiares y amigos aunque sea una hora, cosa que hoy día por las rutinas ajetreadas de cada uno es muy difícil, para mí le da un valor incalculable.

  5. Mominito

    Yo esperaba esto y un Rythm Heaven /Paradise.

    poco a poco:)

  6. NycteriX

    Se habla poco pero mucho cuidado con la forma en la que la calidad media de los exclusivos de Nintendo está bajando paulatinamente. O bien hay sagas que ni aparecen con entregas para Switch (Mario Kart, Donkey Kong…) o la inmensa mayoría de sagas de fondo de armario están siendo mediocres: Kirby, Yoshi, Wario Ware, Paper Mario, Pokémon, Mario Tennis, Mario Golf… Me da la sensación de que Nintendo está viviendo de rentas pero a base de bien. Empezaron la generación como auténticas bestias pero, más allá, pocos melocotonazos (Luigi’s Mansion 3 y Animal Crossing: NH, y éste por los pelos) veo yo para llevar más de cuatro años.

    1. Dela

      @nycterix

      Diría que han reducido (quizá descuidado) en general la producción de los juegos por alguna razón que se me escapa y, claro, eso repercute en la calidad de los mismos.

      Es difícil saber el por qué de esto. La pandemia ha influido, claro y también el parque de atracciones que ha absorbido muchos recursos, incluido humanos ya que las diferentes atracciones de Super Nintendo World han sido supervisadas por los propios diseñadores de Nintendo y a todo no se llega.

      Por otro lado, el éxito de Switch perjudica, paradójicamente, al desarrollo de títulos first y second party porque mientras venda bien (tanto hardware como software) no se verán en la tesitura de tener que mejorar el producto.

      Nos quedaremos a la espera de la calidad de los próximos juegos, especialmente del nuevo Metroid

      .

    2. NahuelViedma

      @nycterix
      Más que bajada de calidad, el problema es que llevamos un tiempito sin un pez gordo.

      Al menos para mí, las sagas que nombras nunca han pasado de juegos normales con algunas buenas ideas, aunque sacaría el Yoshi de la lista, que me ha gustado mucho el último 🙂