El drama de la cercanía

An Oath to the Stars es un shmup danmaku con una historia «dramática»


An Oath to the Stars es un shmup danmaku, un bullet hell, uno de esos juegos de naves en los que esquivar balas con una precisión enfermiza es el alfa y el omega de cada partida. Arriba tenéis el último tráiler de este juego, independiente y occidental, donde se ve la forma que va tomando.

Una de las mecánicas principales es lo que los creadores de An Oath to the Stars llaman Distance Overdrive. Básicamente, lo cerca o lejos que estés de un enemigo influye en la potencia del disparo, de modo que «acercarse te permitirá matar más rápido, pero te pondrá en peligro»; quizá penséis en Espgaluda cuando leáis lo de matar a tal o cual distancia. Como es habitual en estos juegos, mantener el combo alto es importante, y eliminar rápido a los enemigos es una buena forma de hacerlo. El disparo fuerte, el láser, «consume energía, que dejan caer los enemigos»; matar rápido da más energía, y con esto ya tenemos cerrada el baile principal que se nos propone.

Como se ve en el tráiler, además de gestionar la defenestración de las oleadas normales también hay que enfrentarse a enemigos mucho más grandes, a menudo formados por varias partes que pueden ser tanto protecciones para el jefe como obstáculos para el jugador. No sé hasta qué punto es posible ser original del todo en estos juegos, pero veo bastante buen ojo a la hora de diseñar los jefes, más de Treasure que de Cave, si es que eso significa algo. Además, entre todas estas mantas de balas hay una historia «dramático» sobre «venganza, amistad y honor», una extravagancia solo a medias: por si alguien no está muy familiarizado con este tipo de juegos, lo de que te cuenten de todo entre nivel y nivel es algo muy habitual.

An Oath to the Stars es un shmup danmaku con una historia «dramática»

Los gráficos parecen tener la legibilidad como principal preocupación (un ejemplo de por qué es importante que lo que ocurre en pantalla sea fácil de interpretar puede ser Raiden V), con colores que contrastan bien y una sencillez muy apropiada para el tipo de reto milimétrico que se propone aquí. Supongo que el hecho de que esté desarrollado principalmente por dos personas, Attilio Carotenuto y Antonio La Barbera, ayuda a mantener las cosas simples.

Carotenuto y La Barbera, italianos residentes en Londres, apuntan con An Oath to the Stars a «un nicho de jugadores muy específico, que desean jugar a danmakus modernos». Vienen de hacer juegos más o menos grandes en EA, King o la mal parada BulkyPix; su ambición como Himeki Games, el nombre que han adoptado para su dúo, no está tanto en los «planes de monetización o la economía in-game» como en poder mirar a los ojos a sus referentes, tan nipones e inimitables.

No tiene fecha de lanzamiento, aún. En Greenlight se habla de «Q3 2016» como ventana aproximada, pero me da que a eso ya no llegan. Estaremos atentos.

  1. Zen (Baneado)

    ¿Cómo puede verse muchísimo mejor el AeroFighters 2, por ejemplo, que tiene más de 20 años, que ésto?

  2. WH4RXOR3

    @zen dijo:
    ¿Cómo puede verse muchísimo mejor el AeroFighters 2, por ejemplo, que tiene más de 20 años, que ésto?

    En parte te doy la razón. Me encanta lo que veo porque es jugabilidad y dificultad Cave, pero hecho muchísimo de menos ver los pixeles de antaño y sus diseños insuperables.Es justo en lo que pensaba viendo este vídeo, pinta muy divertido, pero lo dicho.

  3. Majere

    Los gráficos parecen tener la legibilidad como principal preocupación

    De hecho, no parecen tener ninguna otra.

    No, en serio, puedes hacer estas cosas, pero busca otras excusas o hazlas con más estilo. Esos gráficos son sencillamente feos de cojones. NG: Dev.Team hizo esto mismo con DUX, pero con un resultado mucho más agradable a la vista.