«Encuentro los controles gestuales muy interesantes, muy absorbentes», dijo Cliff Bleszinksi, intelectual y diseñador de juegos, en la recién pasada GDC. Muy convencido sobre los beneficios de estos nuevos sensores de movimiento, Cliff afirma que «los que más me gustan son los parecidos a Natal, en los que no tengo que tener otro mando de plástico llenando mi mesa del café. Sólo encenderlo y hacer movimientos muy, muy molones con resultados interesantes».
Seguro que ya tienes algo en mente, ¿no, Cliff? En efecto: «El tipo de juego que será más interesante, creo yo, será un híbrido, quizá algo donde esté jugando con el mando y en el que un buen amigo1 pueda sentarse en el sofá y hacer cosas basadas en gestos manuales, y que los dos personajes interactúen de esa forma para que el hardcore y el casual se junten de una forma convincente», afirma Bleszinski.
También ha informado de que Microsoft está usando tecnología de Epic en algunos proyectos de Natal, del que Cliff dice que «va a ser muy grande».
Cliffy, emocionado, se dedica a protagonizar matanzas.
En el original, significant other; puede ser tanto un buen amigo como un familiar o una pareja, pero yo opto por amigo porque no sé cuántas novias (novios seguro que muchos) querrán jugar a la consola por ellas mismas. [↩]
Goichi Suda, alias Suda 51, jefazo de Grasshopper Manufacture y padre del que quizá sea el juego con más personalidad de los últimos 20 años, No More Heroes, ha expresado su interés por experimentar con Natal y Arc, los sistemas de control gestual de Microsoft y Sony. «Haré algunas IPs originales que encajen con ese sistema de control», dijo Suda a GameSpot.
También ha dicho querer hacer algo similar a Heavy Rain, aludiendo a su gusto por los «nuevos diseños y todo lo que lleva nuevas experiencias a los jugadores», aunque también cree que sería difícil hacer un juego así en Japón con «la actual generación» de desarrolladores nipones. En su opinión, a medida que la industria se dé más cuenta de los diferentes gustos de los tres mercados (Europa, Norteamérica y Japón) será más fácil hacer cosas así.
Nos lo temíamos y esto no hace más que confirmar nuestros miedos. El Project Natal es la herramienta con la que Microsoft quiere una tajada del nicho de mercado de los que jamás se han interesado por los videojuegos, ése que hasta ahora dominaba Nintendo. Ya no podrán engañarnos con Fables o con la supuesta aplicación de Natal al juego hardcore. No, ya no.
Lo demuestra un informe desvelado en MCV en el que se describe la estrategia de mercado que la compañía de Seattle quiere tomar con su nuevo dispositivo de control gestual y entre cuyos puntos más potenciados se halla la contratación de famosos1 y la cobertura por parte de medios no especializados en los juegos.
De hecho, Microsoft ha enviado esta semana invitaciones a una «selección de medios de élite» para asistir a una presentación VIP del Natal. Algunas de las publicaciones que han sido invitadas al evento y que son parte fundamental de la futura campaña son, temblad pequeños, del mismo gremio que Cosmopolitan o Vogue. Esto es, auténticos manuales periódicos del feminazismo más radical y terrorífico, mostrando la palabra “sexo” cinco veces en portada y en los que les plantean a las mujeres ideas tan terribles como “Cosas que hacer con tu chico después del sexo” (¿hacer algo después del sexo? ¡¿Estamos locos o qué?!) o maquiavélicos tests para medir la calidad de sus orgasmos. ¡El Horror!
Nos hemos puesto en contacto con Amparo Baró para saber si había recibido algún tipo de oferta, pero nos ha corrido a collejas antes de que pudiéramos abrir la boca. [↩]
Jason Rubin, cofundador Naughty Dog y Monkey Gods, su actual compañía, ha expresado en una entrevista reciente su enorme confianza con el nuevo invento de Microsoft, Natal. Según el propio Rubin:
Creo que Natal y las cosas como Natal van a ser revolucionarias más allá de los videojuego.
El ex pez gordo de Naughty Dog está totalmente seguro de esto, y no le tiembla la voz al explicar por qué: «Poner Natal en la Xbox da la oportunidad de convertirla en mucho más que sólo una consola de videojuegos… Las cosas que puedes hacer además de jugar justifican la compra de Natal». Rubin cree que «si Microsoft juega bien sus cartas podrá vender muchas más Xbox a gente que no compra juegos». ¿Una pequeña pista sobre el nuevo modelo de negocio de Microsoft? Más información al respecto dentro de unas horas, no se lo pierdan.
La reveladora información, aportada vía comentario, sobre el actual trabajo de Rubin (que ya no es nadie en Naughty Dog sino que tiene una empresa que produce juegos casuales) es significativa porque deja bien claro que a Rubin le parece estupendo que el público al cual intenta camelarse ahora dé el salto a las consolas serias de sobremesa. Tras esta peculiar cagada de documentación, pido perdón por las molestias y los platos rotos y prometo volver con nuevas meteduras de pata muy pronto. Permanezcan atentos.
Oh Natal, Project Natal. Esperanzas tenemos en que en algún momento revoluciones el sistema de control de las consolas, y conquistes nuestros corazones con un nuevo Biuti Col, donde disparemos usando el dedo indice y podamos llamar hijoputa a los camperos usando nuestro dedo anular. Sin embargo, un enemigo asoma por el horizonte: el lag, el temido delay entre nuestro movimiento y el movimiento del personaje en pantalla. ¿Acaso tendrá Natal que limitarse a funcionar con versiones xboxeras de Wii Sports y Mario Party? Veamos qué dicen los muchachos del blog de MTV, que han probado el trasto junto con otros periodistas.
La traslación de movimiento del jugador a la pantalla más rapida fue de 0,08 segundos, mientras que la más lenta fue de 0,12 segundos. La media está en una décima de segundo. [...] Natal no traslada instantáneamente el movimiento a pantalla. Está cerca, muy cerca, pero una vez comienzas a jugar percibirás sin duda un pequeño retraso.
Nada que no intuyéramos ya viendo los vídeos en los que hasta ahora podíamos verlo funcionando. Esto confirma que aún nos queda mucho tiempo hasta que veamos Project Natal funcionando con juegos que necesiten una respuesta inmediata, como títulos de lucha o FPS. Sin embargo, dudo mucho que este lag no se resuelva a largo plazo. Microsoft tiene toda la intención de convertir el control por movimiento sin mandos en un nuevo estándar de la industria, y si es así no pueden, obviamente, permitirse lag alguno.
Hay mucha gente que le tiene cierta manía al pobre Michael Pachter. Es cierto que ha fallado varias de sus previsiones, ¿pero quién no? La verdad es que a mí el analista de Wedbush Securities me cae moderadamente bien y me parece mucho menos tontito de lo que algunos lo pintan.
Ya comentamos que ahora tiene una sección más o menos fija en Gametrailers, aunque ahora ha cambiado de formato y el tío se dedica a responder preguntas de la gente así por nomaqs. Pues bien, en el último Pach-Attack dice que Halo: Reach será el juego más vendido del año con 8 o 9 millones de copias —superando al próximo Call of Duty y a la espera de lo que pueda anunciar Nintendo— y que Natal costará 50 dólares de salida. Eso han calculado que le costará a Microsoft fabricar cada cacharro ahora el trabajo del chip eliminado se hará por software. Luego se cubre un poco las espaldas aclarando que el precio podría llegar a 79 pavos, pero que en todo caso el objetivo no es sacar beneficios por cada cámara vendida, sino vender juegos y hacer que más gente se compre la 360.
Yo hace tiempo que apuesto por los 80 euros con un equivalente a Wii Sports de regalo. Y es que las cosas han cambiado desde que Robbie Bach en persona nos insinuara que Project Natal costaría un huevo.
No es la primera vez que vemos product placement de videojuegos en importantes series americanas, pero ahora no soy capaz de recordar un caso tan destacable como éste, por lo largo y explícito del “anuncio”.
Me estoy refiriendo al capítulo de Smallville del pasado viernes —”Warrior”, de la novena temporada—, en el que vemos un joven haciendo caso omiso de las indirectas de una rubia para hacer ver que juega a lo de golpear pelotas con Project Natal que nos enseñó Kudo “well Bam” Tsunoda en el pasado E3. Al final, la muchacha que “no ha tocado nunca una Xbox”, también se une al festival del control gestual. Eso no era un eufemismo, ¿eh?
Sólo Ballmer sabe qué le pasó aquel día y sólo él sabe también hasta dónde va a llegar la campaña publicitaria para el lanzamiento de Natal. Yo, por ahora, lanzo dos preguntas al aire: ¿es Smallville algo necesario? y, más importante, si el mismísimo Superman Warrior Angel —sea quien sea— parece un tío con problemas serios cuando juega a esto, ¿qué vamos a parecer nosotros?
Esto que veis en la foto no es el pseudoarácnido archienemigo de Wall•E en una posible secuela. Tampoco es un maléfico engendro mecánico construido a partir de los iPods de dos mil maníacos ejecutados y poseído por sus espíritus que se dedique a ir vengando sus muertes.
Es el prototipo de Project Natal que Microsoft ha ido enviando a algunas desarrolladoras para que se pongan a trabajar con él y le hagan jueguicos, que al fin y al cabo es lo que interesa. La imagen nos llega gracias al crítico de tecnología en el Seattle Times, Doug Bradley, quien asegura que este monstruito de plástico está funcionando a pleno rendimiento en algún estudio de Seattle de cuyo nombre no quiere acordarse.
Atención con este rumor, porque puede traer cola. Según una fuente interna ultrasecreta y überfiable de Computer and Videogames, que trabaja para la propia Nintendo, Satoru Iwata probó a finales de 2007 la tecnología de lo que acabaría siendo Natal, pero la rechazó porque dudaba que pudiera ser lanzada a un precio competitivo para llegar al gran público.
Según el informante, la compañía israelí 3DV Systems mostró una primera demo al presidente y a varios altos cargos de Nintendo. Aunque Kirby estaba realmente impresionado por el prototipo, no lo veía apto como periférico para la Wii, así que pasó del invento. De esta forma, 3DV Systems se lo mostraría tiempo después a Microsoft, a la que le gustó tanto la idea que acabó adquiriendo la compañía.
«Iwata-san sólo invierte en algo que pueda garantizar que vaya a funcionar para la audiencia de Nintendo», recalca acertadamente garganta profunda. «3DV mostró una cámara que detectaba movimientos en 3D y tenía reconocimiento de voz, pero Iwata-san no estaba convencido de poder venderlo al precio habitual en Nintendo», explica, «también estaba preocupado por la latencia al jugar». A la fuente anónima no le cabe duda de que ambas tecnologías son la misma: «Sinceramente, he escuchado a Iwata describir el prototipo que vio, y es definitivamente Natal».
Robbie Bach es el presidente del área de entretenimiento de Microsoft y lleva ya unos meses comiendo, bebiendo, soñando y gritando Project Natal a todas horas. No lo puede evitar, el pobre. El entusiasmo le ciega y su única terapia para calmarse es contarnos todo lo que buenamente le esté permitido decirnos sobre el supuestamente revolucionario periférico de Xbox 360.
Sin ir más lejos, en una entrevista que concedió a los canadienses de Financial Post justo después del CES, aseguró que «El 70-80% de las editoras» tienen proyectos que basan su mecánica de juego en el Natal. Además de esto, Bach tuvo a bien matizar la estrategia que quieren seguir y subrayar las diferencias con la todopoderosa Nintendo. O lo que es lo mismo: huir como alma que lleva el diablo del repetidor de 80 kilos y amenazante bigote que está deseando romperte los brazos y hacer un nudo con ellos.
Nuestro modelo está pensado para que las third-parties hagan dinero. Hemos diseñado nuestro sistema para editoras third-party. [Nintendo consigue] la mayoría de sus ingresos gracias a juegos first-party que la propia Nintendo produce. Ese es completamente su modelo de negocio. Y es un gran modelo de negocio, sólo es distinto, pero se lo pone difícil a las distribuidoras third-party.
Queremos tener algunos pocos juegos de Microsoft que señalen el camino, y luego queremos que la amplitud de miras y la potencia del ecosistema de nuestros compañeros traigan muchas nuevas ideas, innovaciones y nuevos conceptos al mercado.