Microsoft: «¿Quién necesita el Blu-ray?»
Lo más lógico era que, después de haber mordido el polvo de la forma más brutal y rotunda con su intento de dominar el mercado audiovisual, aquellos que apoyaron el HDDVD asumieran su derrota y se pasaran al Blu-ray o, como mínimo, que cerrasen la boca y se tapasen bien.