Eclesiastés 5:10

Odd Meter, el estudio de Indika, consigue financiación para su siguiente proyecto

Odd Meter ha anunciado que su próximo proyecto, aún sin anunciar, está un paso más cerca de ser una realidad gracias a los cinco millones de dólares que han conseguido (o «levantado», como se dice en ese repulsivo mundillo) en una ronda de financiación liderada por GEM Capital y Autotelic Ventures.

Esta ronda permitirá al estudio «crecer y seguir centrado en crear nuestro nuevo juego», según explica Dmitry Svetlow en la nota de prensa. «Estamos aplicando todo lo que aprendimos de Indika en un nuevo proyecto que lleva nuestros objetivos narrativos artísticos y narrativos más allá, a la vez que escalamos la producción a un nuevo nivel».

No es la primera vez que GEM Capital mete dinero en videojuegos. Este fondo de inversión participó en la financiación de Atomic Heart, de Mundfish, Replaced, de Sad Cat Studios o el reciente Heroes of Might and Magic: Olden Era, de Unfrozen.

Lo que no se sabe, por ahora, es cómo es el juego, ni quién lo publicará. Indika salió de la mano de 11bit Studios, pero de cara al nuevo proyecto aún no se ha tomado una decisión final, según ha comentado Sveltow.

Hay que seguirle la pista a esta gente, porque Indika salió muy bien; mucho mejor de lo que casi nadie pudo anticipar, me atrevería a decir. El debut del estudio (ahora con sede en Kazajistán, pero fundado en Rusia en 2017) es un juego potentísimo, lleno de buenas ideas, «con una sensibilidad rara de ver y una intencionalidad muy marcada», decíamos en nuestro análisis:

Con un espíritu inconfundiblemente ruso, Indika explora sus temas trenzando con fuerza su escritura, sus gráficos y su gameplay; con tanta fuerza que resulta difícil comentar cada pieza individual del juego sin tener muy presente las formas en que se relaciona con todo lo que le rodea. Es un juego extraordinariamente compacto, que en apenas cinco horas explora a fondo, con rigor pero también con un oscurísimo sentido del humor (muy ruso, ya digo), sus posibilidades sin perder nunca de vista esa idea de la abnegación fervorosa que mueve y remueve a Indika desde la primera escena.

Podéis leer el análisis completo aquí.