A cero

Los últimos despidos de Iron Galaxy afianzan la idea de una nueva normalidad con estrecheces más notables y permanentes

Iron Galaxy ha anunciado una nueva ronda de despidos, con la que la compañía espera ajustar su tamaño a una «nueva normalidad» que consideran definitiva. Esta nueva ronda llega poco más de un año después de la anterior, en la que 66 personas perdieron su trabajo; esta vez no se sabe cuánta gente se ha visto afectada, aunque una fuente de Kotaku apunta a unas 90 personas.

Esa nueva normalidad de la que habla el estudio en su comunicado tiene que ver con el hipotético regreso a la normalidad de antes que la industria del videojuego lleva buscando desde hace años. «Desde 2020, cuando todo lo relacionado con crear videojuegos empezó a cambiar, la gente ha estado esperando a que el negocio «vuelva a la normalidad»», se lee en el comunicado. «Por ahí iban las conversaciones que hemos tenido con colegas y socios en nuestros viajes a los sitios en los que se reúnen los creadores de juegos. Esta año, vamos a adoptar una nueva postura y aceptar que las actuales condiciones del mercado son permanentes«.

Los cambios que ha experimentado la industria del videojuego en estos años, explica Iron Galaxy, afectan a todas las partes implicadas; a todas las partes que tienen que poner dinero sobre la mesa para crear o comprar los juegos, básicamente. «Los jugadores consumen juegos de maneras nuevas. Los publishers tienen distintos criterios para invertir en el desarrollo de juegos. Esta nueva normalidad ha afectado a todos nuestros socios», dicen.

De ahí la necesidad de tomar «decisiones dolorosas» para adaptar la empresa a esos nuevos paradigmas. Iron Galaxy reconoce que «es imposible para nosotros mantener el tamaño que hemos tenido durante este último año, incluso después de los ajustes del año pasado»; de ahí los nuevos recortes, que podrían haber reducido a la mitad, o más, el tamaño del estudio, que hace tres o cuatro años rondaba los 250 empleados tras una ronda de inversión que tenía como objetivo, entre otras cosas, crear un centenar de puestos de trabajo.

Esta idea de una nueva normalidad a la que hay que adaptarse, más que aguantar como se pueda mientras pasa la tormenta, empieza a ser más y más habitual en la industria del videojuego, que experimentó, precisamente en 2020, un boom que hoy, desde la distancia, es más fácil ver como artificial e irresponsable. El mensaje de Iron Galaxy es ilustrativo por la manera tan directa en la que se habla del tema, mientras otras compañías aún parecen tener esperanzas en un regreso a la normalidad que cada día parece más improbable.

Iron Galaxy lleva en activo desde 2008, trabajando sobre todo como estudio de apoyo. Sus primeros trabajos fueron ports que los convirtieron en una referencia en su nicho; más adelante, ganaron reconocimiento más amplio gracias a su trabajo en el Killer Instinct de Xbox One, cuyo desarrollo lideraron a partir de la segunda temporada, después de que Amazon comprara Double Helix, el estudio que lo empezó, en 2014, para integrarlo en su equipo de Orange County. El último gran trabajo de Iron Galaxy ha sido Tony Hawk’s Pro Skater 3+4, el segundo dúo de remakes de los clásicos de Activision.

Para que se entiendan las vueltas que ha dado la industria del videojuego en esta última década, este estudio de Amazon en Orange County fue el que lanzó New World en 2021, un icono de esa nueva era que parecía estrenarse en la industria del videojuego con la llegada de actores del calibre de Google (con Stadia), Apple (con Apple Arcade) y Amazon. En 2026, ni tenemos Stadia, ni nos interesa Apple Arcade, ni estamos jugando a New World, que de hecho va a cerrar en unos meses mientras Amazon revisa su papel en los videojuegos sin saber muy bien hacia dónde ir.