El New York Times ha publicado un artículo, titulado All the World’s a Game, and Business Is a Player, en el que reflexionan sobre la gamificación. ¿La gracia? El artículo está gamificado, y nos dan ciertos logros por llegar a determinados puntos clave. El artículo trata sobre algo que ya hemos tocado en AnaitGames alguna vez: la adición de mecánicas de juego a la vida cotidiana. «Muchos negocios están usando estos trucos de juego para intentar que la gente se enganche a sus productos y servicios; y está funcionando, gracias a los smartphones y a internet», escriben en el artículo. Cargar la página ya nos da el logro The Game Begins, pero podemos conseguir otros por mantenernos minuto y medio, por hacer scroll hasta puntos concretos o por leer los comentarios o poner nuestro granito de arena en ellos. La gamificación me sigue provocando ciertos reparos: hay aplicaciones muy interesantes e inteligentes (foursquare, mismamente, mencionado también en el artículo del New York Times, o Nike+) pero hay otras que me siguen pareciendo peligrosas. Sabía de trabajos gamificados para intentar maquillar el tedio: se me viene a la cabeza la corrección ortográfica del programa Word, hecha de forma voluntaria por empleados de Microsoft usando una aplicación que añadía rankings, puntuaciones y una interfaz visual a algo tan coñazo y desagradable como, bueno, corregir un programa en tus ratos libres y sin ver un duro. Este artículo habla de un servicio ofrecido por una compañía de Boston, Objective Logistics, que añade un sistema de puntos de karma a los empleados de restaurantes: cuando cubres a un compañero o haces buenas acciones de cara al trabajo en equipo ganas puntos. Esto me parece bastante peligroso: ¿qué pasa cuando no hay puntos de karma? ¿Qué carajo ha ido mal cuando necesitamos puntos de karma para trabajar en equipo o cubrir a un compañero que lo necesita? El caso de las fuerzas de defensa de Israel y sus logros por difundir en redes sociales el mensaje How Does the I.D.F. Minimize Harm to Palestinian Civilians? es un caso terrible, claro: mezclar guerra y gamificación es bastante para tirarse los pelos. Merece la pena echarle un vistazo al artículo; la gamificación, bien aplicada, tiene usos realmente interesantes. Sin embargo, a veces da la sensación de que alguien tiene que quitarle la varita de gamificar a alguna gente, o la cosa se nos irá de madre demasiado rápido.Y les sale una cosa curiosa
El New York Times gamifica un artículo sobre gamificación
El New York Times ha publicado un artículo, titulado All the World’s a Game, and Business Is a Player, en el que reflexionan sobre la gamificación. ¿La gracia? El artículo está gamificado, y nos dan ciertos logros por llegar a determinados puntos clave. El artículo trata sobre algo que ya hemos tocado en AnaitGames alguna vez: la adición de mecánicas de juego a la vida cotidiana. «Muchos negocios están usando estos trucos de juego para intentar que la gente se enganche a sus productos y servicios; y está funcionando, gracias a los smartphones y a internet», escriben en el artículo. Cargar la página ya nos da el logro The Game Begins, pero podemos conseguir otros por mantenernos minuto y medio, por hacer scroll hasta puntos concretos o por leer los comentarios o poner nuestro granito de arena en ellos. La gamificación me sigue provocando ciertos reparos: hay aplicaciones muy interesantes e inteligentes (foursquare, mismamente, mencionado también en el artículo del New York Times, o Nike+) pero hay otras que me siguen pareciendo peligrosas. Sabía de trabajos gamificados para intentar maquillar el tedio: se me viene a la cabeza la corrección ortográfica del programa Word, hecha de forma voluntaria por empleados de Microsoft usando una aplicación que añadía rankings, puntuaciones y una interfaz visual a algo tan coñazo y desagradable como, bueno, corregir un programa en tus ratos libres y sin ver un duro. Este artículo habla de un servicio ofrecido por una compañía de Boston, Objective Logistics, que añade un sistema de puntos de karma a los empleados de restaurantes: cuando cubres a un compañero o haces buenas acciones de cara al trabajo en equipo ganas puntos. Esto me parece bastante peligroso: ¿qué pasa cuando no hay puntos de karma? ¿Qué carajo ha ido mal cuando necesitamos puntos de karma para trabajar en equipo o cubrir a un compañero que lo necesita? El caso de las fuerzas de defensa de Israel y sus logros por difundir en redes sociales el mensaje How Does the I.D.F. Minimize Harm to Palestinian Civilians? es un caso terrible, claro: mezclar guerra y gamificación es bastante para tirarse los pelos. Merece la pena echarle un vistazo al artículo; la gamificación, bien aplicada, tiene usos realmente interesantes. Sin embargo, a veces da la sensación de que alguien tiene que quitarle la varita de gamificar a alguna gente, o la cosa se nos irá de madre demasiado rápido.
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Pues es la primera vez que oigo hablar de la gamificación, a pesar de que llevo años sintiéndola, entendiendo muchas cosas de la vida como si fuera un juego
De verdad que no podías usar «juegificación», o algo así? La noticia es muy interesante, en serio, y me fastidia tener que entrar a comentar esto, pero es que «gamificación» me chirría cosa mala.
@taim_meich
Gamificación es el término más extendido, y las alternativas (ludificación o jueguificación o juguetización, según Wikipedia) no me parecen mucho mejores. Gamificación lleva muy rápido al original en inglés y es mucho más fácil de decir que jueguificación, que además suena fatal. Entonces no, no podía usarlo por estos dos motivos.
Pero, pero, pero… Suena fatal! >_< (Aunque ludificación creo que suena muy bien)
Esta es la puta frase mas importante de todo el texto y donde debemos detenernos a hacernos mas preguntas.
Cuando necesitas gamificar algo es porque no es lo suficientemente bueno como para atraer por sí mismo, o en la misma linea, quieres atraer más gente por medio de la gamificación, no porque lo gamificado merezca la pena.
No voy a entrar a hablar sobre Foursquare y demás mierdecillas con medallas, pero el verdadero problema es cuando la propia gamificación de un juego tiene más tirón que el juego, que al fin y al cabo es de lo que tratamos aquí, y que paradójicamente es su origen. Que los juegos (los games) necesiten gamificarse dice mucho, para mal, de la industria, sean desarrolladores/distribuidores o jugadores.
Me parece fatal @chiconuclear que no hables de esos urinarios que tenían una diana para que los educados caballeros no measen fuera y mientras acertabas veías una animación o te daban puntos o algo así. Alguien sabe a lo que me refiero? Porque me parece un ejemplo de gamificación perfecto: das un estímulo para que la gente haga algo que normalmente no hace (no mearse fuera) y todos ganan.
esto de la gamificacion pasara con el tiempo de ser algo practico para ciertos bienes a ser mas una moda creo yo
Hablando de gamificación…