Madre no hay más que una,/ trátala bien,/ trátala bien

Super Mes Mini #3: EarthBound

Super Mes Mini #3: EarthBound

Durante muchos años, EarthBound (o Mother 2, su título original y como lo llamaremos de aquí en adelante) fue, por inaccesible, uno de los grandes objetos de deseo del jugador europeo. Quizá solo Snatcher, la visual novel cyberpunk de Hideo Kojima, fue causante de más suspiros anhelantes. Aunque fue localizado para el mercado norteamericano en 1995, Mother 2 no llegó al viejo continente hasta el 18 de julio de 2013, cuando, por fin, un port del cartucho de Super Nintendo se puso a la venta en la eShop de todas y cada una de las WiiU repartidas en los territorios situados a la izquierda y a la derecha del meridiano de Greenwich. 18 años de diferencia. 19 si empezamos a contar desde el lanzamiento original en Japón. Durante este lapso de tiempo, y a pesar de su pobre distribución internacional, este singular juego de rol ha ido, poco a poco, acumulando admiradores y respeto crítico. Al principio, estudiado como título de culto; un verso suelto interesante, pero anecdótico, condenado a permanecer en los márgenes de los manuales. Hoy lo tenemos no sólo como una de las cimas ineludibles de la época de los 16 bits, sino también como una de las piezas centrales para entender la historia de los videojuegos como algo más que un relato industrial, sino también como la un medio con un lenguaje expresivo y poético propio y en continua evolución.

Si, como es mi caso, eres aficionado a los listados de «los mejores videojuegos de la historia», ya te habrás dado cuenta de que, de un tiempo a esta parte, ya no hay ninguno que se olvide del juego de Nintendo. Estos listados, por supuesto, son un divertimento sin mayor profundidad ni relevancia, pero aun así son capaces de hablarnos de qué juegos permanecen en la memoria colectiva y de cuáles prenden llamas en las cabezas de los jugadores (y creadores) de una determinada época. Mother 2 es ya de uno de esos títulos, pero uno que apenas ha dejado descendencia. Al contrario que otros tótems como Doom, Street Fighter o Pokémon, los cuales desataron un lógico aluvión de imitadores, este juego de Super Nintendo es casi una isla. Sus logros estéticos o sus atrevimientos formales no han encontrado eco más allá de unos pocos ejemplos: el Contact de Goichi Suda para Nintendo DS o éxitos recientes de Steam como Lisa o Undertale son los únicos en los que puedo pensar ahora mismo y, en honor de la verdad, todos ellos operan en unas coordenadas ligeramente distintas a las de su modelo. Nos sobran dedos de una mano para contarlos. ¿Cómo es esto posible? La dificultad de conseguir un cartucho original, su falta de reediciones o la decisión de Nintendo de nunca sacar Mother 3 (secuela tardía aparecida en Game Boy Advance y sustancialmente mejor que sus dos hermanos mayores, aunque esto sea tema para otro artículo) fuera del archipiélago japonés han podido influir. O puede ocurrir que los juegos de la serie Mother sean, simplemente, inimitables.

Mother 2, no está de más recordarlo llegados a este punto, es un juego de rol sobre cuatro niños y su lucha por salvar al mundo de una invasión extraterrestre. La premisa no parece revolucionaria desde ninguna óptica, pero un vistazo rápido a cualquier pantalla del juego nos revela ya pequeñas traiciones a la fórmula del JRPG clásico en la que —en teoría— se inscribe. Por ejemplo: olvidando las típicas ambientaciones medievales. Los escenarios por los que nos movemos recrean espacios contemporáneos: metrópolis occidentales, barrios suburbanos, autopistas, clubs de jazz, 7-Elevens, librerías públicas… Super Mes Mini #3: EarthBound

En realidad, el terreno de juego es una Norteamérica soñada desde la distancia, una Norteamérica de caja de cereales y película familiar de la Amblin imaginada por alguien más interesado en el poder simbólico de los tópicos que por perseguir ninguna suerte de naturalismo y donde las referencias pOp se agolpan una encima de la otra. La historia se desarrolla de manera más o menos lineal, pero los eventos y puzzles que hacen avanzar la narrativa se resuelven de maneras muy poco ortodoxas. En ocasiones, es suficiente con esperar quieto durante tres minutos frente a un NPC para continuar hasta el siguiente capítulo; en otros momentos será necesario rezar para derrotar a un final boss. Tendríamos que esperar varios años, hasta el boom de los juegos indies, para encontrar soluciones interactivas tan arriesgadas como estas. Algunos críticos (y muchos aficionados) han leído en este tipo de momentos la voluntad de hacer chanza de un género tan codificado como era el del rol de los años ochenta, lo que situaría a Mother 2 en el terreno de la parodia. Si me preguntas a mí, no lo tengo tan claro. Al menos durante mis horas de juego siempre me ha parecido ver más respeto por el género que intenciones de burlarse de él, del mismo modo que en la serie original de Twin Peaks siempre me ha parecido más respetuosa con los culebrones televisivos y sus resortes narrativos que lo que normalmente se le suele reconocer. Por supuesto, Mother 2 dinamita muchas de nuestras expectativas y utiliza nuestra actitud resabiada para hacernos una llave de judo con la que darles nuevos sentidos a los lugares comunes, pero cualquier mirada que pueda echar a los juegos en los que se inspira es siempre de igual a igual, nunca de arriba hacia abajo.

Mother 2 es, tenlo en cuenta también, duro de jugar. Desde luego no se trata de un título que definiríamos con el adjetivo agradable. Como muchas otras obras, demanda de nosotros un nivel alto de implicación y concentración. No se sigue editando el Ulises de Joyce porque su lectura sea fácil y amena. El nivel de dificultad es elevado y algunos aspectos de usabilidad exigen un esfuerzo extra al jugador de hoy en día. Yo mismo nunca lo he terminado. El último enemigo se me sigue resistiendo después de los años. Nunca he llegado a experimentar de primera mano la escena final, en la que se nos permite volver a explorar todos los escenarios y descubrir nuevos diálogos con todos los personajes de la aventura.

Sea como sea, Mother 2 se siente como un juego decididamente distinto a sus pares: perspectivas mareantes con múltiples puntos de fuga en los interiores, confusos menús de opciones que rechazan explicarse a sí mismos, gusto por la abstracción psicodélica, enemigos como hippies o labios flotantes desprovistos de cara o cuerpo, pequeñas pullas antisistema («You guys can’t envision the end of capitalism? Incredible!»)… Cerca de la mitad de la aventura, al llegar a la ciudad de Fourside (un remedo de la Nueva York real), el juego explota en todas direcciones, empujándonos al otro lado de la madriguera del conejo: edificios hechos de neón, NPCs farfullando incoherencias, palabras cuyo sentido se evapora mientras las leemos o cuadros de arte contemporáneo convertidos en enemigos con los que combatir por turnos. Es este un momento de inflexión en Mother 2, pero no tanto por mostrar una nueva faceta como por llevar hasta el extremo lógico sus aspectos más siniestros y chiflados.

Mother 2 es juego raro. Lo fue en 1994 y lo sigue siendo hoy en día. Eso es lo que dicen todos los textos sobre el juego de Nintendo, ¿verdad? «Raro» es un adjetivo comodín del que quienes escribimos sobre videojuegos tendemos a abusar cuando nos encontramos perezosos y los dedos se nos enredan en el teclado del ordenador. También cuando el juego nos pasa por encima y no somos capaces de comprender bien aquello a lo que hemos jugado. Mother 2, no obstante, es un juego tan particular que, opino, el uso del término está algo más justificado que en otras ocasiones. De hecho, en una de las frases promocionales de Mother 3 Nintendo definía a su nuevo juego como «extraño, divertido y desgarrador», no sólo abrazando sin ningún complejo su naturaleza excéntrica, sino presentándola como una medalla de la que sentirse orgulloso.

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Es posible que encontremos el origen de muchas de sus rarezas en la figura de su creador, Shigesato Itoi, periodista multidisciplinar muy conocido en Japón por, entre otras actividades, sus entrevistas a celebridades y su trabajo como publicista. El primer Mother de NES fue también su primer contacto con la industria de los videojuegos, a la que, hasta ese momento, sólo se había acercado como aficionado. Su pasión por la serie Dragon Quest y sus inquietudes creativas le llevaron a pensar que, ¡caramba!, tal vez él también podría levantar un mundo digital tan fascinante como el de Yuji Hori. Se dio cuenta, entonces, de que realmente le apetecía el reto de enfrentarse a un nuevo medio. La intuición le hizo pensar que tenía algo que decir, que la nueva caja de herramientas expresivas que ofrecían los videojuegos podrían servir para llegar a sitios a los que la literatura o el cine no podían aspirar a alcanzar. A fin de cuentas, no podría ser muy difícil, ¿cierto?

Pronto descubriría lo equivocado que estaba y la poca idea que tenía de en dónde se estaba metiendo.

A mediados de los años ochenta, con motivo de una visita de trabajo a las oficinas de Nintendo, Itoi aprovechó para presentar el proyecto de Mother a Imanishi-san, responsable de las relaciones públicas de la compañía por aquel entonces, quien —nunca sabremos si porque realmente las ideas expuestas le resultaron interesantes o porque el nombre de quien las presentaba se  cotizaba al alza— lo remitió inmediatamente a Shigeru Miyamoto, the man himself, quien ya tenía un currículum que incluía Donkey Kong, Super Mario Bros. y The Legend of Zelda. La leyenda cuenta que aquel día Itoi lloró en el tren bala que le llevaba de vuelta a su casa. Miyamoto le hizo notar la debilidad del proyecto, señalando que todas las ideas expuestas, más o menos interesantes, más o menos anodinas, difícilmente formaban un conjunto coherente. Itoi no supo qué responder a ninguno de los «¿cómo piensas implementar esto?» que le lanzó aquel día el padre de Mario y concluyó que allí había terminado su brevísimo affaire con el mundo de los videojuegos.

Pero le volvieron a llamar.

Super Mes Mini #3: EarthBound

La Gran N lo rodeó de profesionales curtidos para ayudarlo a dar forma a sus ideas y para ponerle los pies en el suelo cuando tocara. Aun así, el resultado fue fascinantemente raro. Es la extrañeza de quien se pone manos a la obra sin tener claro qué está haciendo. Es la extrañeza que provocan los primeros dibujos infantiles, tan inofensivos en apariencia como salvajemente desconcertantes en su completo desinterés por seguir cualquier normativa.

SMAAAASH!!

En gran parte, Super Nintendo fue una consola consagrada a remakes de los éxitos de Famicom. A Link to the Past, Super Mario World o Super Metroid no tenían voluntad de descubrir nuevos espacios (artísticos, interactivos, narrativos), sino que, por el contario, concentraron sus esfuerzos en sacarle punta a las ideas expuestas por sus hermanos de 8 bits. Mother 2, como tantos otros, está inscrito en esta tendencia de la Nintendo de principios de los noventa: se trata de una versión revisada, más sólida y gratificante de lo que ya existía.

A pesar de esto, Mother 2 resulta casi más desconcertante que el original, lo que nos obliga a pensar en su rareza no solo como felices accidentes de inexperiencia (que también), sino como un rasgo de estilo. En 1981, Itoi había colaborado con Haruki Murakami en Let’s Meet In a Dream, un libro de relatos cortos que sería importante para entender los juegos de la serie Mother. Itoi ha reconocido la influencia del escritor de Tokyo Blues en, al menos, sus trabajos para Nintendo, en especial de su lado más fantástico y alucinado, aquel presente en novelas como La Caza del Carnero Salvaje o El Fin del Mundo y un Despiadado País de las Maravillas, ambas editadas antes de comenzar el desarrollo del primer juego. Las referencias a la cultura norteamericana o los sueños lúcidos son aspectos que Itoi incorporaría a su lista de recursos, sumándose así a otras características propias como la de los personajes dentro del relato hablando de cómo se construye el propio relato, el gusto por cierta musicalidad en el lenguaje (perdida en la traducción al inglés, pero señalada como muy característica de la experiencia de juego por todos aquellos que lo han podido probar en el japonés original)  o la preferencia por estructuras nítidas y limpias.

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Pasan los años y Mother 2 sigue pillándonos a pie cambiado. Transgrede muchas de las inercias de los JRPG y lo hace sin tener, aparentemente, un plan o un motivo para ello. El exótico método para conseguir dinero, el largo proceso para resucitar a los aliados caídos, la fatigosa gestión de los ítems, las misiones secundarias sin recompensa. Algunas de las funciones parecen estar pensadas para ir en contra del jugador. Sin embargo, en su contexto, todo parece pleno de sentido. No puede funcionar de otra manera. No es un error. No es un despiste. No es la decisión irreflexiva de un diseñador novato (bueno, en parte sí). Debe ser así; Itoi sabe que debe ser así y tú sientes que tiene razón porque el juego es Itoi mismo. Existe una teoría que dice que una vez que el creador entrega su obra, esta pasa a ser propiedad de todos aquellos que la reciben, que, en el mismo acto de leer, contemplar o jugar completamos el libro, el cuadro, la película o el videojuego. Esto es tan cierto como que el sol sale por las mañanas y se pone por las noches, pero, al mismo tiempo, no lo es en absoluto. O, al menos, es matizable. Mother es el mundo de Itoi y sigue unas reglas innegociables. Lo dejas o lo tomas. El carácter raro de Mother 2 sólo lo es visto desde fuera, desde una perspectiva —la nuestra, oh, gamers— demasiado acomodada al tutorial constante y a los significados subrayados, pero el universo dentro del cartucho es consecuente y fiel a sus lógicas. No acude a deus ex machinas y ni siquiera se trata de un juego particularmente caprichoso. Lo raro debemos entenderlo aquí por su carácter insólito dentro del medio, no por una tendencia al sinsentido.

El juego de Itoi es, también, un pequeño milagro.

Nintendo no necesitaba para nada un juego como Mother. Mucho menos otro juego como Mother 2. No rellenaba ningún hueco en su catálogo. Ni los más optimistas lo hubieses defendido nunca como un superventas. Tampoco trasladaba la filosofía de diseño de la compañía a un género nuevo (hay poco de Miyamoto, Yokoi o Iwata en la circuitería de ninguno de los cartuchos de la serie). Super Mario Kart, F-Zero y Star Fox (o, años más tarde, Smash Bros., Animal Crossing y Splatoon) son los movimientos empresariales lógicos de una corporación internacional con ánimo de agradar a un público masivo y familiar. Pero ¿qué demonios buscaba Nintendo con Mother 2? Ahí va una idea: Mother 2 (más, incluso, que el original) se trata de Nintendo reconociendo —un poco a la sordina— su convencimiento en el valor artístico de los videojuegos. Una compañía tradicionalmente reacia a hablar de su producción en esos términos, entendió que el mundo sería un lugar mejor con videojuegos creados por Shigesato Itoi que un mundo sin videojuegos creados por Shigesato Itoi. Desde luego, no es corriente que las grandes compañías sientan este tipo de urgencia por producir juegos sólo por los valores artísticos que les adivinan. Tal vez ésta sea la verdadera rareza de Mother 2.

Redactor
  1. Gerir

    Iwata hizo mucho por Earthbound.

    Juegazo

  2. IkariDC

    Goichi Suda es la cabeza visible de Grasshopper Manufacture, sí, pero eso no significa que se encargue de todos los juegos de su compañia. Akira Ueda es quien está detrás de Contact. Por comentar…

  3. ribamany

    Es bastante posible que me haya emocionado tanto con el último párrafo que haya soltado una lagrimilla. Menudo nivelazo el de este super mes mini.

  4. fonte

    Me asusta un poco lo que comenta el autor de que sea duro de jugar (muchos juegos de la época son duros de jugar, y lo comprobé rápidamente probando varios títulos de la NES Mini) y que incluso no llegara a terminarlo.

    Pero por otra parte tengo mucha curiosidad para ver en pantalla todas las rarezas que se comentan, por no decir que quiero saber «cómo se juega a eso». Quizás no sea el primer juego que ponga al enchufar la SNES Mini, pero probablemente sí uno de los primeros.

  5. Gegr is Win

    Cada vez que vea un artículo de la saga Mother en esta casa, mencionaré a @srvallejo por convencerme de jugar Mother 3, la mejor experiencia en videojuegos que he tenido.

  6. Gegr is Win

    @fonte
    Dale duro a Mother 3 (hay ROMs en inglés y español por todo internet). No es un juego tan duro, y el mismísimo Pablo Algaba dice que es mejor que los otros 2.

  7. Víctor Martínez

    @fonte
    Yo tardé literalmente años en terminarme este. No es Mother 3, desde luego; en algunas cosas es mucho mejor, pero en otras puede ser un quebradero de cabeza tremendo. Harían bien en incluir una guía. No hay ninguna vergüenza en terminarlo así, y realmente merece la pena jugarlo.

  8. NeoIbero

    Tuve la desgracia de adquirir en la CV el juego poco antes del anuncio de la SNES mini. Al final, pese a las continuas recomendaciones, ni lo he llegado a empezar.

    Cuando lo tenga en dos versiones, quizá el problema sea con cuál ponerme.

  9. fonte

    @gegrmova
    nunca tuve la SNES, y a principios de los 2000 tiré muchísimo de emuladores para jugar, de hecho, a muchos de los juegos que veremos aparecer por aquí durante un mes. Ahora ya soy consolero a tope y apenas toco el PC, así que lo de jugar a Mother 3 no lo veo muy probable. ¡Pero tomo nota!

    @chiconuclear
    genial, no me sentiré avergonzado si tengo que coger una guía. Para bien o para mal, el cambio en la forma de jugar a videojuegos nos ha vuelto más impacientes (y la vida adulta con sus obligaciones y tiempo limitado tambén, para qué vamos a engañarnos).

  10. Mominito

    https://www.youtube.com/watch?v=6pcd9VnnXSQ

    Me encantaría ver un Mother o un Goemon para Switch.

  11. Gegr is Win

    @fonte
    Yo me lo pasé en Android, con la opción de la velocidad del juego x2 (excepto en las batallas, por un motivo que quizá sea spoiler decir).

  12. Puppycat

    Qué texto más lindo.

  13. fonte

    @gegrmova dijo:
    @fonte
    Yo me lo pasé en Android, con la opción de la velocidad del juego x2 (excepto en las batallas, por un motivo que quizá sea spoiler decir).

    cierto, también tuve mi etapa de jugar con emuladores de Android. Así me pasé el Final Fantasy VI, y con el Zelda de SNES llegué lejos hasta que tras días sin jugar volví y ya no sabía a donde ir 🙁

    Desde hace un tiempo me autoimpuse no jugar a juegos de móvil para dejar el espacio del vicio acotado a casa (y por temas de higiene postural, que ya no somos unos chavales). Pero tomo nota igualmente.

  14. DarkCoolEdge

    Vaya nivelazo están teniendo los artículos del Super Mes Mini. Ojalá todos los meses fueran meses mini 😀

    Me gusta mucho cómo escribe Pablo, sus textos tienen un fluir muy agradable. Aunque sean largos no se hacen pesados en ningún momento. Ojalá se prodigase más.

  15. Nacho MG

    Madre mía, de momento el mejor redactor posible para cada juego analizado. Y si a Bruno Sol le cae el que sospecho le va a caer, pleno al 21 vais a hacer.

  16. Héroe

    Qué bien le vendría un buen remake a más de un JRPG de la era SNES, PSOne (Xenogears…)

  17. Joker73R

    Grandioso texto en todos los sentidos. Se nota la pasión que le profesa Pablo a la saga, dan ganas de seguir leyendo cosas suyas de ella.

  18. IRA

    Este lo tengo fresco, lo jugué antes de verano y aguante hasta la mitad. Entiendo el valor que pueda tener visto desde dentro del género, pero para mi, jugador nada afín al jrpg, me es imposible disfrutarlo. Y no es por sus rarezas, todo lo contrario. En la experiencia final estas ocupan menos de un 5% del total. El resto el tiempo me encuentro repitiendo tediosas mecánicas heredadas del género. Ojalá fuera la mitad de raro de lo que se le suele atribuir. Ojalá su humor, ocurrencias y trasgresiones alcanzaran el protagonismo que se merecen. Puede que sea algo único en su mundo, esa isla de la que se habla en el texto, pero eso no quita que siga estando bajo las mismas leyes, esquemas y manías que sus primos y hermanos. Y, desde mi punto de vista, estoy convencido de que Mother 2 sería mucho mejor juego si no fuera un rpg.

    Entiendo el respeto y veneración que se tiene a este este juego y su anterior entrega, estoy dispuesto (aunque en un futuro no muy cercano) a darle una oportunidad a su tercera parte, y bajo ningún concepto le quiero quitar valor a sus logros y descubrimientos. Simplemente el camino que sigue EarthBound y el mío no se llegan a cruzar en ningún momento.

  19. alexman85

    Se me han «empalmado» los vellos del cuerpo con el último párrafo. ¡Menudo nivelón, Pablo!

  20. DarkCoolEdge

    A los que os ha gustado el texto os recomiendo este otro, también del señor Algaba:
    http://www.anaitgames.com/articulos/reportaje-boku-no-natsuyasumi

  21. werewolfdev

    I love Mes Mini. ¡Llamadme nostalgico de mierda!

  22. SrVallejo

    @gegrmova dijo:
    Cada vez que vea un artículo de la saga Mother en esta casa, mencionaré a @srvallejo por convencerme de jugar Mother 3, la mejor experiencia en videojuegos que he tenido.

    Para mi es una obligación moral recomendarlo. De los juegos que más me han tocado la patata…

    Estaba el otro día mirando a la switch y joder, que bien le sentaría el mother 3.

  23. Leamonde

    Magnífico texto, he disfrutado mucho leyéndolo, bravo!
    Nunca llegué a jugar la saga Mother, en su día era imposible acceder a ella y en la época del ZSNES no lo consideré. Habrá que darle una oportunidad si el tiempo y las autoridades lo permiten.

  24. Furan

    No he jugado un solo minuto a mother 2 ( sí a su secuela) pero el último párrafo me ha emocionado a unos niveles que hacía tiempo que no recordaba. Gracias por el texto, Pablo.

  25. nelo

    Llorando con el articulo, cousa mais linda.
    En su dia lo jugue bastante pero no llegue ni a la mitad (otros juegos se metieron de por medio). Que ganazas de retomarlo (incentivado por jugar en la version mas cuqui de la super)

  26. Nigirid

    El dos llegue a la mitad, pero me falló el emulador no se, pero el tres… Casi en el final, a punto de pasatlo. ufff.. increíble. Tremendo juego. Una joya.

  27. Long Drong

    Yo fue una experiencia curiosa, recuerdo sentirme rarísimo al pasármelo.

    Era un juego que le tenía muchas ganas, todo lo relacionado que veía en el Smash me llamaba la atención.

    Con el que no me he puesto es con el 3, y no sé por qué…

  28. grieros

    @fonte dijo:
    Me asusta un poco lo que comenta el autor de que sea duro de jugar (muchos juegos de la época son duros de jugar, y lo comprobé rápidamente probando varios títulos de la NES Mini) y que incluso no llegara a terminarlo.

    Pero por otra parte tengo mucha curiosidad para ver en pantalla todas las rarezas que se comentan, por no decir que quiero saber «cómo se juega a eso». Quizás no sea el primer juego que ponga al enchufar la SNES Mini, pero probablemente sí uno de los primeros.

    @fonte Yo difiero un poco. Me lo terminé completo jugando en clase en el portátil (ZSNES), y tengo que decir que me sorprenden las palabras del redactor (gran artículo), ya que me pareció en la línea de juegos de la época en cuanto al nivel de tedio. Supongo que consultaría guía dos o tres veces pero nada que no sea normal en juegos de su quinta; y puede que me suene lo que han comentado de acelerar la velocidad en ciertos puntos, pero no como norma general. Curiosamente tampoco recuerdo tener que levear en exceso para completarlo.
    Además @fonte, si ya te has dado de frente con la realidad de los 80 con la NES Mini, en los 16 bits la cosa mejora un poco. Siguen habiendo juegos duros para hoy en día, pero el nivel de dificultad y tedio baja un poco y se nota. Adelante con él por que merece la pena!

    En cuanto al juego, me encantó. Creo que es un must have (play). Yo, como muchos otros, conocí a Ness a través del Smash Bros. Melee, y siempre me cayó simpático (y además repartía estopa de lujo), así que siempre tuve curiosodad por jugar sus aventuras. Mi anécdota es que al jugarlo en clase, lo tuve que hacer sin sonido. Sacrilegio dirán algunos (y yo mismo lo decía! después de escuchar sus temazos en el Smash). Pero la verdad es que me enganchó de tal manerá que así seguí para adelante. Aunque mantiene los rasgos mas arraigados de los JRPG’s de la época, a la vez se siente un aire fresco en casi todos sus apartados. A saber; esa ambientación contemporánea cuasi inédita en la época, esa perspectiva inclinada, esos combates en los que ves a los enemigos de frente, la hilarante naturaleza de estos, los curiosos y originales diálogos…

    Por recordar un par de cosas, hay que llamar a mamá para guardar la partida; y en Fourside hay una oficina que indica algo así como «sesión de desarrollo de Earthbound 2» (Mother 3).

    Dignas de mención también sus inolvidables localizaciones, como Fourside, el monasterio donde conocemos a uno de sus protagonistas, o le pueblo Mr. Saturn (inclasificable), y muchas otras.

    En definitiva, un juego sobresaliente y el cuál considero imprescindible.

    Por cierto, que no he jugado todavía Mother 3; pero tranquilos, cada noche me fustigo por ello y tengo en mente subsanarlo lo antes posible.

  29. fonte

    @grieros
    gracias por tus comentarios, sin duda lo voy a empezar por lo menos. Y me da que algo a priori tan trivial como la longitud de los cables (notablemente mayor que los de la NES mini, por lo que he entendido) le da al «trasto» una mejora a la comodidad que permite que la puedas tener más tiempo en el salón. Con un plus de paciencia que puede ser determinante si quieres pasarte RPGs largos como este o el Secret of Mana, por ejemplo.

  30. grieros

    @fonte Genial! Que por cierto, años antes de jugarlo, le di una intentona siendo un preadolescente en el ZSNES también, y no duré ni 20 mins. Me dieron para el pelo en la primera o segunda batalla y ni siquiera pase la «intro jugable» (antes de que ocurra el hecho que desencadena la aventura). Cuando lo jugué de verdad tenía algo de miedo por que recordaba esto (o quizá al contrario, iba preparado para lo peor). Pero nada, en cuanto sales vivo de los primeros 15 mins. to’ pa’ lante.

    Y ahora que lo nombras, Secret of Mana me pareció más duro que este, de hecho no me lo llegué a pasar. Me quede en el enemigo final y me vi el final en Youtube, por que la vuelta que me tenía que dar para conseguir la espadita de los webs era definitivamente desmoralizante.

  31. fonte

    @grieros dijo:
    Y ahora que lo nombras, Secret of Mana me pareció más duro que este, de hecho no me lo llegué a pasar. Me quede en el enemigo final y me vi el final en Youtube.

    Yo también lo jugué en emulador y lo dejé a medias (no recuerdo por qué), aunque sí conseguí terminar el Secret Of Evermore por otro lado, también genial juego.

    Para mí (y creo que para muchos) la SNES Mini servirá, además de para revivir algunos grandes juegos, para redimirnos de algunos grandes clásicos que dejamos escapar en su momento.

  32. borre

    El mes mini, es mi mes favorito ;D

    Muy interesante el trato que tuvo con Mr. Murakami, no tenía ni idea de que por aquél entonces tuviera tal influencia.

    El caso es que tengo pendiente este juego, lo descubrí bastante tarde y en una época en la que era reticente a los JRPG (y todavía lo soy) debido al tiempo que hay que estar subiendo niveles. Pero en la lista está, espero que cómo muchos, teniendo el cerebro de la bestia versión mini disponible le demos caña a Mother 2 y posteriormente a Mother 3 y lo que haga falta ;D

  33. hurgot

    Pero vienen en español los juegos de la Snes mini?

  34. grieros

    @hurgot
    Me temo que no.

  35. Rocks

    Mother 2 es juego raro. Lo fue en 1994 y lo sigue siendo hoy en día. Eso es lo que dicen todos los textos sobre el juego de Nintendo, ¿verdad? «Raro» es un adjetivo comodín del que quienes escribimos sobre videojuegos tendemos a abusar cuando nos encontramos perezosos y los dedos se nos enredan en el teclado del ordenador. También cuando el juego nos pasa por encima y no somos capaces de comprender bien aquello a lo que hemos jugado. Mother 2, no obstante, es un juego tan particular que, opino, el uso del término está algo más justificado que en otras ocasiones.

    Me encanta la meticulosidad con la que escribe siempre Pablo, poniendo un cuidado especial en transmitir exactamente el mensaje que cree importante. También Víctor escribe de esta forma, se les nota cómo escojen las palabras exactas, cómo repiten algunas ideas para reforzarlas y profundizar en los aspectos esenciales, etc…

    Admiro mucho esa forma de escribir y me transmite siempre un respeto por el texto y sus lectores que poca gente consigue.

    Un artículo genial, muchas gracias.

  36. DrTenma

    Yo lo compré en la eshop de WiiU justo el día de la muerte de Iwata 🙁 Yo sólo tengo una pega a este tipo de JRPGs (que es una pega genérica a los JRPGs de aquella época) y es el desembolso de horas que exige. ‘Earthbound’ es un juego magnífico (no he llegado a jugar al 3 más que un par de horas porque aún espero poder jugarlo legalmente en una máquina de Nintendo) de esos que te impactan y, a la vez, te frustran con el esquema de «batallas, batallas, batallas, subir de nivel, batallas, batallas, enemigo, repeat».

  37. Crypto44

    Cada artículo que leo del super mes mini acrecenta mi hype de anera escandalosa