Press Ex to Jensen
Análisis de Deus Ex: Mankind Divided
Lo último de Eidos Montreal cuenta menos de lo que quisiéramos, pero como juego de sigilo es mejor de lo que esperábamos.
Lo último de Eidos Montreal cuenta menos de lo que quisiéramos, pero como juego de sigilo es mejor de lo que esperábamos.
Un beat’em up convencidamente cafre que comprende lo importante su género extinto pero se le escapan sutilezas a la hora de equilibrar la experiencia.
Viajes interplanetarios sin transiciones en una auténtica obra de ingeniería que se empeña en incorporar cosas que no necesitaba.
Al Attack on Titan de Omega Force no le basta con una mecánica bien resuelta para aguantar el peso de tanto gigante.
Un caótico arcade cooperativo sobre lo jodidamente incómodo que es cocinar en equipo; divertido, gracioso y con espacio para el comentario cultural.
Un homenaje al clásico Rogue y sus discípulos desde la posición privilegiada de ser un hack and slash estilo Diablo, una de las evoluciones del roguelike.
El juego de Locomalito llega a Xbox One; repasamos cómo traduce al plataformas arcade los principales rasgos de identidad de los libros de caballerías.
El director artístico de Journey se refugia en la colosal sombra de su anterior juego para ofrecernos la más bella y conmovedora experiencia submarina.
The Game Bakers se apuntan a esa extraño fenómeno de los franceses que quieren ser japoneses y se salen con la suya mejor que nadie.
Una mecánica de gestión solvente, una historia con cierto interés y unas ganas increíbles de meter la pata en asuntos muy serios.