No debería ser tan adictivo
Análisis de Warhammer 40.000: Sanctus Reach
Un juego de estrategia por turnos que le da la vuelta a todo lo que podían parecer desventajas para ofrecer una experiencia descarnada y directa.
Un juego de estrategia por turnos que le da la vuelta a todo lo que podían parecer desventajas para ofrecer una experiencia descarnada y directa.
Partido a partido, lo último del Agente 47 parece seguir su mismo método meticuloso y exhaustivo: seis episodios llenos de posibilidades y un potencial infinito.
El plataformas perfecto de Wii U se encoge para entrar en Nintendo 3DS, donde mantiene sus principales virtudes sacrificando algo de peso visual.
SEGA explora los años de mocedad de dos personajes de su famosa serie en un juego único, desenfadado y que mezcla con maestría el drama y la comedia.
Resident Evil 7 no mira tanto hacia sí mismo y sus antepasados, sino que prefiere fijarse en los clásicos americanos del cine de terror y los últimos juegos de ese género.
El «think and gun» de Super Mega Team es un juego sólido y con buenas ideas que se ve limitado por las imposiciones de su género, la parodia.
Un plataformas exigente y ajustado que hace de su severidad y su espíritu arriesgado sus principales virtudes, aunque no se vea de inmediato.
Una Clementine muy cambiada cede el protagonismo a Javi en un regreso a la serie de los muertos vivientes que se está convirtiendo, efectivamente, en un muerto en vida.
Frontier Developments vuelve a una de sus obsesiones, los parques temáticos, con una propuesta equilibrada y con una densidad de opciones esencialmente brutal.
Arkane explota lo que hizo grande al primero para crear un mundo memorable más por sus posibilidades que por el conflicto que sirve de telón de fondo.