Rabbit in your headlights
Análisis de FRACT OSC
Un psicodélico viaje musical que llama con sus cantos de tecnosirena a cierto grupo de jugadores que tienen como denominador común la creatividad.
Un psicodélico viaje musical que llama con sus cantos de tecnosirena a cierto grupo de jugadores que tienen como denominador común la creatividad.
ParityBit lleva su simulador de gestión a 3DS manteniendo la obsesión enfermiza por un esquematismo que es, a la vez, lo que lo hace único y le pone la zancadilla.
El trap’em up de Tecmo vuelve, en PlayStation 3 y Vita, para expandir la palabra del combate pasivo y la trampa puesta con mala intención.
Telltale cierra el tercer capítulo subiendo el listón un poco más y sembrando esas expectativas que dan sentido a un lanzamiento episódico.
El juego de Blizzard se expande, se actualiza y mejora con esta expansión, terminando de redondear la experiencia casi dos años después de su lanzamiento.
Encontrarás momentos divertidos si sabes dónde buscarlos, pero lo nuevo de Rare repite errores al confundir precisión con diseño.
Los reyes del arcade contemporáneo, Vlambeer, dan otro paso hacia delante con este shmup frenético al que le bastan veinte segundos para demostrar lo que vale.
El popular juego rítmico de SEGA llega a Europa después de un tiempo recluido en Japón, y menos mal: es uno de los más destacables de su género.
Impecable a nivel de diseño y control, a Titanfall se le pueden perdonar unas carencias que parece preferir dejar para próximas entregas.
Goat Simulator es algo así como un metachiste, un triple tirabuzón: el chiste de sembrar el caos con una cabra dentro del chiste de convertir una chorrada en un juego comercial.