Sleeping in my car

Análisis de FlatOut 4: Total Insanity

Desconozco casi totalmente la saga FlatOut. Sé que existe, que se centra en las carreras de coches arcade con mucho choque y mucho chisporroteo, y sé y que que lleva casi una década y media sobreviviendo en la Segunda División B de la industria del videojuego. Antes de ponerme con FlatOut 4: Total Insanity decidí mostrarle mis respetos a la franquicia y comprarme el anterior, FlatOut 3: Chaos & Destruction, para documentarme y tomar algo de perspectiva a la hora de valorar un poco el contexto en el que los franceses Kylotonn se adentran en esta nueva aventura sobre ruedas. Tras tres horas y media con la tercera entrega troncal (la serie tiene algunos spin-off y versiones menores) la conclusión se materializó como una epifanía en mi fuero interno, la versión mental de una de esas marquesinas electrónicas que mueven un texto rojo y pixelado de derecha a izquierda, un mensaje sobre mi proceso de documentación en curso previa a mis primeras curvas con FlatOut 4 que se alzaba subrayado, inequívoco y revelador: «el 2 que lo juegue su puta madre».

Efectivamente, FlatOut 3 es un desastre catedralicio, una mierda que no te lo crees, y quizá por el nivel paupérrimo de esa última iteración el estudio que se encarga del cuarto juego tenía muy fácil subir el listón. Al fin y al cabo Kylotonn viene de experimentar cierta progresión de un Motorcycle Club tan atroz que también coqueteaba con el terrorismo hacia unos WRC 5 y WRC 6 que no son ninguna maravilla pero entran en la categoría de lo aceptable para el nivel presupuestario del que estamos hablando. Dicen los seguidores de los FlatOut que el segundo (ese al que me da miedo jugar) es el bueno de la serie, y que la reedición Ultimate Carnage es aún mejor, así que el estudio ya tiene lo que necesita para salir airosa: algo de experiencia en la conducción, cierta capacidad para mejorar y un buen referente dentro de la propia franquicia. Hay esperanza.

Análisis de FlatOut 4: Total Insanity

Las primeras partidas en el modo carrera más estándar de FlatOut 4 dejan cierto poso de ligereza, no solo en cuanto al motor de físicas que tiene problemas para transmitir una sensación más pesada de los vehículos —un bache superficial o un pequeño cambio de rasante puede hacer que salgamos volando—, sino también en su particular aproximación al subgénero del arcade racing destructivo. Su circuitos tienen grandes cantidades de bifurcaciones y elementos rompibles que van convirtiendo la pista en un mar de escombros, pero a pesar de ello sigue dando la impresión de que se trata de un diseño liviano, poco comprometido con la contundencia que se le supone. Las carreras terminan polarizándose por culpa de una inteligencia artificial impulsiva y mal equilibrada que abusa de la agresividad: uno acaba reiniciando la carrera porque le han dado una paliza exagerada en la parrilla de salida y será imposible alcanzar un puesto digno, o superando al pelotón al inicio de la carrera para tomar una ventaja que solo crece y crece mientras el resto de vehículos se matan entre sí. Se pierde lo mejor de estos juegos: ese punto intermedio en la lucha por ir avanzando puestos y echando a oponentes de la carretera.

FlatOut 4 es un juego que adolece de cierta tendencia a la injusticia, no solo en las carreras, sino también en los combates en la arena al estilo Destruction Derby. Algunos vehículos controlados por la máquina presentan picos de aceleración y robustez absurdos, propiedades que se saldrían claramente de las barras de especificaciones de cada coche, como si en ciertos momentos la IA decidiese usar trucos fuera de nuestro alcance para convertir a ciertos adversarios en auténticos torpedos que alcanzan grandes velocidades sin tomar impulso y atraviesan los restos de los caídos como si fuesen mantequilla. Es un modo ya de por si algo limitado, pero este tipo de desequilibrios y el hecho de que los oponentes no sepan cómo reaccionar a ciertas técnicas —dar vueltas rápidas a las arena con los bordes elevados, usando la fuerza centrífuga para mantener el coche casi vertical, es una que la IA parece no haber previsto y sus coches no saben cómo atajarlo—, hace del combate a muerte un ejercicio de arbitrariedad y caos demasiado descontrolado y que no aguanta más allá de unos pocos ratos de probatura.

Donde más brilla creativamente FlatOut 4 es sin duda en los minijuegos acrobáticos, una mezcla entre el inolvidable Modo choque de Burnout 3: Takedown (aquel de arrojar el vehículo contra una intersección para hacer el máximo de daño posible) y un antiguo juego PS3 titulado Pain que nació a rebufo de la fiebre Jackass y que consistía en lanzar a un tipo contra una ciudad e intentar causar el mayor número de desperfectos y lesiones posible. Aquí la mecánica consiste en avanzar con un coche con propulsión trasera (como los vehículos de drag racing) por una rampa y pulsar un botón para que el piloto salga despedido por el parabrisas como un proyectil con el que debemos provocar daños o encestar al pobre hombre en un vaso de una especie de Beer Pong gigante. Son más bien chistes, pequeñas capsulitas de humor slapstick, que auténticas pruebas de habilidad, pero aportan frescura a un juego que por su naturaleza debería ser un poco menos plomizo y tedioso.

En general la imaginación y la voluntad de tomárselo todo a cachondeo se integra muy bien con el control simplón, las físicas de dibujos animados y una paleta de colores bastante animada, pensada para resaltar las hostias polvorientas y ese gore mecánico de chasis torcidos, explosiones de combustible y puertas de madera convertidas en astillas. Pero FlatOut 4: Total Insanity no logra sacudirse la sensación de que es el fruto de un rescate desesperado de una franquicia que, en su alocada rebeldía, se golpeó tan fuerte en un cálculo impreciso que quedó en estado vegetativo. La adquisición de la propiedad intelectual por parte de BigBen y la entrada en escena del estudio Kylotonn ha servido para obrar algo que ya de por sí es un milagro: sacar un juego mediocre. No sé si estamos en condiciones de exigirle mucho más. [5]
Redactor
  1. agendaverde (Baneado)

    ¿Dónde está el análisis de «Dragon Age: Crapdromeda»? Algunos necesitamos soltar vinagre.

  2. Joker73R

    Menuda pena. Recuerdo divertirme, y mucho, jugando a una segunda entrega que compré por pura casualidad y terminé disfrutando de su multi como un enano. Supongo que la saga siempre tuvo unas aspiraciones mediocres y nunca salió de, como bien has dicho, esa segunda división B de los juegos en la que se autoencasilló sin muchos problemas. Así que entiendo que este juego es la evolución lógica de una saga que nunca aspiró a nada a pesar de sus breves destellos.

  3. P1RANHA

    Ni estando el género más pallá que pacá merece la pena el asunto, por lo que leo. Mirándolo por el lado bueno, la nota de Mass Effect: Andromeda va a ser bastante mejor… suponemos. 🙄

  4. Pep Sànchez

    @agendaverde

    La estoy rematando. Si acabo a una hora prudente la sacamos hoy mismo. Si no, mañana a primera hora.

    No me parece un juego destacable, ya lo hablamos en el podcast, pero tampoco recuerda tanto como decís algunos al último Dragon Age. ¿Por los diálogos o qué?

  5. samdax

    Los Flatout buenos eran el 1 y el 2 de Bugbear. Despues cambiaron de desarrollador y son la peste.

    Bugbear anda con el «NEXT CAR GAME» pero llevan demasiado tiempo.

  6. agendaverde (Baneado)

    @pep_sanchez

    Haciendo de abogado del diablo, ME: Andromeda parece MUCHO peor que DA: Inquisition. El sistema de diálogos parece calcado, la verdad. Sin embargo, en Inquisition no parecías esquizofrénico a la hora de dar las respuestas si cambiabas el tono y los diálogos estaban bien escritos. Me consta que en Andromeda ese no es el caso.

    Y bueno, a eso suma lo que todos sabemos ya: Animaciones de mierda, Bugs a mansalva, All your base are belong to us, My face is tired of everything, To who? to whom?, las voces robóticas (What happened with… Pathfinder?), No puedes usar las habilidades de los compañeros (pecado capital en un Mass Effect) y hacer combos. En fin, un suma y sigue de vergüenza ajena por lo que se ve.

  7. kkutre

    @agendaverde
    En realidad no tienen nada que ver, porque los ha hecho otra gente. Por mucho que EA les llame a ambos Bioware, son dos estudios diferentes. De ahí que el ME se esté llevando hostias como panes. DA:I no era la panacea, pero era un título mucho más redondo, y más teniendo en cuenta que fue uno de los primeros juegos del género en la nueva generación.

  8. Mr. Arbogast

    Quina mandra tot plegat! MA:A, Inquisition i FlatOut.

  9. molekiller

    El 1 y el 2 os los recomiendo, los suelen poner por dos chavos en gog de vez en cuando.

  10. agendaverde (Baneado)

    @kkutre

    Pues me lo creo, porque basándonos en los hechos parece que hayan cogido a todos los becarios de los distintos departamentos y hayan montado un estudio con ellos. Qué dejadez, coño.

  11. lolskiller

    Que lastima, recuerdo grandes tardes en el ciber jugando al multijugador del 2.

  12. epi

    Tenía muy mala pinta y encima Bugbear no estába detrás de el, así que blanco y en botella. A ver que pasa con el Wreckfest de si es de ellos, lleva mil años en kickstarter y todavía no tiene ni marcadores.

  13. MarkMKIII

    @agendaverde
    @kkutre

    Joder, pues lo mismo llevaba las expectativas muy bajas, pero anoche le di unas cuantas horas, y me esta pareciendo la mar de divertido. Y vaya por el momento no me parece que este peor escrito que el Inquisition tampoco.

  14. agendaverde (Baneado)

    @markmkiii

    En Inquisition jamás me encontré cosas como «my face is tired», de hecho, algunos de los diálogos con los compañeros estaban bastante bien escritos y éstos eran, por momentos, bastante poliédricos. Yo no veo eso en Andromeda pero nunca se sabe.

  15. MrVinegar (Baneado)

    @agendaverde dijo:
    ¿Dónde está el análisis de «Dragon Age: Crapdromeda»? Algunos necesitamos soltar vinagre.

    ¡OH SI!

  16. jaeTanaka

    @agendaverde Creí que estábais exagerando, pero madre mía, me he puesto a mirar videos en Youtube y es la cosa más loca que he visto ever. Me dan ganas de comprarmelo sólo para poder despellejarlo a conciencia.

  17. agendaverde (Baneado)

    Y el mejor. Ya paro. Aunque es difícil parar dada la cantidad de vídeos que están saliendo.

    https://www.youtube.com/watch?v=m9r0P6-qziY

  18. MrVinegar (Baneado)

    Tia, me voy a la enfermería a que me saquen el palo este del orto

  19. Medievil

    Una pena que los arcades de coches sigan sin remontar 🙁

  20. DrTenma

    Qué bien ps ha quedado la maquetación de la crítica para un juego tan chusco xD Yo ni siquiera recordaba la saga Flatout. No sé si la conocí y la he olvidado o ni siquiera he tenido el gusto. La pena es que con lo divertidos que son los arcades de conducción llevemos tantos años sin terminar de remontar (salvo en XBox).

  21. phfceramic

    Buff, es que comprar FlatOut 3 (y no el 2) para conocer la saga es el peor error que se puede cometer: le puede haber hasta costado puntos a FlatOut 4

    Es más, hasta más o menos Agosto todos los juegos que analices van a llevar un punto menos en la nota porque te van a venir a la cabeza flashbacks del juego, que encima has pagado…

    Y lo se muy bien porque aún me duelen los 10€ que pagué por él hace 5 años: aún me entran escalofríos