In this world, who knows who might kill who

Famicom Detective Club

Esta remasterización de la clásica saga de detectives añade un potente apartado visual a dos historias que destacan por su entendimiento del género.

Para los que hemos crecido de la mano del noir nórdico y marcados por la oscuridad de los thrillers provenientes de Corea, las historias de detectives clásicos tienen una ingenuidad y sencillez únicas que solo funcionan al entender el contexto en el que se publicaron. Las novelas protagonizadas por Sherlock Holmes, Arsene Lupin o Miss Marple, al igual que series como Colombo o Se ha escrito un crimen, entienden el robo, el secuestro o el asesinato como una anomalía que puede explicarse de manera lógica y, por ende, corregirse. Estos investigadores siempre encontrarán un móvil evidente —la avaricia, la envidia, el deseo— que justifique por qué alguien decide hacer lo impensable. Y, por supuesto, la violencia siempre será un arma, una herramienta desagradable para lograr un fin, y nunca el fin en sí mismo. 

En contraste, las historias de misterio más modernas parten de la idea de que el crimen es uno de los síntomas de la corrupción moral que afecta a toda la sociedad. En True Detective, Los hombres que no amaban a las mujeres o El silencio de los corderos, por poner ejemplos populares, el móvil del culpable se tiñe de sadismo, cuando no se relaciona directamente con las ganas de causar dolor. Las actuales historias de detectives entienden que no todo puede explicarse de una forma satisfactoria y que aquellos que persiguen a los monstruos pueden esconder en sí mismos rasgos de apariencia monstruosa. Es dificil establecer un camino directo entre los antiguos detectives y sus homónimos actuales pero parece evidente que Kogoro Akechi y sus innumerables hijos han ayudado a relajar la «fórmula mágica» establecida por Conan Doyle.

Creado en 1924 por Edogawa Rampo, Kogoro Akechi es el detective más famoso de Japón. Pero aunque está abiertamente inspirado por Holmes —brillante y excéntrico a partes iguales, colabora con la policía en casos imposibles de resolver— en sus historias siempre hay espacio para la incertidumbre y los cabos sueltos. En relatos como Pulgarcito o El asesinato de las cuesta D (ambos publicados en España en Los casos del detective Kogoro Akechi) lo sobrenatural y lo macabro, que en las historias de Holmes quedan enterrados por la lógica— persisten incluso cuando el brillante detective ha terminado de exponer su caso. La alargada sombra de Akechi, que ha dado luz a personajes como Conan Edogawa (Detective Conan), Goro Akechi (Persona 5) o Manabu Yukawa (la serie del profesor Galileo), llega también a Famicom Detective Club, una remasterización de los dos murder mysteries clásicos de los 80 que ya están disponibles en Switch con una apariencia totalmente renovada. 

«Famicom Detective Club es genial. También increíblemente estúpido, pero genial». Esta frase, del análisis del título publicado en Nintendo Life, resume exactamente por qué la ingenuidad y sencillez de las historias clásicas son difíciles de encajar en una ficción de apariencia actual. La clave, es que Famicom Detective Club parece moderno pero no lo es. Las dos historias que componen el díptico, The Missing Heir y The Girl Who Stand Behind, fueron escritas a finales de los 80, cuando el revival de las historias de detectives clásicas aún no había dejado esas ficciones totalmente obsoletas. Con este contexto, la «estupidez» que identifica Kate Gray se transforma en otra cosa. Una simple y agradable familiaridad.

Famicom Detective Club contiene dos historias que se relacionan a través de su protagonista, un joven detective de 17 años que trabaja para una reputada agencia local. Aunque en la nueva versión remasterizada las historias pueden jugarse en cualquier orden, originariamente The Missing Heir es la que funciona como presentación del personaje mientras que The Girl Who Stand Behind actúa como una especie de precuela en la que podemos ver los orígenes del joven y brillante detective. Ambas historias —relativamente independientes— utilizan contextos y situaciones clásicas, simplificando las premisas para adaptarlas a un público que se presupone adolescente. 

The Missing Heir pone el foco en los entresijos que rodean a una familia adinerada, prestando especial atención a los escándalos que el dinero no puede tapar. Entre los tropos habituales que encontramos en la historia se incluye el de oveja negra de la familia, el de los hermanos enfrentados por el poder y el del testamento cambiado horas antes de una sorpresiva y misteriosa muerte. También, y remitiéndose tanto a las primeras historias de Holmes como a las noveletas más famosas de Akechi, incluye varios elementos de carácter sobrenatural que aquí otorgan una textura especial a la ambientación rural del título. Por su parte, The Girl Who Stand Behind pone el foco en el asesinato de una chica adolescente y los rumores que acompañan al crimen en el instituto. A pesar de haber sido escrita tan solo un año después de The Missing Heir, esta historia es notablemente más moderna e incorpora con mucho más tino los diferentes elementos sobrenaturales. Lo más interesante de ambos relatos es que remiten contantemente a clásicos del misterio japonés y parecen tener la intención explícita de acercar al público joven ciertos elementos concretos de las novelas de Seicho Matsumoto en el caso de The Missing Heir y su ambientación en un ambiente rural y costero donde la víctima es parte de la propia historia del pueblo, y de las retorcidas historias de instituto de Junji Ito en The Girl Who Stand Behind.

En el apartado jugable ambos títulos resultan lineales, basando la investigación en una serie de verbos —hablar, observar, pensar, tocar…— que podemos utilizar a la hora de interrogar y examinar los diferentes escenarios. Estructuradas a lo largo de varios días, las historias se desarrollan simulando un sencillo puzle que pasa por realizar las acciones adecuadas en cada unos de los escenarios para conseguir ir desbloqueando la información. En ese sentido, Famicom Detective Club es similar a las partes de investigación en los diferentes Ace Attorney y, como la serie de Phoenix Wright, puede pecar de ser verdaderamente obtuso en algunas ocasiones. No obstante, incluso las partes más inaccesibles de la historia pueden resolverse rápidamente probando verbos al azar. Conscientes de esto, los desarrolladores utilizan el doblaje para darnos algunas pistas: siempre que sea necesaria una más de una interacción idéntica podremos escuchar previamente la pregunta de nuestro personaje por lo que, si la omiten, la solución no pasará por repetir de nuevo ese verbo.

La remasterización de los títulos de 1988 y 1989 pasa por un doblaje completo en japonés y un apartado artístico sobresaliente que nos permite visitar múltiples y detalladas localizaciones y disfrutar de cuidadas animaciones que dan vida a los diálogos con su expresividad. Aunque la visual novel como género no necesita de ninguna forma «dignificarse», sí que es agradable ver un proyecto que no parece tener limitaciones económicas y que apuesta por tratar con mimo cada uno de los elementos que componen su parte interactiva y visual.

Es cierto que Famicom Detective Club puede revelarse en algunos instantes como ingenuo. Puede ser también que esta ingenuidad se confunda fácilmente con estupidez. Sin embargo, esta versión young adult de las historias de detectives clásicas resulta un imprescindible para los amantes del género y los incondicionales de las visual novels. Quizás, la llegada a occidente 33 años después de su lanzamiento apunte al renacimiento de una saga que en Switch nadaría más a gusto que nunca. Si es así le seguiremos la pista. La importancia de las historias más clásicas sigue siendo

elemental.

[ 8 ] 

Redactora
  1. Xanday

    Pues tengo ganas de jugarlos. (tb al Persona 5, pero para eso necesitaré encontrar más tiempo ><)

    1. Mominito

      @guy
      Este es el E3 de Persona 5 en Switch. Lo huelo.

      1. Xanday

        @mominito
        Sería increible. Además que el juego salió en PS3, así que técnicamente no tendría que haber problema. Lo que pasa que sony dijo algo de «proteger sus exclusividades» que a saber qué quería decir… ^^U
        Esperemos que sí 🙂

  2. Mominito

    Ale, ya lo tengo listo para jugar 🙂

    Estoy en el final del MGS1, acabar eso y empezar este.

  3. Phazonglaux

    Tenía ganas de jugar esta novela visual, es una pena que no tengamos edición física en Europa. Y la edición asiática no tiene la localización occidental. Si en algún momento hay una rebaja tal vez pase por el aro de la eShop, aún a mi pesar. Sakamoto estaba de por medio, ¿no?

    La inocencia de las historias de detectives de antaño se me hizo muy notoria leyendo una novela del propio Edogawa Rampo hace un par de años, que no obstante acabé disfrutando igualmente.

  4. Puppycat

    Me ha gustado mucho este análisis. Felicidades, Marta. Lo único malo que le veo a este Famicom Detective Club es el precio.