Reginald Johnson, que así se llama el fulano, se enfrenta ahora a una condena de entre un año y un año y medio de prisión. Se calcula que robó el equivalente a unos 86.000 dólares en videojuegos entre los meses de abril y septiembre del año pasado.
Lo peor de todo es que Johnson no se quedaba con los videojuegos, sino que los vendía en tiendas como GameStop. Personalmente creo que eso debería ser un agravante para su pena. En eBay hubiese sacado mucho más.

El cartero, buscando el GameStop más cercano.

Yuluga, Usuario
Nocturne, Usuario
elwiwo, Usuario
Omu, Usuario
jonchito, Usuario
Por favor identifícate para comentar.