Total eclipse of the Heart
17 minutos de locura con el primer vídeo de Battlefield 4
EA y DICE presentan su Frostbite 3 con el vídeo que ayer nos dejó turuletos en Estocolmo.
EA y DICE presentan su Frostbite 3 con el vídeo que ayer nos dejó turuletos en Estocolmo.
THQ se levanta un momento de la tumba y se junta con los indies para ofrecer un pack demencia: los dos Darksiders y los últimos dos Red Faction, Guerrilla y Armageddon, por lo que tengáis a bien pagar.
BioShock Infinite siempre sabe lo que quiere. Siempre construye, siempre acompaña. Valora tu tiempo, recompensa tu curiosidad.
Un tipo ha creado un mod para Grand Theft Auto IV que lo convierte en GTA: Vice City con todas las ventajas que supone el motor RAGE.
Ya nos habló bastante al detalle @christian sobre el Modo 1999 que incluiría BioShock Infinite, un modo ultra difícil en el que los upgrades de personaje son permanentes y los «continues» no son infinitos y hay que tener especializaciones para usar cada arma con efectividad, donde hay escasísimos puntos de guardado y donde cada decisión que tomes puede abocarte al abismo del game over, algo que ya ni existe en la mayoría de juegos.
Just Cause 2, uno de los juegos del movimiento Pandilocura 95, está tan barato en Steam que da vergüenza.
Se me ha olvidado añadirlo al tráiler con gameplay de Assassin’s Creed IV: Black Flag que se acaba de publicar, pero a juzgar por la absurda cantidad de opciones creo que igualmente era más adecuado dedicarle un momento con más detenimiento.
No se ve nada que no haya salido ya en otros vídeos, así que éste va a lo que va: a recordar que mañana sale, por fin, BioShock Infinite.
Piratones, sables, trabucos, peces ballena, batallas navales y, joder, sí, ¡TIBURONES! en el Caribe de 1715 y bajo la piel de Edward Kenway. Assassin’s Creed IV: Black Flag promete parajes exóticos en ciudades como La Havana o Kingston, en Jamaica, aguas cristalinas donde pegarnos unas buceadas a pelo para encontrar tesoros y junglas centroamericanas devastadoramente verdes. Todo lo que vendría siendo la edad de oro de la piratería vaya, aunque no he visto loros y ni patas de palo, pero seguro que algo hay.