La semana pasada terminó con tanto jaleo, entre subidas de precio, anuncios sorpresa y presentaciones potentes, que no supimos ver el hueco para hablar de Resident Evil Requiem, que se actualizó para añadir nada menos que un nuevo modo de juego: Leon Must Die Forever, un extra centrado en la parte más de acción del último Resident Evil.
En este «minijuego adicional», como lo llama Capcom, el objetivo es «superar numerosas fases como Leon mientras desbloqueas habilidades potenciadoras exclusivas»; no es el esperado modo Mercenarios, sino más bien una suerte de contrarreloj aleatorizado (me resisto a llamarlo roguelite) en el que hay que atravesar varios escenarios de la campaña plagados de enemigos, yendo tan rápido como puedas y jugando con precisión para llegar al último nivel con suficiente fuerza como para enfrentarte al jefe final con posibilidades. «La acción trepidante es muy diferente a la del modo historia principal y ofrece un gran valor de rejugabilidad», explica Capcom.
Es un reto considerable, más o menos básico y quizá un poco más repetitivo de lo que la aleatoriedad de las situaciones a las que te enfrentas puede dar a entender, aunque como extra gratuito cumple. No es un mal aperitivo mientras esperamos un DLC más contundente, que en cualquier caso probablemente esté más o menos lejos: las expansiones de Resident Evil 7 y Village tardaron casi un año y un año y pico, respectivamente, en publicarse.
La mala noticia es que el modo Mercenarios seguramente conviva medio mal, a falta de sorpresas, con este Leon Must Die Forever.
Es una pena porque, por lo demás, Resident Evil Requiem parece bien preparado para acoger un modo así, por la naturalidad y desparpajo con que Capcom mezcla «en un mismo sitio el pasado y el presente» de la saga, escribíamos en nuestro análisis, con la mitad de Grace, tensa y terrorífica, y la de Leon, frenética y llena de acción de serie Z. Acaba siendo un buen muestrario de lo que Resident Evil «es, fue y puede ser, apuntando al mañana sin perder de vista los motivos por los que la serie es querida y respetada hoy»:
Hay terror y supervivencia, hay acción macarra, hay sollozos de pánico y one liners socarrones; hay, como en Village pero mejor empastado, un buffet de maneras de entender eso que hoy llamamos survival horror, presentado con un sentido del ritmo y el pulso narrativo que, siempre desde lo jugable, sabe mantenerte pegado al mando hasta que pasan los créditos del final, y después un poco más.
Tienes el análisis completo aquí. Léelo. Gracias.
Solo los usuarios registrados pueden comentar - Inicia sesión con tu perfil.