
Da para abrir un blog temático: la capacidad de los actores de doblaje para filtrar información sin probablemente darse ni cuenta de que lo han hecho está alcanzando masa crítica. Y lo mejor es que los periodistas especializados han olido la sangre y ya van a lo loco a preguntarles cosas de las que puede que sí o puede que no estén autorizados a comentar. Próxima parada: pentotal sodico en el cafelito. El caso más reciente se lo debemos a la actriz polaca Alicja Bachleda, que puso voz hace un año a la aliada de B.J. Blazkowicz en Wolfenstein: The New Order, Anya Oliwa. Al parecer Alicia estuvo hace unos días hablando con un medio de su país, la TVN, y alguien ha traducido para
Eurogamer lo que parece un desliz de libro sobre una secuela de Wolfenstein: The New Order. Solo hace falta atar un par de cabos:
Estoy trabajando en un videojuego en cuya primera parte ya participé. Ahora estamos haciendo la segunda, que tardará otros dos años en estar terminada. Jugué a este juego cuando era pequeña. Me hizo muy feliz llegar a un punto en el que podía disparar a Hitler.
Blanco y en botella, ¿no?
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Deberían meter a todos los actores de doblaje en una cueva afgana hasta el anuncio oficial del juego, porque vaya tela. En el caso de Bethesda es aún más grave: no creo que les quede mucha cosa por anunciar el siguiente E3, si se animan a repetir.
Los actores viven en un mundo normal donde el secretismo llega hasta que termina lo racional. Luego se pasan a los videojuegos donde el embargo informativo es más pertinaz que el de Corea del Norte y se descolocan… Umm, da para un buen debate como esta estrategia empresarial prácticamente deja secuestrada a la prensa del sector, no??
Bien, este juego merece todas las secuelas que hagan mientras sean tan divertidas como New Order y New Blood,
Junto al remake de Shadow Warrior, y Bulletstorm, los shooters old school más divertidos en muchísimos años (desde Serious Sam, claro).
Vaya tela
Los Übersoldaten molan mazo.
Me encanta cómo evita decir el nombre del juego y al mismo tiempo da TODAS LAS PISTAS POSIBLES para saber exactamente, sin el más mínimo margen de error, de qué puto juego está hablando.