La tragedia que se arrastra
Se acerca un zombi llamado Alone in the Dark: Illumination
Fue el primer juego que probé en mi flamante 486 a 75 megahercios y 32 megas de RAM, allá por 1995. En aquella época Alone in the Dark daba un miedo increíble, literalmente, imposible de creer en un medio tan en pañales como los videojuegos. Sus polígonos sin texturas y sus animaciones rudimentarias sacaban el mayor provecho de los insidiosos ángulos de cámara fija que sus autores en Infogrames habían maquinado, y la tensión era tremenda.