I'M GONNA SHOT THE DOG
Maxis: Si Los Sims 4 no triunfa, no habrá Los Sims 5
Los Sims 4 es de esos juegos con un espectro de interpretaciones y valoraciones tan amplio que parece imposible ponerse de acuerdo en si es bueno o es malo.
Los Sims 4 es de esos juegos con un espectro de interpretaciones y valoraciones tan amplio que parece imposible ponerse de acuerdo en si es bueno o es malo.
El verano que viene lo pasaremos con Batman, repartiendo estopa en lo nuevo de Rocksteady, según confirma Warner Bros.
Cada vez que un estudio se pasa a los juegos para móviles tendemos a llevarnos un pequeño disgusto.
Crítica y jugadores llegarán al mismo tiempo al nuevo MMO de los creadores de Halo, por lo que las primeras notas pueden ser algo apresuradas, avisan.
No sé por qué Red Bull Music Academy ha decidido hacer una serie documental sobre «la música más influyente que ha salido de Japón», pero bienvenido sea este Diggin’ In The Carts.
Es el futuro. Los restos de la humanidad, tras las consecuencias de un cataclismo conocido como La Caída, han huido de un planeta moribundo para buscar refugio en las colonias del sistema solar
Ocho millones y medio de dólares consiguió levantarse Ouya en Kickstarter hace poco más de dos años. Lo que debía ser un nuevo estándar de consola de sobremesa y a bajo precio se ha quedado al final en anécdota, en un cacharro válido y con un nutrido catálogo sin mayor incidencia en la industria que otros cientos de aparatos.
«Septiembre es un gran mes para Xbox», dicen desde Microsoft, para anunciar la llegada de su última consola a un buen puñado de nuevos mercados.
Allá por febrero Square Enix anunció para iOS y Android Rise of Mana, la última entrega de la saga Seiken Densetsu.
Fue el primer juego que probé en mi flamante 486 a 75 megahercios y 32 megas de RAM, allá por 1995. En aquella época Alone in the Dark daba un miedo increíble, literalmente, imposible de creer en un medio tan en pañales como los videojuegos. Sus polígonos sin texturas y sus animaciones rudimentarias sacaban el mayor provecho de los insidiosos ángulos de cámara fija que sus autores en Infogrames habían maquinado, y la tensión era tremenda.