¡Contemplad! ¡El Pong de mesa!
Seguro que también os ha ocurrido: te pasas la Navidad recorriéndote todos los grandes almacenes en este plano de la realidad, gastando como si no hubiera un mañana, rompiéndote la cabeza para averiguar el regalo perfecto para sorprender a aquella personita quisquillosa y exigente, capeas el temporal como puedes y, justo un par de días después de terminar las fiestas, te llega ese chispazo, esa idea genial que se te ha ido a ocurrir justo cuando ya es demasiado tarde.