Emerge el Tokyo Game Show ’10
Sí, caballeros y damiselas, los años pasan, los kilos aumentan y el pelo disminuye (excepto el de chiconuclear, nuestro seductor Benjamin Button particular), pero nosotros seguimos aquí, con la vitalidad de siempre, contemplando convención tras convención cómo el ser humano es capaz de lo mejor pero también de lo más lamentable.