Hurt me plenty

La oleada de despidos de Xbox ha desmantelado id Software, uno de los estudios más prestigiosos del mundo

La dramática oleada de despidos que acabó, a principios de esta semana, con 1.600 empleos en Xbox, con otro 1.600 despidos planificados para los próximos doce meses, ha tenido otra víctima: id Software, el estudio de Doom. Más de 150 personas han perdido su trabajo, según la notificación del WARN Act (Worker Adjustment and Retraining Notification), requerida por ley cuando el número de despidos es suficientemente elevado.

En este caso, es un porcentaje muy elevado del total de empleados del estudio, que a finales del año pasado rondaba las 185 personas.

La situación es particularmente grave por varios motivos. El más llamativo tiene que ver con el DLC de Doom: The Dark Ages, publicado hace un par de días. El equipo del DLC, según nos enteramos ahora por los mensajes en LinkedIn de algunos de los afectados por los despidos, tuvo que hacer crunch para lanzar esta expansión, y se enteró de los despidos casi a la vez que la gente empezaba a jugarla. «Menuda falta total de consideración por la gente que pasó meses haciendo horas extra no pagadas para hacer el DLC», dice el artista de VFX Todd Boyce, «y por un motor que ha sido consistentemente el estándar de la industria en cuanto a rendimiento. Es insultante cómo se ha hecho, cuándo se ha hecho y lo que hará para la marca id y aquellos que todavía tienen trabajo, por ahora».

El futuro de id Software es otro de los interrogantes que se abren ahora: si la mayor parte del equipo que desarrollaba id Tech, el prestigioso motor de la compañía, y el equipo reducido en casi un 75%, parece improbable que id Software esté en posición de desarrollar juegos por sí misma. Apenas parece razonable pensar en un futuro en el que id Software sea estudio de apoyo, como se rumoreaba estas últimas semanas, con MachineGames y el próximo Wolfenstein como principales beneficiarios de este apoyo.

En GamesBeat han hablado con algunas de las personas afectadas por los despidos y han conseguido información sobre algunos de los proyectos que llegaron a estar sobre la mesa antes de la oleada de despidos. Hugo Martin trabajaba en un concepto titulado provisionalmente Fury y que parecía tomar como referencia la acción de John Wick, mezclando los disparos por los que es conocido el estudio con artes marciales. Aparte, entre las propuestas que había hecho id Software a Xbox estaba un nuevo Perfect Dark (el de The Initiative, recordemos, fue cancelado a mediados del año pasado, y su estudio, cerrado) y un Doom centrado en el multijugador.

La nueva realidad del estudio, sin embargo, no anima al optimismo. Años de conocimiento muy específico sobre el funcionamiento de la tecnología del estudio se pierde con estos despidos, y da la sensación de que a efectos prácticos id Software está básicamente destinada a cerrar: es un final penoso para uno de los estudios más importantes de la historia del videojuego, responsable de avances fundamentales para entender el medio y que todavía hoy se mantenía en la vanguardia del first person shooter, sobre todo tras el celebrado reinicio de Doom.