Análisis de Prince of Persia
Hay juegos más simpáticos que otros, independientemente de su calidad.
Hay juegos más simpáticos que otros, independientemente de su calidad.
De algún modo, me resulta imposible pensar en mi infancia sin recordar el bar de abajo.
Lo primero que piensas tras jugar un buen rato a Quantum of Solace es que es muy Bondiano.
Si te dijeran: oye, vamos a jugar a piedra, papel o tijera, tú posiblemente dirías que no, que para qué jugar a esos arcaicos juegos para pobres pudiendo jugar a Pokémon.
Como apuntaba Xavi, seguro que no fue lo que se DICE fácil convencer a Electronic Arts para que pusiera pasta en un proyecto tan arriesgado y poco convencional como Mirrors Edge.