La vida es un parpadeo

Before Your Eyes

GoodbyeWorld Games nos permite explorar toda una vida a través del parpadeo. Lo que parece solo un reclamo llamativo se convierte en esencial para la narrativa.

Necesitamos contarnos historias a nosotros mismos para mantener la ilusión de control. Es más sencillo aceptar que hemos perdido un trabajo por llegar tarde a la entrevista, no llevar la ropa adecuada o haber cometido errores al contestar las preguntas —razones que, en definitiva, podemos identificar y cambiar de cara a la siguiente oportunidad—, que comprender la enorme complejidad del mundo y la manera en la que nos afectan los eventos aleatorios, las decisiones ajenas y las casualidades. Los cuentos, incluso los que protagonizamos nosotros solo en nuestra cabeza, tienen la capacidad de calmarnos, de animarnos y de hacer que nos comprendamos mejor. Solo por eso, sean o no ciertos, parecen muy importantes. Ideales para compartir con otros nuestras mayores alegrías o para expresar, en términos exactos, el mayor de los pesares.

Before Your Eyes podría ser otro de esos juegos sobre la importancia de las historias si no fuera porque nos obliga a enfrentar las mentiras que las sustentan. A pensar qué es lo que queremos ocultarnos a través de ellas o qué tipo de función cumplen en la manera en la que nos relacionamos con los demás. Su premisa está basada en el juicio de Osiris una de las creencias asociadas a la muerte en la mitología egipcia y que el juego menciona de pasada en una de las escenas que podemos contemplar. Como en el mito, Before Your Eyes se inicia con un viaje en barco. En esta ocasión, Anubis, el dios-chacal, señor de las metrópolis, ha sido reemplazado por un pescador-lobo que nos informa de que ambos podremos recibir una recompensa si la diosa considera valiosa la historia de nuestra vida, historia que él expondrá por nosotros según lo que le podamos enseñar. Sin cuerpo, sin boca y sin la posibilidad de hablar, nos sumergimos rápidamente en nuestros recuerdos, escenas que podemos navegar a través de nuestra mirada.

La forma en la que interaccionamos con Before Your Eyes es a través del parpadeo. Las diferentes escenas que vamos encadenando durarán justo el tiempo que permanezcamos con los ojos abiertos mientras que, para tomar decisiones en ellas, tendremos que parpadear para poder aceptar. Esta forma de explorar el universo creado por GoodbyeWorld Games no solo es una manera de distinguirse frente a juegos similares o un intento por innovar dentro de las formas en las que recorremos un espacio virtual. La manera en la que jugamos y la propia premisa del juego se alinean aquí para hacer literal la expresión «in the blink of an eye» (que significa que algo pasa muy rápido) así como para ilustrar la sensación de ver pasar la vida delante de nuestros ojos. Cuando empezamos Before Your Eyes acabamos de morir en unas circunstancias que a priori desconocemos por lo que que nuestra curiosidad como jugadores —que nos lleva a intentar no parpadear para obtener la máxima información de cada escena— y el estado mental del personaje —que quiere aferrarse a sus recuerdos— se retroalimentan para conseguir que la dualidad jugador/personaje actúen de la misma manera a pesar de tener objetivos muy diferentes.

Y aquí lo de los objetivos es muy importante. Durante la primera hora de juego tenemos la oportunidad de contarle nuestra vida al barquero con mayor o menor detalle. Aunque la historia aquí es bastante lineal y las decisiones no afectan de forma demasiado profunda, el título consigue que los dilemas que plantea sean lo suficientemente encantadores y creíbles como para que sigamos explorando la historia con interés, reflexionando sobre las elecciones que hemos tomado en nuestra propia vida. Pero tras terminar la narración nos encontramos con el giro. Hay un pequeño problema. A las puertas de la torre donde se oculta la diosa, el barquero nos confiesa que sabe que mentimos: que la historia llena de fracasos, alegrías y éxitos que le hemos narrado esconde algo oscuro que hemos decidido ocultar. Dejando de lado las historias que nos contamos, toca ahora mirar nuestra vida de frente, evitando los cuentos. Poniéndonos delante de las escenas más duras e intentando no apartar la mirada. Sacudiéndonos las narrativas para encontrar el brillo de la verdad.

En la segunda parte de Before Your Eyes la mecánica principal se resignifica. En lugar de obligarnos a parpadear para hacernos conscientes de que estamos observando una vida ya vivida, el juego nos invita a no parpadear como forma de enfrentar nuestros miedos. El hecho de que el verbo que ejecutamos dentro del juego sea exactamente igual a la acción que ponemos en práctica fuera de él, hace de Before Your Eyes uno de los títulos más expresivos del momento, así como un claro ejemplo de lo autolimitado de otros desarrollos. Sin embargo, y a pesar de lo necesario que es para el juego el parpadeo, la elección de esta mecánica puede hacerlo incómodo en muchas ocasiones. En su versión para PC, el título nos obliga a jugar en una habitación muy iluminada si tenemos la cámara relativamente lejos de la cara. En la versión para plataformas móviles (que acaba de llegar al catálogo de títulos que ofrece Netflix), es evidente que el juego está optimizado para jugarlo en móviles —con una pantalla mucho más pequeña— que en una tableta que debemos sostener demasiado alta y muy cerca de la cara.

En cuanto a su narrativa, y siendo evidente que el título de GoodbyeWorld no solo busca emocionarnos sino que quiere hacernos llorar, es indispensable señalar que la propia forma del juego, con escenas cortísimas, muchas veces descontextualizadas, obliga a que el diálogo sea demasiado directo y obvio, cuando no abiertamente plano y descriptivo. Esto no sería un problema si no fuera porque el título quiere hablar de un tema duro y delicado que, precisamente por ese abordaje, puede llegar a parecer efectista. La otra cara de la moneda narrativa la ofrece su elocuente apartado visual, que brilla a la hora de representar el dolor y transmitirnos su enorme poder incapacitante. Los últimos minutos del juego, combinados con su sensible escena final (en el que el parpadeo, por tercera vez, obtiene un nuevo significado), es todo un ejemplo de diseño basado en las emociones que nos remite de forma obligada a algunas de las escenas más conocidas de What Remains of Edith Finch.

Before Your Eyes está lejos de ser un juego perfecto pero intenta tantas cosas, y lo hace con tanto cuidado y atención al detalle, que es imposible no recomendarlo. Aunque la historia que cuenta puede perderse en algunos momentos exponiendo ideas que luego no quiere explorar, la forma en la que sus guionistas se concentran en que interaccionamos con él de forma expresiva tiene una poética muy dificil de encontrar en títulos similares. El juego de GoodbyeWorld Games demuestra que para ser innovador en la industria no tienes necesariamente que explorar tecnologías novedosas sino que basta con encontrar formas creativas de utilizar tecnologías existentes. Before Your Eyes es locuaz y atrevido. Expresivo como pocos. Rebelde y accesible de una forma que solo podemos celebrar.

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Redactora
  1. Rules

    Estupendo análisis. El primer párrafo me ha encantado. Apuntadisimo y, además, muy a mano. No sabía que estuviese en Netflix.

  2. JT'Salas

    Pude jugarlo gracias a su salto a Netflix y menuda maravilla, pero la experiencia ha mejorado más aún tras leer este análisis. Me parece un texto ideal para el juego, casa muy bien y encapsula todas las ideas que rebotaban dispersas por mi cabeza. Muchas gracias por el trabajazo.