La FADE ha publicado el informe de su estudio anual sobre los servicios de descarga de la consola de Nintendo. Para su elaboración se han tomado los datos de Norteamérica, Sudamérica, Europa y Australia, por lo que Japón y Corea no están incluidos. Entre la Virtual Console y WiiWare, se han facturado 125 millones de dólares, un 6% inferior a 2008.
La Consola Virtual generó 66 millones, lo cual supone un 25% menos respecto al año anterior. WiiWare, en cambio, aumentó sus ventas un 30% en comparación al año de su debut. Una de las razones por las que la Virtual Console ha perdido fuelle se debe a una menor cantidad de lanzamientos, que además han sido menos interesantes. Además, ha coincidido con una promoción de Nintendo en la que regalaban un juego de NES a los usuarios que adquirieran el Canal de Internet, que se ha traducido en 500.000 descargas gratuitas.
En WiiWare, los 20 juegos más exitosos (un 10% del total) han obtenido un 70% de los ingresos, mientras que en la Consola Virtual, los 50 más descargados (un 10% del catálogo) han logrado un 80% del total. Por ello, la mayoría de títulos se han tenido que conformar con menos de 10.000 descargas.
Uno de los datos más interesantes es que mientras Nintendo copa la mayor parte del éxito en la Consola Virtual, con un 76% de los ingresos, WiiWare ha cuajado entre las third parties, que se reparten un 84% del pastel. A continuación incluyo la lista de los juegos más descargados. Me sorprende (y alegra) ver al estupendo World of Goo tan arriba. Casi tanto como saber que las descargas en Wii han generado más dinero que en Xbox Live.
Así es, muchachada, la décima entrega de la saga troncal de nuestro otro amigo azul es como el mineralismo: va a llegar. Mega Man 10 aparece anunciado en el número de enero de la revista Nintendo Power y, aunque sólo se hable de WiiWare como plataforma, me juego la cabeza a que pronto se confirmará que también estará disponible en PSN y XBLA.
Aún no podemos daros una fecha concreta, pero sí os podemos asegurar que esta nueva muesca en el cinturón seguirá los pasos del anterior juego, Mega Man 9, con un estilo eminentemente retro. Esto es, un robo a mano armada gráficos à la 8 bits y una dificultad tan brutal que cada vez que lo juguemos le saldrá un rayón al Ninja Gaiden de Xbox que descansa en nuestra estantería.
Parece algo inconcebible que hasta ahora no se les ocurriese a las cabezas pensantes de Nintendo que podría ser una buena idea probar los juegos en formato digital antes de decidirnos por el desembolso. Afortunadamente, nunca es tarde si la dicha es buena, Satoru Iwata anunció recientemente en una ronda de preguntas y respuestas con el grupo de inversores de la gran N que estaban planeando lanzar demos de algunos juegos selectos de WiiWare para este mismo mes.
Esta filosofía encajaría perfectamente con la Connection Ambassador Promotion, con la que llegarían al Wii Shop Channel miles de jugadores que probablemente no tengan muy claro lo que quieren comprar, al contrario que sus actuales clientes. El amigo Iwata además dijo tener dudas sobre la efectividad comercial de las demos como herramienta promocional, pero parece que de todos modos piensan intentarlo.
Por cierto, no se mencionó nada sobre las regiones en las que empezarían a circular demos, así que quedamos a la espera de que se confirme esto para Europa.
Continuando con la fiebre de revivals que tenemosúltimamente, Nintendo ha anunciado por sorpresa, como suele hacer habitualmente con sus lanzamientos más interesantes, Excitebike: World Rally.
Los más ancianos del lugar recordarán el mítico juego de motos de NES, además de una más que notable entrega para Nintendo 64. Excitebike: World Rally llegará a WiiWare el 9 de noviembre con jugabilidad, gráficos y música similares al original. Tendrá deformaciones de terreno en tiempo real, como en Excite Truck, modo online y editor de niveles. Además se podrá manejar tanto usando el sensor de movimiento, como los botones.
Si alguien tuvo a bien mirar la lista de juegos que se presentaban en el TGS, vería que el primero era un juego de una empresa de Barcelona (y ahora también de Tokio) llamada Abylight. Éste es Stop Stress: A Day of Fury, y no sabíamos nada de él hasta que llegamos a la feria.
Y allí estaba, reluciente cual embajada de España, y al lado de la gente de Pega (y Sega), delante de The Behemoth, un bello estante donde se podía jugar a Fish’em All, y a este nuevo juego. Como es de esperar, lo probamos, y podemos aseverar que es aún mas raro que Fish’em All. En él interpretamos a un tío que se levanta cabreado de la cama, y se enfrenta a todas las situaciones diarias… con una mala leche importante.
Así que, desde una perspectiva de FPS —y con un control algo extraño, con el stick movemos la cámara y con la cruceta nos movemos de posición—, vamos a tener que enfrentarnos a bichos de todo tipo, e ir rompiendo cosas mientras agitamos el mando salvajemente. Gracioso y bastante original, además de un juego que no sé si sirve para quitarte el estrés, pero que te da ganas de romper cosas cuando lo sueltas. Os dejo el tráiler y la página web oficial para cuando esté más actualizada.
Nos llega el primer tráiler de Super Meat Boy, delirante juego de plataformas cárnico en el que controlamos a un pedazo de carne en su camino desenfrenado y sangriento hasta su novia. En este tráiler se ve muchísimo gameplay, y eso me complace, máxime teniendo en cuenta lo bien que pinta todo.
Tras el salto, aclaro algunas cosas que se dicen en el blog del juego y que son muy interesantes para saber más (y tener más ganas) de este Super Meat Boy que tan delicioso parece. Saldrá a finales de año para WiiWare y PC, por cierto.
¿Echáis de menos ClayFighter? Yo tampoco. Es ese juego de lucha que salió en SNES y Mega Drive, con personajes modelados como si fueran de plastilina. Tenía cierto sentido del humor, pero su jugabilidad era bastante lenta y tosca, así que no era un gran juego. Tuvo dos de secuelas: C2 Judgement Clay, para el cerebro de la bestia, y ClayFighter 63 1/3, para Nintendo 64, ambas bastante mediocres.
Hace unas horas, Interplay ha anunciado que prepara una nueva entrega de la saga. Imagino que la compañía necesita sacar dinero a toda costa para hacer frente a la batalla legal que mantiene con Bethesda, y desde luego, no van a conseguirlo con el MMO de Fallout que tenían en mente. Así que han encargado a un tal Eric Hart, miembro de StudioBlack Games y programador del Clayfighter original, desarrollar un nuevo juego de la saga. Llegará a WiiWare y DSiWare en verano de 2010.
Como ya ocurrió con Contra ReBirth o Gradius ReBirth, Nintendo y Konami tienen pensado seguir tirando de nostalgia para vaciarnos los bolsillos a base de resurrecciones de los clásicos. En esta ocasión será presuntamente el Castlevania Adventure de Game Boy el que volverá de la tumba y asomará los colmillos por el servicio WiiWare, según el chivatazo involuntario de la siempre fiable ESRB.
Y si digo “presuntamente” es porque, personalmente, no me queda del todo claro que esto se trate de un remake del juego para la portátil de Nintendo, pese a lo específico de su título. Y es que me extraña su resurrección tratándose de un juego menor de la saga y porque los dos anteriores ReBirth no fueron exactamente lo que se dice un “remake”, aunque saldremos de dudas en breve, eso seguro. ¿Que cuándo llegará esto, sea lo que sea, a Europa? Buena pregunta, sí señor.
La secuela del notable LostWinds, de la cual nos informó Christian hace unos días, se ha dejado ver en vídeo. Se agradece que un juego en el que manejamos el viento salga para Wii, pues servirá para quitar el polvo que cubre nuestra consola desde hace meses.
Si bien es cierto que en este tráiler cortan la imagen justo cuando se pone interesante, teniendo en cuenta que Sexy Poker sale para WiiWare, no creo que metiera mucho la pata al vaticinar menos tetas que en una reunión con los lectores de AnaitGames. Y, como bien sentenciaba esa serie de prodigioso título que jamás vi, sin tetas no hay paraíso.
Eso sí: el elenco de voces femeninas diciendo cosas como “ups, tendré que quitarme alguna prenda” junto con esa música de película porno noventera de nulo presupuesto convierten este título de Gameloft en una de las apuestas más kitsch de la mojigata sobremesa de Nintendo.